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OPINIÓN // ESTADO ESPAÑOL

La crisis agónica de Izquierda Unida y del PCE

En estas semanas la crisis del PCE (Partido Comunista Español) e IU (Izquierda Unida) ha sido un hecho político importante que trastoca a toda la izquierda parlamentaria del Estado español, tras la irrupción de Podemos y la crisis del bipartidismo.

Guillermo Ferrari

Barcelona | @LLegui1968

Martes 10 de febrero de 2015 | Edición del día

El hecho nuevo ha sido el duro enfrentamiento entre la candidata a la Comunidad de Madrid Tania Sánchez y la dirección histórica de Ángel Pérez y Gregorio Gordo. La dirección está fuertemente cuestionada por la implicación de IU en las tarjetas black de Bankia. El abandono de ésta formación por parte de su candidata es un misil directo a la línea de flotación del PCE/IU. Sin embargo, la crisis es mucho más profunda y no se circunscribe a la Capital.

Años de reformismo

El Partido Comunista español ha sabido ir acomodándose a lo largo de las décadas a los cambios de viento. Ha cambiado de chaqueta en varias ocasiones y por ello ha jugado un rol importante en el control del movimiento de masas, desde los años 30 del siglo pasado.

En los 70, bajo la dirección de Carrillo, se sumó al eurocomunismo pujante de los PCF y PCI. Carrillo, como ellos, se sumó al tinglado construido por la burguesía nacional dando un decisivo apoyo al Rey y a la Constitución del 78. Para Carrillo y la cúpula era más importante conseguir un lugar bajo el sol, antes que desarrollar las luchas obreras en curso. Así jugaron un gran papel frenando a las masas y garantizando esta “democracia” para ricos.

A mediados de los 80, diseñaron otro “traje” que permitiera superar el gran coste pagado por las traiciones de la “Transición democrática”. Constituyeron Izquierda Unida junto a otros grupos de poca monta. Este Movimiento, dirigido por el PCE, aprovechó un vacío dejado por el PSOE de González, al ubicarse como gestores del capitalismo español y el movimiento anti-OTAN. Con éste nuevo traje, el PCE logró ampliar su dominio en el espacio de la izquierda. Pero igualmente para continuar jugando el rol de contención de masas, mientras el PSOE pasaba durísimos ataques contra la clase obrera (y luego el PP).

Ahora con la grave crisis que atraviesa el Estado Español y el reaccionario Régimen del 78, los dirigentes del PCE-IU se preparaban para dar el sorpasso al PSOE. Sin embargo, ha surgido una nueva formación que no solo ha golpeado duramente al PCE, sino que parece que superará al PSOE y quizás pueda ganar las elecciones. Podemos se apoya en el movimiento juvenil surgido del 15M, aunque le da una interpretación muy conservadora. Pero IU no le puede dar nada a un movimiento en el cual no ha participado y al cual ha visto con gran preocupación. IU está pagando las décadas de traiciones y de apoyo a la democracia capitalista.

El futuro del PCE-IU

Esta crisis no es una más. Tampoco está reducida a Madrid. El PCE desde siempre ha querido dar el sorpasso al socialismo. Parecía que este era el momento del PCE: el PSOE a la deriva y una terrible crisis capitalista. Sin embargo, el PCE se encuentra reducido a una presencia testimonial en la arena política. Y, el sorpasso lo dará otro grupo político, Podemos. Esta es la gran crisis del PCE-IU. El PCE no puede adelantar a los socialistas por haber garantizado, desde el margen izquierdo, la estabilidad del reaccionario régimen del 78.

Por ello, en estos años se encuentra en un gran dilema. Dentro de IU, los nuevos dirigentes como Garzón y Sánchez, entrañaban un intento de adecuación a la realidad creada por el movimiento 15M y los indignados (aunque no un cambio de estrategia). Así buscaban el camino del “sorpasso”. Pero la vieja guardia, no está dispuesta a ponerse a un lado. Esto ha implicado un revés con la renuncia de Sánchez y un peligroso golpe que puede afectar a la supervivencia del PCE o abandonarle a un espacio residual, antes de celebrar el primer siglo de vida. De esta manera, le han facilitado el camino a Pablo Iglesias y sus acólitos.

Una posibilidad es el acercamiento del PCE-IU hacia el PSOE, de hecho en Andalucía han formado un Gobierno juntos. A principios de los 90, el Partido Comunista Italiano afrontó su reconversión y un rápido acercamiento a la socialdemocracia que culminó en la formación del Partido Democrático junto con la democracia cristiana y los socialdemócratas. En Catalunya el PSUC realizó un camino similar aunque en su reconversión participaron otros grupos ecologistas. Y de hecho compartieron listas comunes con el Partit dels Socialistes Catalans.

No es imposible un camino común con Podemos y los grupos de la izquierda radical, aunque por ahora no es lo más probable. La salida de Tania Sánchez, una de los dirigentes que más abogaba por ello, es una muestra de las dificultades de ese sendero. Aunque algunos dirigentes que decidieron quedarse en IU, aprueban sumarse a las listas “Ganemos”.

Otra posibilidad, sería un camino más “a la francesa”. Es decir, conservar la marca mientras se van perdiendo posiciones y se autocondena a la marginalidad política. Sería un suicidio, pero no se puede descartar. Que es lo que le sucede al PCF luego de su fracasada experiencia de la Gauche Plurielle.

Una izquierda de clase e independiente de la burguesía

Más allá del devenir del estalinismo español; dentro de la izquierda radical, es decir, revolucionaria, es necesario abrir una amplia discusión sobre los motivos de la crisis orgánica del PCE-IU para elaborar una estrategia que permita acabar con los durísimos ataques capitalistas contra los trabajadores y el pueblo y poner en pie de combate al movimiento obrero. Para algunos sectores como la ya extinta Izquierda Anticapitalista pasa por diluirse dentro de Podemos. Otros grupos se suman a las candidaturas de Ganemos-Guanyem. Otros se suman a “Crida Constituent”.

Sin embargo, el gran problema de la izquierda anticapitalista es que no reflexiona sobre cómo acabar con el sistema culpable de los graves problemas sociales que padecemos. Casi todas las discusiones se centran desde cual coalición se pueden juntar más votos. Las polémicas de estrategia se abandonan por la urgencia de conseguir un cambio de personal político aún a pesar de que se haga bajo la poderosa vigilancia de las reaccionarias instituciones del 78.

¿Cómo sería posible acabar con el paro si los empresarios son quienes deciden qué hacer? o, ¿cómo acabar con el empleo precario, por horas y mal pagado? ¿Cómo acabar con los desahucios sin pararle los pies a la gran banca? ¿Cómo lograr un Gobierno que gobierne para los trabajadores si todas las instituciones de este reaccionario sistema defienden a los empresarios? ¿Cómo acabar con la policía que tiene a cuestas miles y miles de “4F”?

No nada de eso, ahora toca hacer las listas para las elecciones locales, para las andaluzas, etc, etc. El electoral 2015 nos urge crear marcas electorales ya. Y, así la izquierda radical continúa una y otra vez repitiendo los fracasados ejemplos de la izquierda institucional. No hay proyecto social progresista que no se proponga destrozar las reaccionarias instituciones del 78. Instituciones que siempre benefician a los capitalistas y sus representantes políticos. La izquierda radical necesita apoyar las luchas de la clase obrera y los derechos de la juventud oprimida, de las mujeres golpeadas por este sistema. Es necesaria una estrategia de clase e independiente de la burguesía para que en lugar de un cambio de personal político nos dirijamos hacia un cambio de sistema.







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