Cultura

HISTORIA DEL MAGISTERIO

La caída de Jonguitud Barrios en 1989

El 23 de abril de 1989 el cacique del SNTE Carlos Jonguitud Barrios renuncia a la presidencia del grupo Vanguardia Revolucionaria y al sindicato magisterial. Asume así Elba Esther Gordillo como secretaria general del sindicato de trabajadores de la educación más grande de América Latina.

Martes 24 de abril | 23:43

La salida de Carlos Jonguitud Barrios de la dirección del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se da bajo el ascenso de los gobiernos neoliberales en nuestro país y en un contexto de paros y masivas marchas de maestros organizados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Los maestros se organizaban y paraban “escuela por escuela, zona por zona” y en unidad con padres y madres de familia luchando por un incremento salarial al 100%, contra los planes educativos que buscaba imponer el gobierno en turno y por democratizar su sindicato.

Sin embargo, Salinas de Gortari, después de este gran periodo de movilización independiente de la base magisterial, impulsaría de la mano de la “neocharra” Elba Esther la llamada “modernización educativa” que, por cierto, tenía los mismos objetivos que la política que vemos en la actualidad (descentralización, articulación al sistema productivo y sus necesidades, con un falso énfasis en la calidad para ir garantizando los planes neoliberales en el terreno educativo).

¿Quién era Jonguitud Barrios?

Estudió en la Escuela Normal Rural de Uzumala, Veracruz y después en la Facultad de Derecho en la UNAM. Se convirtió en un cuadro político dentro del partido gobernante, el PRI, formó parte de su comité ejecutivo y escaló por diversos puestos: senador y diputado federal, director del ISSSTE y gobernador de San Luis Potosí; todo esto mientras regenteaba el sindicato magisterial a través de los secretarios que iba imponiendo.

Al interior de este gremio, construyó un grupo con el demagógico nombre de “Vanguardia Revolucionaria del Magisterio”, grupo creado con el fin de mantener el control del sindicato, a cuya dirección llegó el 22 de septiembre de 1972 mediante la irrupción violenta en sus instalaciones para desplazar al cacique charril de entonces Jesús Robles Martínez y su secretario general títere Carlos Olmos Sánchez.

Desde entonces, apoyado en los matones de Vanguardia, se mantuvo a la cabeza del SNTE con base en la represión asesinato de centenares de maestros opositores desde Hidalgo a Chiapas principalmente, entre ellos el más sentido Misael Nuñez Acosta, de la sección 36 del Estado de México. Estructura en la que se desarrollaba Elba Esther Gordillo bajo el cobijo del jerarca.

Insurgencia magisterial

En 1989 se desencadenó una amplia lucha de los trabajadores de la educación, conocida como la primavera magisterial, la cual expresaba un gran hartazgo por la crisis económica, la inflación y la depreciación de los salarios y cuyo motor principal era ganar la democracia sindical. Fue cuando se despertaron las tendencias disidentes y cobró protagonismo la CNTE. Esta lucha fue determinante para sacar a Jonguitud Barrios de la dirección del sindicato.

Para comprender eso es necesario remitirse a algunos antecedentes primero. La Coordinadora nació en 1979, y ha sido el grupo más representativo de la disidencia anticharra. Este organismo fue clave en 1989 para movilizar unificadamente el descontento que existía contra la cúpula sindical del SNTE.

Su proceso de conformación debe entenderse de conjunto con la movilización de la clase obrera en la década de 1970, denominada por algunos como “la insurgencia obrera”, que se fortaleció bajo las consignas de aumento salarial y democratización sindical. Eran movimientos de base que mostraban el hartazgo en varios sindicatos contra la burocracia asesina que para nada representaba sus intereses y así organizarse en busca de disputar la dirección del sindicato de los charros o crear nuevos sindicatos independientes para pelear por sus demandas.

En este proceso surgieron luchas importantes como las del STUNAM, la Tendencia Democrática del Suterm, Spicer, Cifunsa, Soldadores de Tula, los trabajadores de la energía nuclear del Sutin, entre otros.

La misma Coordinadora se formó al calor de un proceso de luchas de los años 1977 al 79, con luchas de las secciones 7 y 40 de Chiapas, la 22 de Oaxaca, donde las corrientes democráticas iban imponiéndose en sus direcciones seccionales y echando a los vanguardistas. Además de la novena del DF, Hidalgo, Guanajuato, Durango, Guerrero, Tabasco, Sinaloa y del IPN en la capital.

El año 1989 fue convulso porque le precedió el fraude electoral del 88, con la imposición de Carlos Salinas de Gortari. Fue un año en el que se presentaron cambios y fracturas dentro del sistema político mexicano, una de ellas fue la incapacidad de contener varios movimientos sociales (luchas de trabajadores, estudiantes y campesinos) que aparecieron para cuestionar al PRI.

En ese marco de descontento obrero estalló en marzo de aquel año el movimiento magisterial, el cual tendría uno de sus momentos más agudos entre el 17 y el 23 de abril del mismo año, ya que comenzó una huelga con movilizaciones muy importantes paralizando la educación en el país, particularmente en los estados de Chiapas, Oaxaca y Distrito Federal.

Precisamente en estas movilizaciones el papel protagónico lo tuvieron maestros de base organizados en la CNTE. Enarbolaron sus principios políticos de lucha por la independencia política del régimen y la democracia sindical, a la vez que reclamaron mejoras salariales para los maestros en medio de crisis económicas y del ascenso neoliberal. Salinas de Gortari se negó a dar un aumento salarial digno, los docentes tomaron las calles, exigiendo un “salario preferencial fronterizo”*, para garantizar mejores condiciones de vida. Y llenaron el zócalo de la capital y calles aledañas con más de 200 mil trabajadores y padres de familia.

Para lograr esta masividad, ante la negativa de la burocracia sindical de defender los derechos de los profesores, se organizaron creando comités de lucha, dándole cause al movimiento y convirtiéndose en sus representantes legítimos, el movimiento se salió de las manos de los charros.

Y es así que el 23 de abril de 1989, Carlos Jonguitud Barrios cae de la dirección (era asesor vitalicio) del SNTE y el secretario general Refugio Araujo Del Ángel fue llamado a Gobernación para pedirle su dimisión. Como era de esperarse, el Estado no podía permitir que el magisterio democrático tomara la dirección sindical. Por ello Salinas designó a quien sería la próxima golpeadora política contra los maestros, Elba Esther Gordillo, un avezado cuadro de la burocracia sindical y lacaya del gobierno.

Actualmente se lleva a cabo la aplicación de la Reforma Educativa que busca liquidar los derechos laborales de los maestros, así como sus condiciones de trabajo. Y ante el avance del desmantelamiento de la educación pública y gratuita, se hace necesario que los maestros se apropien de las lecciones de estos importantes procesos. Para pelear arduamente por la democracia de los trabajadores y por la recuperación de su sindicato con la más amplia unidad magisterial en las calles junto a otros sectores en lucha con independencia política de todos los partidos del régimen.

Y es que no hay de otra: se tienen que ir a patadas los charros para poder utilizar el sindicato como una verdadera herramienta de los trabajadores de la educación que se apueste a tirar los planes de los organismos internacionales como la OCDE, FMI y BM que el gobierno mexicano implementa a sangre y fuego.

Los maestros a nivel nacional son un gran referente para el pueblo pobre, son quienes pueden convocar a consolidar la unidad de todos los que venimos luchando de forma aislada contra la represión, los feminicidios, la precarización y la burocracia sindical. Debemos retomar los métodos del paro y la huelga como en Francia, está es la única vía, para lograr abrogar las reformas estructurales y no dejar pasar los planes antiobreros. No podemos confiar que la salida vendrá por la vía electoral.

Es menester que estas nuevas generaciones hagan suya la historia del magisterio, aprendan de ella, saquen las lecciones y se preparen para luchar por las demandas inconclusas del magisterio, en honor a sus muertos y perseguidos: la democratización del sindicato, su independencia de clase y la defensa de sus derechos elementales. Cuentan en su haber con una gran experiencia como la de la primavera donde se dotaron de un organismo de autodeterminación como la Asamblea Nacional de Representantes por Escuela, utilizaron el paro y la movilización como método de lucha y empalmaron con los sectores obreros y populares, enfrentando las trampas, la represión y el hostigamiento de la burocracia. En primer lugar, es de vida o muerte para las y los maestros del SNTE, repudiar de manera unitaria le injerencia del estado en el sindicato, alertando que la imposición de Juan Díaz es un charrazo a la usanza del viejo PRI y tomando el camino de la movilización contra la Reforma Educativa.”**

* El país estaba dividido en tres zonas salariales siendo la de la franja fronteriza la del mayor salario mínimo.

** “Breve recorrido por la primavera magisterial de 1989”, blog “Nuestra Clase”, marzo 2013, http://nuestraclaseboletin.blogspot.mx/2013/03/breve-recorrido-por-la-primavera.html
 






Temas relacionados

Elba Esther Gordillo   /   SNTE   /   Magisterio   /   CNTE   /   Historia   /   Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO