Juventud

CÓRDOBA

La Renga en Córdoba, Ismael Sosa también

El pasado sábado, unas 40 mil personas acompañaron la actuación de La Renga en el Estadio Kempes. Una crónica del show.

Martes 19 de abril de 2016 | Edición del día

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Las entradas para el campo se habían unos días antes del recital. Con la presentación de “Pesados Vestigios”, su último disco, la banda se lució en poder y calidad. Un show con la fuerza del rock pesado y un imponente escenario con un público deseosos de vibrar con la viola de Chizzo, que tuvo un alto momento tocando “Oscuro diamante”.

Durante el concierto, el Chizzo hizo mención en un par de oportunidades a la suspensión de los shows previstos en el Estadio Único de La Plata y en San Pedro. Como también hacen referencia en su página oficial, “El por qué y las razones sólo lo saben las autoridades provinciales, ya que no obtuvimos ninguna comunicación ni respuesta formal en todo este tiempo de parte de las mismas (…) repudiamos esta actitud, y esperemos algún día ser tratados con el mismo respeto que se les brinda a las bandas extranjeras cuando se presentan en este estadio”.

La Renga arrancó a las 21:50 con el tema Nómades, de su último disco, y continuaron con Corazón fugitivo. El gran pogo comenzó con Almohada de piedra, del disco “Trueno Tierra”. El Chizzo hizo mención de Raúl “Locura” Dilelio, uno de los fundadores de La Renga, fallecido hace pocos días. En su memoria tocaron El juicio del ganso.

Hicieron un recorrido por su gran repertorio, con Vende patria clon, tema del disco de la estrella que durante los años K habían dejado olvidado, Reíte, Blues cardíaco, A la carga mi rocanrol, entre otros. Como invitado subió al escenario Rubén Patagonia, quien tocó el tema Lo frágil de la locura, en los bises también estuvo como invitado el legendario “Nacho” Smilari (violero de La Barra de Chocolate, Vox Dei, Billy Bond y la Pesada, Cuero). Smilari, uno de los fundadores del rock nacional en los años 60, tocó en los temas Bailando en una pata y Buseca y vino tinto, despidiéndose con un hiperclásico como Hablando de la Libertad.

Por segunda vez desde que Ismael Sosa fue asesinado por la policía brava de la Provincia de Córdoba, La Renga vuelve a tocar. Al igual que en el show que dieron el 14 de octubre del año pasado en La Plaza de la Música, también en Córdoba, no lo nombraron. Sin dudas, la repercusión mediática de la banda podría brindar una ayuda fundamental a la familia para fortalecer la movilización y que la muerte de Ismael no quede cajoneada en el juzgado de turno. Lamentablemente, esta bandera de justicia no era una de las tantas que colgaban de los parlantes y revoloteaban con alegría los seguidores de la banda.

Pero el nombre de Ismael se hizo presente: con aerosol, el pedido de justicia y denuncia contra la policía que todo lo muele y lo desgarra se pudo ver mientras el público ingresaba.

La muerte de Ismael Sosa es un caso más de la masacre cotidiana que la policía ejecuta sobre los jóvenes de las barriadas populares, en los cientos y miles de casos de “gatillo fácil”. Es imprescindible la movilización de la juventud para luchar por el derecho a divertirnos sin que la impunidad de empresarios, policías y gobiernos nos lo impida.







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