Géneros y Sexualidades

DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA DISCRIMINACIÓN POR ORIENTACIÓN SEXUAL

La homosexualidad no es una enfermedad, la homofobia es discriminación

El 17 de mayo es el Día Internacional contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género, porque se conmemora cuando la Organización Mundial de la Salud, hace 26 años, quitó a la homosexualidad del listado internacional de enfermedades mentales. Ya en 1973 la Asociación de Psiquiatría de los Estados Unidos, la había quitado del manual de enfermedades psiquiátricas, denominado DSM III.

Pablo Herón

@PhabloHeron | Estudiante de Psicología (UBA)

Antonella Aguirre

Lic. en Psicología (UBA)

Martes 17 de mayo de 2016 | Edición del día

La medicina, la psiquiatría y la psicología, lejos de cuestionar las concepciones predominantes sobre la sexualidad y los géneros, en la mayoría de los casos generaron conocimiento, teoría, manuales, reglamentos y protocolos funcionales a una sociedad en el que el modelo de familia y la heterosexualidad son la norma. Tal es así, que las personas LGBTI son pasibles de ser diagnosticadas por el simple hecho de ser LGBTI, y según los corpus teóricos, como el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM), sus problemas están más relacionados a la psicopatología, que a una moral conservadora fomentada por instituciones como la Iglesia, las propias asociaciones de médicos, psiquiatras y psicólogos o el propio Estado.

Una lucha histórica contra la patologización

La lucha contra la persecución y la patologización de las sexualidades o las identidades de género que escapan a las reglas de la heteronorma data de años. Desde fines de los 60 hasta principios de los 80 comenzó un proceso de ascenso y radicalización de las masas que se caracterizaba también por cuestionar al sistema. En ese marco, en los 70’, la lucha contra la patologización tuvo como vanguardia a los Frentes de Liberación Homosexual que se formaron en varios países como EEUU, Francia, Alemania o Argentina, proceso que llevó a que se despenalizara la homosexualidad en casi todos los países de Occidente.

Finalmente, en 1973, la APA modificó la clasificación de la homosexualidad como ’desviación sexual’ en el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales y finalmente, la eliminó en 1986. Recién en 1990 fue retirada por la OMS de la clasificación internacional de enfermedades mentales.

El nefasto rol de la psicología, la psiquiatría y la medicina

Por largo tiempo la psicología y la psiquiatría han considerado a las personas LGBTI como perversos. El término de perversión ha sido utilizado por la psiquiatría para designar a aquéllas personas cuya sexualidad no se ajustan al “fin” ni al “objeto” considerados normales: el coito heterosexual al servicio de la reproducción. Sin más que esta explicación, se consideraba que aquellas personas que no se ajustaban a la norma eran objeto de la psicopatología, la cual se encargaría de rectificar estas formas “no naturales” de vivir la sexualidad y así asegurar la reproducción humana. Subyacen aquí el modelo de relaciones y de familia tradicional acordes a la moral cristiana.

Al papel de "garantes del orden" que tienen la psicología, la psiquiatría y la medicina, se agrega el papel que cumplen gestionando los negocios de la salud mental. Allen Frances, uno de los autores del DSM III sostiene en su libro ¿Somos todos enfermos mentales? Manifiesto contra los abusos de la psiquiatría que el 56% del equipo encargado de confeccionar junto a él esta versión del manual estaba ligado a capitales de la industria farmacéutica. Frances explica además cómo se inventaron enfermedades en pos de acrecentar la medicalización de la vida, cuestión probada en el caso del déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

De esto se desprende que la salud mental se trata de un campo profundamente atravesado, por un lado, por el negocio en el que se convierte la salud en el sistema capitalista, negando su carácter de derecho; y por otro, por las operaciones ideológicas que diferentes instituciones despliegan para naturalizar las desigualdades y evitar el cuestionamiento al orden social que las produce.

La lucha contra la discriminación continúa

El 17 de Mayo, es una fecha más de conmemoración de un importante avance del movimiento de la diversidad sexual contra las instituciones que históricamente buscaron marginarlo, diagnosticarlo con la etiqueta de algún trastorno mental o acusarlo de no-natural. Aunque se haya conseguido esta conquista, aún hoy persiste la discriminación y la desigualdad ante la vida de los que disienten de la heteronorma. Esto se evidencia en la falta de implementación del artículo 11 de la Ley de Identidad de Género en el sistema de salud. O en la realidad cotidiana, donde para la justicia el hecho de que un niño sea gay y ya haya sido abusado disminuye la gravedad del hecho de ser violado.

La patologización y la intromisión de las instituciones de la medicina, la psiquiatría y la psicología, desde las organizaciones de profesionales hasta las propias facultades, en los aspectos de la vida cotidiana como la sexualidad o la identidad de género, evidencian cómo las ciencias pueden ser funcionales tal como la ideología oscurantista de la Iglesia. Funcionales a una moral que sostiene el modelo de la familia tradicional, mantiene la heterosexualidad como norma y encorseta las variables del deseo por fuera de cualquier tipo de sexualidad reproductiva.








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