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PRECARIEDAD LABORAL GALICIA

La explotación laboral deja una nueva víctima en Galicia

A primera hora del jueves 6 de Julio un hombre que trabajaba en las obras de ampliación de la AP-9 en el puente de Rande , en Galicia, murió al caer de un pilar debajo del viaducto.

Jacobo A. García

Vigo | @Jacobscarface

Miércoles 12 de julio | 19:28

Este accidente mortal sucedió en las proximidades de la rotonda en la que confluyen la autopista, el Corredor do Morrazo y la carretera de Vilaboa. Un hecho no casual, pues la media por accidentes laborales es el doble en Galicia que en el resto del Estado, según el último estudio del Ministerio de Empleo.

Dos semanas atrás, la CIG (Confederación Intersindical Galega) había realizado una protesta en la misma zona denunciando las precarias condiciones de los trabajadores. Se denunciaron jornadas de 10 a 12 horas a 60 metros de altura con pleno sol y salarios precarios de 7 euros la hora.

La Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Dragados e Grupo Puentes, contratada para la obra por la concesionaria Audasa, bajo autorización del Ministerio de Fomento, se había comprometido a que “las subcontratas que se encargan de los trabajos cumplan con el convenio en materia de jornada y salario”. Esto no ha sido más que papel mojado que permite que la voracidad capitalista se lleve la vida de trabajadores por delante.

Para el secretario nacional de la CIG-Construcción, Xán Xosé Melón, lo sucedido en Rande es la “crónica de un accidente anunciado”. "Se daban todas las condiciones para que se produjese un siniestro tan grave, se venía venir” afirmó. Los trabajadores llevaban observando caída de material y de herramientas desde gran altura con gente trabajando debajo. El propio fallecido había comentado días atrás que no estaba contento con su situación, según sus compañeros.

La CIG viene de registrar ante inspección de Traballo y la Consellería de Economía, Empleo e Industria dos peticiones formales en las que reclama la inmediata paralización de las obras en el puente de Rande, hasta que esté garantizada la seguridad de los trabajadores. Así, también ha reclamado una investigación por lo sucedido.

Además, la subcontrata Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Dragados e Grupo Puentes, a su vez subcontrata otras firmas, como Syo, la que empleaba al trabajador fallecido. Este modelo perverso de subcontratación solo es funcional a la patronal explotadora y asesina, y redunda en peores condiciones para los trabajadores y trabajadoras.

Como se apunta en nuestra nota ¿Qué modelo de transporte queremos para Galicia?, “la propuesta por tanto, debe ser no solo recuperar la titularidad pública de la autopista, si no la expropiación de Audasa, la empresa concesionaria que realiza el mantenimiento y las obras de ampliación, sin ninguna indemnización y bajo el control de los trabajadores.

No es necesario destinar ni un solo euro más de dinero público para “rescatar” las autopistas gallegas. Las obras de ampliación innecesarias deberían de ser anuladas, al igual que los contratos con la empresa concesionaria Audasa, que lleva beneficiándose durante más de 30 años con 2.400 millones de euros”.

Esta posición de denuncia fue a finales de 2016 cuando estaban comenzando las obras en las que ahora Audasa es responsable de la muerte de un trabajador. No solamente el proyecto en sí mismo es un robo para el pueblo trabajador en Galicia, si no que las ansias de beneficio de las empresas se lleva vidas por delante.

Lo sucedido no fue algo puntual, un día después de la muerte de este trabajador, un compañero se rompió un brazo, y una semana antes otro se cortó un dedo. Pero hay muchos más casos. Los datos oficiales del Ministerio de Empleo, para el período de enero-abril, muestran que en este 2017 han muerto en Galicia 18 trabajadores, el mismo número que en 2016.

Desde un mecánico muerto en el Barco de Valdeorras el 16 de Junio, a otro mecánico fallecido en Abadín mientras arreglaba un tractor el 22 de Mayo, o un trabajador forestal que murió en Muxía el 9 de Junio. Son solo unos pocos de los muchos casos que ocurren en Galicia y el resto del Estado español.

Esta situación de asesinatos patronales mantenía números estables desde el año 2000, un año donde murieron en Galicia 130 trabajadores. El mínimo se situó en 2012 con 45, pero en los últimos años, debido a la precariedad impuesta por las últimas reformas laborales, ha aumentado hasta los 62 del 2016, una tendencia que se viene viendo en los últimos 3 años.

Galicia duplica la mortalidad laboral media del conjunto del Estado español. Los datos arrojan la escalofriante cifra de 7,27 trabajadores y trabajadoras fallecidas por cada 100.000 habitantes, frente a una media estatal de 3,27, y muy lejos de Madrid con 2,11 y Cataluña con 2,48.

Además, este hecho se produce en un tiempo en el que está habiendo un incipiente despertar de las movilizaciones en Galicia.

Es así extremadamente necesario luchar por una mayor coordinación de todas ellas, y no sólo por reivindicaciones parciales, o sectoriales. Existen problemas, como el de la precariedad laboral, o los “accidentes” laborales provocados por la patronal, presente en toda Galicia y el resto del Estado. Y estos exigen urgentemente una convocatoria de huelga general por parte de los sindicatos mayoritarios, así como del sindicalismo alternativo.

No podemos permitir que nos maten con las medidas de ajuste y explotación del gobierno y la patronal. Una Sanidad cada vez con peor servicio, un altísimo paro estructural, condiciones de explotación y precariedad laboral, la LOMCE y la elitización de la educación, la emigración masiva o la explotación desenfrenada e irracional del medio natural.

Todos estos ataques al pueblo trabajador deben ser contrarrestados. Demandas como repartir el trabajo en 6 horas diarias y 5 días por semana es una medida que busca cuestionar la raíz de la explotación capitalista atacando directamente a sus ganancias.






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