Cultura

A 80 AÑOS

La huelga general de los trabajadores de la construcción de 1936

La huelga general del 7 y 8 de enero de 1936 en Argentina, en apoyo a los trabajadores de la construcción marcó un hito en el movimiento obrero cuando sus anteriores organizaciones habían quedado caducas y necesitaba nuevas para enfrentar a los militares en el poder, las ligas fascistas y los crecientes monopolios.

Sergio Folchieri

Trabajador de Volkswagen

Jueves 7 de enero de 2016 | Edición del día

«Mi casa fue un corralón,
De arrabal bien proletario,
Papel de diario el pañal,
Del cajón, en que me crié...
Para mostrar mi blasón,
Pedigree modesto y sano.
(Arrabalera, tango popular de la época, interpretado por Tita Merello)»

Un homenaje a la clase obrera revolucionaria de nuestro país

Tantas veces escuchamos, que los sindicatos modernos, tal cual los conocemos hoy, son “obra y gracia” del general Perón. Que las conquistas, tales como vacaciones, jubilación, obra social, condiciones de trabajo, se lograron, cuando el caudillo militar llegó, a la presidencia de la nación. Fue la cabeza de un movimiento, en el cual, los trabajadores organizados, fuimos su “columna vertebral”. ¡¡Injusto lugar nos tocó!! Soporte físico, fuerza y dolor, para encumbrar las ideas capitalistas de Juan Domingo.
Pero no fue así.

Oleadas de inmigrantes europeos, escapando de la primera Gran Guerra (nombre de la primera masacre burguesa mundial), cruzaron los mares, con estómagos vacíos, y mente llenas de socialismo y libertad. Muchos de ellos eran anarquistas o socialistas. Sus ideas, y sufrimientos, masacres y deportaciones, acompañaron el nacimiento de los primeros sindicatos. Las tres primeras décadas de lucha, plasmaron las organizaciones sindicales del siglo XX.

En este proceso de organización sucedieron grandes hechos de la lucha de clases argentina como la Semana Trágica, la Patagonia Rebelde bajo el gobierno de Irigoyen. Y luego del golpe del ’30 del general Uriburu y la posterior presidencia de Agustín P. Justo, huelgas generales como la sucedida el 7 y 8 de enero de 1936.

Los comunistas y el movimiento obrero

El Partido Comunista se funda en la Argentina en 1918 en apoyo a la Revolución Rusa de 1917 y la oposición a la II Internacional socialista. A principios de los ‘30, salvo una ruptura que evolucionaría al trotskismo, el PC apoya la estalinización de la URSS. Pero conservarían influencia en el movimiento obrero planteando el objetivo organizar a los trabajadores por rama de producción, ante el arribo de capitales extranjeros y concentración de patronales nacionales. Se crearon grandes empresas metalúrgicas, textiles, constructoras. Los viejos sindicatos de oficio, que dividían a los obreros en pintores, albañiles, yeseros y muchos otros, ya no servían para enfrentar a la patronal.
En 1935, acompañando la política del estalinismo, comienzan a plantear la necesidad de un Frente Popular que incluya a sectores de la burguesía (ver video recomendado).

Junto a los anarcosindicalistas de la liga obrera SPARTACUS (los que se alejan de la anarquista FORA V congreso) y el desprendimiento comunista que forma el PC Obrero, comenzaron a extenderse en las empresas, COMITÉ DE FÁBRICAS, organismos de poder obrero, en cada estructura productiva. Este fue el antecedente de las actuales comisiones internas y cuerpos de delegados.

La huelga de los trabajadores de la Madera y el surgimiento de Mateo Fossa

En mayo de 1935, comienza la huelga del SUOM (sindicato de la Madera), por la jornada de 8 hs, el reconocimiento del sindicato de rama y el delegado de establecimiento, tan resistido por las patronales, por “cuestionar la potestad de organizar la producción”. Después de 5 meses la huelga triunfa, y Mateo Fossa se convierte en una de las principales figuras obreras. Su ruptura anterior con el PC, evoluciona hacia el troskismo.

Mateo Fossa, gran dirigente obrero marxista, será el único argentino que se reunirá con León Trosky en 1938, al ser expulsado de un congreso latinoamericano comunista (estalinista), en la ciudad de México. Allí adhirió a la IV Internacional, convirtiéndose en un trotskista convencido. A partir de allí formará parte de distintos grupos troskistas, hasta finalizar su vida, militando en el PST de Nahuel Moreno.

Estos dos elementos son parte de los gérmenes de la rebelión de enero.

El inicio de la combativa huelga de la construcción

El 20 de octubre, comienza la huelga de la construcción, con el puntapié inicial, en la asamblea en el salón Garibaldi y el pliego de reclamos. Se eligió un comité de huelga y se constituyeron Comités de Empresa y piquetes huelguísticos, comisiones de mujeres de los familiares de los trabajadores en paro, organismos populares de solidaridad y comedores colectivos que sostuvieron la lucha a partir del aporte de pequeños comerciantes. De este modo, se evitó que el conflicto se agotara por hambre. También se organizaron colonias de vacaciones para garantizar el esparcimiento de los hijos de los obreros que durante gran parte de la huelga se encontraban en receso escolar. El sindicato desplegó entonces la publicación de su órgano de prensa El Andamio y organizó las secretarías en los barrios que luego durante la huelga se convirtieron en comités de lucha zonales encargados de organizar piquetes y actividades de solidaridad con la huelga. En Uruguay fue convocada una huelga en solidaridad con sus hermanos argentinos (2).

La lucha sale del establecimiento, toma calles, barrios y enfrentamientos con la policía y la Legión Cívica Argentina, fuerzas de choque paraestatales, organizadas por las patronales.

Transformación en huelga general revolucionaria: la conformación del comité de defensa y solidaridad

Entre noviembre y diciembre se realizaron cuatro asambleas multitudinarias en el Luna Park y se formó el Comité en Defensa y Solidaridad con los Obreros de la Construcción, presidido por Mateo Fossa. El Comité surgió de una asamblea realizada a principios de diciembre de 1935 y fue el organismo que declaró la huelga general del 7 de enero y su continuación el día 8. Al principio, fue integrado por la Federación Obrera Marítima, la Federación de Obreros de la Construcción Naval, la Federación Obrera de San Fernando, el Sindicato Único de Obreros de la Madera y la Federación Obrera de la Construcción, aunque finalmente terminó agrupando 68 organizaciones sindicales. Algunas de las organizaciones adherían al Comité de Solidaridad y a la huelga por él declarada manifestando su solidaridad con los obreros de la construcción y sumándose con sus propias demandas y objetivos. El día 6 el Comité comenzó a emplazar diferentes asambleas que habían sido organizadas de forma tal que los huelguistas y manifestantes fueran avanzando desde la periferia hacia el centro de la ciudad. Así, el Comité de Solidaridad y Defensa se convirtió en un organismo de frente único obrero que dirigía una huelga general que involucraba a alrededor de 220.000 trabajadores (3).

La policía custodia bancos, diarios, establecimientos estatales. Los enfrentamientos la llevan a acuartelarse, quedando los trabajadores y sus fuerzas de choques, miles de jóvenes de los barrios, que quemaban tranvías, bloqueaban trenes y enfrentaban la represión, mostrando que ya no querían seguir viviendo como hasta entonces. La huelga general continua el día 7 de enero, en repudio a la represión. Las direcciones gremiales, socialistas y sindicalistas, repudian la violencia de los “mozos”. Los comunistas callan, los anarquistas rechazan la huelga, pero la clase trabajadora y el pueblo se levantan contra el poder, contra el capital y contra los partidos que condenan la violencia revolucionaria. La huelga general, ya es una insurrección espontánea.

Los patrones y el gobierno, a pesar de los cientos de presos, de los obreros asesinados, deben ceder, para no perderlo todo. Termina el capitulo del mayor movimiento de la clase obrera en argentina en la “década infame”.

1. El 20 de octubre en la asamblea realizada en el salón Garibaldi se declaró la huelga general si los empresarios no aceptaban el siguiente pliego de condiciones:

1° Reconocimiento del Sindicato Obreros Albañiles, C. Armado y Anexos.
2° Todos los albañiles y peones deberán estar asociados a este sindicato.
3° El salario mínimo será de: oficial frentista $ 8,50, oficial albañil $ 7,50, ½ oficial frentista $ 7, ½ oficial albañil $ 6,50, peón canchero $ 5,50, peones en general $ 5, el sereno deberá ser mensual con salario mínimo de $ 1,50.
4° El horario será de 8 horas, cuatro por la mañana y cuatro por la tarde.
5° Descanso dominical absoluto; los sábados se trabajará cuatro horas por la mañana solamente. Supresión de las horas extras, salvo en caso de fuerza mayor, abonándose en ese caso el 75 % de lo estipulado en el articulo 3° y el 100 % los días declarados feriados.
6° El constructor no podrá tomar más de un medio oficial por cada tres oficiales.
7° Todo obrero que salga a trabajar fuera del radio de la Capital se le abonará el viaje de ida y vuelta.
8° Abolición total del trabajo a destajo.
9° El constructor será responsable de los accidentes de trabajo, debiendo pagar al accidentado desde el día que ocurriera el mismo. Todo obrero debe estar asegurado.
10° En cada obra deberá haber un botiquín con los útiles necesarios para primeros auxilios.
11° El pago se efectuará quincenalmente en la obra y durante el horario de trabajo cada sábado por medio.
12° Normas de seguridad esenciales para la construcción de los andamios.
13° En caso de lluvia o falta de material, al obrero que haya trabajado más de ½ hora se le pagará un cuarto de día; y si ha trabajado más de un cuarto se le pagara ½ día; será así hasta cumplir la jornada.
14° El constructor deberá hacer los pedidos de personal a esta Secretaría.
15° En cada obra deberá haber un delegado, el que tendrá la misión de controlar el cumplimiento de lo estipulado en el presente pliego.
16° El constructor no podrá despedir a ningún trabajador sin causa justificada.
17° No se tomarán represalias con los obreros que hayan participado del movimiento.
Basado en la próxima publicación de Alicia Rojo y otros, Historia del Movimiento Obrero Argentino, ediciones IPS-CEIP.

2. Alicia Rojo, ob. cit.

3. Alicia Rojo, ob. cit.

Aunque no acordamos con las conclusiones políticas de este video de la TV pública de 2010, ilustran los hechos con imágenes muy interesantes:
Huellas de un siglo. La huelga de los obreros de la construcción. Parte 1 y 2







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