Economía

SALIR DEL FONDO

La deuda y el futuro: ¿qué significa el planteo de Del Caño de “invertir las prioridades”?

El problema de la deuda es un tema ineludible en estas elecciones. Nicolás Del Caño realiza una propuesta que no hace ningún otro candidato: invertir las prioridades para dar respuesta a las necesidades sociales y decirle NO al FMI. ¿Pero qué implica esto en concreto?

Lucía Ortega

@LucuRaOrtega

Guadalupe Bravo

Economista | @GuadaaBravo

Miércoles 24 de julio | 22:51

Mauricio Macri asumió prometiendo “pobreza cero” y en su mandato la pobreza subió a 35 %, según la UCA. Se pagaron U$S 258 mil millones de deuda pero ésta se incrementó en U$S 112 mil millones (un 47 %) y ya llega a casi el 90 % del PBI. En 2018, luego de las corridas cambiarias se volvió a pedir un préstamo al FMI y ahora el rumbo de la economía se encuentra atado a su plan de ajuste.

Macri propone que va a seguir, “por el mismo camino, pero más rápido”. Como sabe que eso va a contramano de su campaña electoral, posterga los ataques para después de diciembre, apostando a que el fino equilibrio del dólar no se desbarranque antes.

Alberto Fernández, del Frente por Todos, cuestiona el endeudamiento de Macri para garantizar la fuga de capitales, pero ya aseguró en cada entrevista radial o de TV que continuará pagando la deuda, así como también promueve en sus spots. Es decir, continuará aplicando las recetas del FMI.

Dos de cada diez pesos del gasto público van a parar a manos de especuladores de la deuda, e irán en aumento. En su campaña Alberto no explica cómo hará para pagar los vencimientos de deuda y al mismo tiempo mejorar de las condiciones de vida de los sectores populares.

Podés leer: Alberto Fernández, el FMI y “promesas irresponsables” sobre el bidet

El candidato de la derecha liberal, José Luis Espert, desempolva viejas recetas conservadoras y antiobreras pero se hace pasar por lo nuevo y “antisistema”. Su programa es llevar hasta el fondo lo planteado por Macri con las reformas previsional, laboral e impositiva.

Nicolás del Caño, el candidato del Frente de Izquierda y los Trabajadores- Unidad, propone “invertir las prioridades”. A diferencia del resto, llama a orientar los recursos primero a las necesidades urgentes de las mayorías sociales y decirle No al FMI.

¿Qué implica invertir las prioridades en favor del pueblo trabajador?

En los próximos cuatro años los vencimientos de deuda comprometidos por el gobierno de Macri y por el kirchnerismo acumulan alrededor de U$S 166 mil millones en cuatro años, a un promedio de U$S 41.513 millones anuales: un 10 % del PIB se irá anualmente a manos del capital financiero.

Para bajarlo a tierra, eso es equivalente a que cada uno de los habitantes tuviésemos que desembolsar $ 40 mil pesos por año.

Te puede interesar: Argentina hipotecada: camino a una nueva crisis de deuda

Invertir las prioridades significa plantear abiertamente que los fondos de la riqueza generada por los trabajadores del suelo argentino no se destinen al pago de la deuda usurera con el FMI y los especuladores, sino a resolver las deudas eternas con los sectores más postergados, las mujeres y la juventud.

  •  Los jubilados y jubiladas viven en la más desalmada miseria. La jubilación mínima de $ 11.528 que cobran el 50 % de los jubilados y pensionados, es tan baja que tienen que optar entre comer o comprarse su medicación. El 70 % cobra menos que el valor de la canasta de jubilados estimada en $ 30.524.

    La reforma previsional de 2017 fue un robo votado con el apoyo de un sector del peronismo en el Congreso (que hoy integran las listas de Juntos por el Cambio y del Frente de Todos) e hizo caer el poder adquisitivo de los haberes un 12 % desde entonces.

    Esta crueldad tiene que terminar, ellas y ellos trabajaron toda una vida. El monto de la jubilación debe alcanzar para cubrir sus necesidades (al menos la canasta de jubilados). Ese es un primer paso necesario en la pelea por conseguir el 82 % móvil y rechazar todos los intentos del FMI por imponer una reforma jubilatoria regresiva que aumente la edad para jubilarse.

  •  La educación y salud pública de la que dependen las amplias mayorías de la sociedad, sufrieron fuertes recortes a pedido del FMI, para alcanzar el “déficit primario cero” y liberar recursos al pago de la deuda.

    El Presupuesto 2019 votado el año pasado implica un recorte real del 10 % de la partida en educación y 2,2 % en salud, considerando una inflación irreal de 23 % anual (lo que se alcanzó en sólo seis meses).

    Para tener una dimensión, con el dinero que se destina a pagar un año de deuda se podrían construir 42 mil escuelas o 2700 hospitales. Habiendo tanta carencia en esos servicios, ¿qué es lo que impide que se haga ya mismo un plan de obras públicas para garantizar salud y educación públicas y gratuitas?

    Aumentar el presupuesto para educación y salud permitiría mejorar el estado de abandono de los hospitales donde se atiende a mayoría del pueblo trabajador; y evitar las tragedias como la de Moreno. Con sueldos acordes a la canasta básica para les trabajadores de la salud y la educación.

    Podés ver: [Video] ¿Sabías que pagar un año de deuda equivale a construir 42.000 escuelas?

  •  Empleo: El hundimiento económico está destruyendo empleos, aumentando los despidos y precarizando los puestos laborales existentes. Por primera vez en 10 años la desocupación volvió a ser superior al 10 %. Contra el “modelo Rappi” que inventa “trabajadores de plataforma”, se trata de pelear por mejorar las condiciones de trabajo, conquistar el pase a planta y estabilidad laboral y terminar con el trabajo no registrado del que se benefician las patronales en contra de nuestros salarios y jubilaciones.

    Sólo en los primeros tres meses del año hubieron 11.587 despidos y 8.295 suspensiones, según contabilizó el centro CEPA, aumentando 41 % respecto del primer trimestre de 2018. La industria es el sector más afectado. Contra las maniobras patronales y los falsos preventivos de crisis, una medida defensiva elemental es prohibir los despidos y suspensiones, y que toda fábrica que cierre sea automáticamente estatizada, bajo gestión de sus trabajadores.

    En respuesta a los elevados niveles de desempleo que afectan a casi 2 millones de personas, a la subocupación de miles que aún a pesar de trabajar tienen changas o pocas horas por semana, a los mal llamados “inactivos” que son trabajadoras y trabajadores desalentados o mujeres que realizan tareas domésticas y de cuidado no remuneradas, es posible tender a un mayor reparto de tareas y de las horas de trabajo, con sueldos que garanticen la canasta familiar.

  •  Por el derecho a la vivienda: La crisis habitacional alcanza a casi tres millones de personas en todo el país, que viven en asentamientos y villas de emergencia. La desigualdad es aberrante. Las urbanizaciones privadas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) ocupan el 20 % del suelo urbanizado pero habita menos del 2 % de la población, mientras que un 10 % habita en asentamientos informales que ocupa solo el 2 % de la superficie.

    El crecimiento demográfico requiere más de 100 mil viviendas por año, sólo para contener el crecimiento del déficit, sin embargo los planes de construcción de viviendas sociales están muy lejos de ese número.

    Es necesario impulsar un plan nacional de construcción de viviendas y terminar con el déficit habitacional, rechazar los grandes negociados y la especulación inmobiliaria. Como dimensión, vale comparar los montos del pago de la deuda con los cuales se podrían construir 415 mil viviendas del plan Procrear.

  •  Dar marcha atrás con los tarifazos: en los últimos 4 años el aumento de las tarifas de servicios públicos ha superado el 2800 % en el caso de la luz, 2000 % para el gas y 500 % en el transporte. Estas subas usureras, que retroalimentan la galopante inflación, deterioran el poder de compra del salario.

    Mientras, un puñado de empresarios de la patria contratista recauda jugosas ganancias. Los servicios son un derecho, por eso hay que estatizarlos bajo control de los trabajadores y usuarios.

    Te puede interesar: Gracias a los tarifazos, las privatizadas en la era Cambiemos ganaron hasta 2.300 %

    FMI: una máquina de crear pobres

    Alberto Fernández describe en un tweet (y también en un spot) el alarmante crecimiento de la pobreza bajo el macrismo. Y remarca: “Más de 4 millones de argentinos dejaron la clase media y pasaron a ser pobres desde que Macri es presidente. No podemos permitir 4 años más de esto…”

    Pero este flagelo social que afecta a 14 millones de personas en el país, principalmente a mujeres y niños, no es patrimonio exclusivo de la administración macrista. Sin negar que en el último año se dio un salto en calidad como consecuencias del ajuste y la recesión, bajo el comando del FMI, en toda la administración kirchnerista la pobreza no bajó del 25 %.

    Te puede interesar: Macri lo hizo: de la “pobreza cero” a la pobreza récord

    La pregunta es ¿cuál es el plan de Alberto para disminuir la pobreza? Si aún en los momentos de bonanza de la economía por el viento de cola internacional y el crecimiento a tasas chinas, que permitieron que muchos sectores como el agropower, las multinacionales y los bancos se la “llevaran en pala”, la pobreza afectaba a millones. Y ahí ni siquiera estaba vigente un plan de ajuste con el Fondo.

    Luego del estallido social del 2001, la salida devaluacionista orquestada entre el peronismo de Duhalde, la burguesía nacional y los sindicatos, implicó un ataque fenomenal a las mayorías populares, alcanzando en 2002 un pico de pobreza por encima del 50 %.

    El Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina, confirmó que en el último trimestre la pobreza, que continúa en aumento, fue del 35 % mientras que la indigencia subió a poco más del 7 %.

    Los políticos tradicionales que responden a los intereses de los poderosos, como Alberto, Macri, Lavagna o Espert, prometen el “cielo” en campaña. Que no te metan el perro, para dar una salida de fondo a la pobreza es necesario tener en cuenta al menos dos aspectos nodales:

    El primero está ligado a un problema estructural, romper con la dependencia y el atraso del país, que solo beneficia al capital financiero que profundiza el saqueo a través de los pagos acrecentados una deuda interminable y la especulación financiera. Invertir las prioridades como plantea el FIT Unidad, para avanzar hacia una transformación social y económica.

    El segundo es una medida a tomar de forma inmediata y tiene que ver con decirle No al FMI, que es una máquina de fabricar pobres, continuar atados a sus exigencias atan el futuro de las amplias mayorías a años de salvaje austeridad. Si no nos basta con la experiencia propia en 2001, podemos ver la suerte que corrieron otros países endeudados con el Fondo explicado en el siguiente video:

    Podés ver: [VIDEO] Cinco desastres del FMI en el mundo muestran por qué no hay que pagar la deuda

    Sólo en un año las recetas de ajuste del FMI empeoraron las vidas de millones, aumentando la pobreza, el desempleo, mientras la inflación deterioró los salarios. Tomaron deuda para que los especuladores sigan fugando dólares y para pagar deuda previa.

    Terminemos esta estafa, recuperemos el control de nuestros destinos. Digamos No al FMI, priorizando fondos para salud, educación, vivienda y empleo.

    Podés ver: Con tu voto elegís: dale fuerza a la próxima lucha contra los ataques del FMI







    Temas relacionados

    Frente de Izquierda y de Trabajadores - Unidad 2019   /    Deuda   /    FIT   /    Nicolás del Caño   /    Pobreza   /    FMI   /    Economía Nacional   /    Economía

  • Comentarios

    DEJAR COMENTARIO