Economía

PANORAMA

La encrucijada económica no resuelta con el robo a los jubilados

Los "mercados" festejaron la reforma previsional. Las contradicciones del esquema económico son múltiples y se pueden agudizar. La crisis política resta capital al Gobierno para los próximos ataques.

Pablo Anino

@PabloAnino

Miércoles 20 de diciembre de 2017 | Edición del día

Los “mercados”, ese eufemismo utilizado para referirse a los movimientos especulativos del capital financiero imperialista, festejaron el robo a los jubilados con el alza del Merval durante el martes.

Con el cambio de la movilidad jubilatoria el Gobierno les saca aproximadamente $ 100 mil millones del bolsillo a los jubilados. Y muestra al establishment económico voluntad de reventar las condiciones de vida del pueblo trabajador.

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Ese monto es semejante a los recursos que pierde la Anses a causa del pacto fiscal que acordó Mauricio Macri con los gobernadores peronistas y radicales, excepto el de San Luis.

No existe “ahorro” fiscal en términos estrictos para el Gobierno Nacional. Lo que se quita a los jubilados se reparte entre los gobernadores. La principal ganadora es la bonaerense María Eugenia Vidal.

Hood Robin

El ataque a los jubilados votado el martes por la mañana está integrado a un paquetazo de reformas, entre ellas la tributaria que se debatía en la madrugada del miércoles.

Los cambios tributarios ofrecen enormes beneficios a las empresas: baja de la alícuota del Impuesto a las Ganancias, devolución anticipada del IVA por inversiones, pago a cuenta de ganancias del impuesto al cheque, entre otros.

Pero el principal beneficio para los empresarios es la reducción progresiva de las contribuciones patronales hasta el año 2022 para supuestamente, mediante la reducción del “costo” laboral, promover el blanqueo y el empleo. La historia reciente desmiente que esto vaya a ocurrir.

La desocupación se incrementó desde el 9,6 % al 11,5 % entre 1993 y 1994, año del primer impacto de la reducción de las contribuciones patronales que aplicó Domingo Cavallo. En 2001, la desocupación llegó a 17,4 %. El empleo no registrado (en "negro") pasó de 31,3% en 1993 al 38,3% en 2001. Lo único que mejoró fue la ecuación de ganancias de las empresas.

El macrismo actúa como Hood Robin robándole a los pobres para darle a los ricos: la reforma tributaria significa un regalo a las grandes empresas que, según las estimaciones del Ministerio de Hacienda, alcanzará a 1,5 % del Producto Interno Bruto (PIB) en 2022. Se trata de alrededor de $ 150 mil millones anuales en valores actuales.

Desestabilizadores

Uno de los principales desequilibrios que atraviesa la economía es el déficit fiscal: hacia fin de año, el resultado financiero de la administración nacional alcanzará una cifra negativa de alrededor de $ 500 mil millones, de los cuales algo más del 40% corresponde a intereses de la deuda pública.

Los tarifazos de los servicios públicos contra el pueblo trabajador tienen una contraparte en una rebaja de subsidios que hasta octubre es de $ 48 mil millones. Pero este resultado no le alcanza al Gobierno para reducir significativamente el déficit. Es que, en simultáneo, los intereses de la deuda pública crecen de manera exorbitante (78 % entre enero y octubre de este año): son $ 78 mil millones más que en 2016.

El llamado gradualismo está atrapado en un círculo vicioso difícil de salir. Por eso la ortodoxia económica corre por derecha al macrismo reclamando un ajuste más brutal.

Las reforma tributaria que impulsa Cambiemos desestabilizará aún más las cuentas públicas en tanto cede recursos a favor del gran capital por 1,5 % del PIB hacia 2022.

Cisnes negros

La ecuación del oficialismo para compensar la baja de recursos que implica la reforma tributaria contempla que la economía crezca más rápido y que en paralelo se reduzca la evasión fiscal. Con esos dos factores ambiciona ampliar la base recaudatoria.

El crecimiento sostenido, ya no por veinte años como dijo Macri, sino por los próximos cinco hasta que se termine de implementar la reforma tributaria sería un verdadero milagro en el mundo actual de “estancamiento secular” de acuerdo a la opinión de los economistas del “mainstream”. Ese estancamiento es la muestra de la persistencia de la crisis desatada en 2008.

Reducir la evasión en un país donde la mafia gobernante y el gran empresariado utilizan las guaridas fiscales para fugar capitales es un objetivo que pertenece directamente al género del realismo mágico.

El gobierno por ahora cuenta con un relativo bajo nivel de endeudamiento que le permite financiar su aventura económica. Pero se trata de una ventaja que está destruyendo aceleradamente con el festival de emisiones de deuda.

El flujo de endeudamiento que asiste a nuestro país siguiendo el modelo de los países centrales de erigir montañas de capital ficticio está condicionado en lo inmediato por dos factores: la suba de la tasa de interés que paga la Fed y la reforma tributaria que impulsa Donald Trump.

La semana pasada, la Fed subió la tasa de interés por tercera vez en el año. Por ahora, la suba es moderada. El martes la Cámara de Representantes aprobó la reforma tributaria de Trump, aún falta la votación en el Senado.

La conjunción de ambos factores podría atraer como un imán capitales hacia los Estados Unidos. Si esto ocurriera, el oficialismo enfrentaría una temporada de borrasca para el plan de endeudarse sin límites.

El macrismo se vería obligado a recalcular aceleradamente en una economía mundial que, desde el Brexit y el triunfo de Donald Trump, está amenazada por los cisnes negros, que son cada vez lo más habitual.

Los problemas económicos del Gobierno no se agotan en el déficit fiscal. Este año también podría haber récord histórico de déficit comercial. Es el resultado de la política aperturista del macrismo que la semana pasada sufrió un golpe en la fallida cumbre de la OMC.

A ese combo explosivo hay que sumar la inflación, las Lebac y el retraso cambiario. Son desequilibrios que están profundamente imbricados.

El oficialismo se quedó con menos recursos políticos para las nuevas rondas de ajustes que requieren tales contradicciones económicas: logró robarle a los jubilados al costo de hacer más explícito que es un Gobierno de los ricos. En la lucha el pueblo trabajador hizo una experiencia acelerada para las nuevas batallas.

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