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DESAHUCIOS

La PAH y la lucha por la vivienda

Ante el pelotazo urbanístico de la banca, junto a las grandes empresas y las inmobiliarias, la PAH protagoniza las luchas contra los desahucios y por el derecho a la vivienda.

Guillermo Ferrari

Barcelona | @LLegui1968

Viernes 9 de junio | 18:09

El Estado español vivió un exuberante ciclo de especulación inmobiliaria en base a la expropiación de los salarios futuros de los trabajadores. A partir de la ley de suelos del ‘96 aprobada por el PP de Aznar, Rato y Rajoy, los precios de los inmuebles se fueron disparando. La banca, las grandes inmobiliarias y constructoras se llenaron de millones año tras año. No solo eso, sino que son titulares de unas deudas enormes de las familias de trabajadores.

Durante años la propaganda oficial prometía la posibilidad a todo el mundo de ser propietario de su propia vivienda. Los bancos daban créditos del 100% de la vivienda e incluso más. Se dio una coyuntura especial de tasas de interés bajas aunque con precios por las nubes. Todos, incluido el Banco de España, invitaban a endeudarse. Aznar decía “España va bien”.

Sin embargo, lo que estaba sucediendo era una apropiación de los salarios presentes y futuros por 3, 4 o 5 décadas. Mientras la gran mayoría pagaba, todo funcionaba y las ventas se multiplicaban. La banca finalmente se cobró toda la deuda con el rescate que firmaron Zapatero y Rajoy. Nosotros con el paro y la precariedad laboral.

Llegó la crisis y aparece la PAH

La banca no solo aprovechó los 60.000 millones del rescate, sino que también peleó con sus sucias manos propiedad por propiedad. Entre 2007 y 2011 alrededor de 500.000 inmuebles han sido expropiados, según un informe de la PAH. Mientras la banca busca cobrar la deuda, se queda con el inmueble (y con todo lo que cobró antes): ganancia total. Y, aún quieren más.

Ante ésta realidad de centenares de desahucios diarios en todo el Estado, fue creciendo la alternativa de organizarse para resistir el desahucio. Muchas familias fueron echadas de dónde vivían sin ningún miramiento. Tuvieron que rehacer su propio hogar a los golpes de policía y de jueces. Ya sea hacinados en una habitación o en casa de sus padres, o reocupando el inmueble, patada mediante, en el que vivieron durante años.

La PAH comenzó a desarrollarse a principios de 2009 en la ciudad de Barcelona. Un año antes eran los jóvenes de “V de Vivienda” quienes ponían sobre el tapete la situación puesto que les afectaba en su intento de emancipación. Posteriormente, el problema se amplió a muchos sectores sociales que fueron golpeados por los despidos y la precariedad social. Con la PAH ya eran las familias las que se organizaban.

Cómo se organizó la PAH

Las plataformas existen a lo largo de toda la geografía peninsular. Hay alrededor de 200 asambleas que organizan a miles y miles de personas afectadas. Aunque el movimiento no está centralizado. Estas son autónomas y suelen reunirse ya sea semanal o quincenalmente. Estas asambleas permitieron que los afectados expresen su situación y así conozcan la de otros, recibieran asesoramiento jurídico, y, por supuesto actuar.

El objetivo de fondo de las asambleas de la PAH, más allá de las diferentes dinámicas, consistía en que todo el mundo tenga un lugar donde vivir, tenga un piso. Había que acabar con “pisos sin gente y gente sin piso”. Por ello, han ocupado pisos y bloques enteros de las entidades bancarias para resolver lo que la Administración no resolvía, es decir, la vivienda digna.

Un objetivo inmediato importante de las PAH consistía en evitar los desahucios. Con ayudas de vecinos, de los integrantes de las asambleas y militantes y activistas se buscaba parar a los agentes. Varias docenas de personas se ponían en la puerta y ejercían una resistencia para frenar y neutralizar a la policía y los enviados del juzgado. En no pocas ocasiones se logró la suspensión de la ejecución.

Otro objetivo era conseguir la “dación en pago”. Esto es que la deuda se extinga en el mismo momento en que el banco se quedaba con las llaves. El Estado español es el único país europeo, donde además de echarte por impago de la hipoteca, los bancos tienen derecho a seguir torturándote con el cobro de la deuda. Por ello han hecho escraches a políticos, a bancos; han ocupado sedes bancarias durante varios días, etc. Tanto el PP como el PSOE estaban en contra. Zapatero llegó a decir que la dación en pago haría tremolar el sistema financiero español.

Un eje vertebrador de la PAH, en todo el Estado, fue la ILP por la vivienda digna. Sus asambleas juntaron casi un millón y medio de firmas. Todas estas fueron presentadas el 25 de enero de 2013. Sin embargo, el PP hizo todo lo posible para no tratarla en el pleno. Para ello contó con el visto bueno de la Mesa del Congreso: PSOE, PP, PNV y CiU. La ILP pasó sin pena, ni gloria.

La reforma hipotecaria del PP fue completamente inservible para beneficiar a las familias desalojadas. El código de buenas prácticas de De Guindos, quien fuera ejecutivo de Lehmann Brothers, tan solo permitió realizar 78 daciones en pago. Incluso la “detención” de los desahucios (que cumplan algunos criterios) apenas si afectó en la disminución de los mismos. Es claro para quien gobierna el PP.

La PAH, sindicatos de inquilinos y nuevos desafíos

Ahora el problema del acceso a la vivienda se mantiene con formas nuevas. El alquiler ha ganado algo más de peso relativo en el acceso a un techo, aunque sigue siendo minoritario. Aun así continúan produciéndose desahucios por impagos de hipotecas y lanzamientos por impago de alquileres. Estos últimos han superado a los primeros en lo que va de año.

En lo que va de año se han formado sindicatos de inquilinos en Barcelona y Madrid y se está formando también en Canarias. Las PAH continúan con su tarea, no solo por la parte que toca a la hipoteca, sino también por la necesidad de acceder a un piso. En éste sentido, la banca, los fondos buitres y las inmobiliarias continúan aprovechando de su posición dominante por ser los propietarios de casi todo y como tal son los responsables del alza de precios.

Las PAH, los sindicatos de inquilinos, las Asociaciones de Vecinos junto a las organizaciones obreras deben dar una respuesta común. Tanto el Gobierno de Rajoy como los diputados del PSOE, Ciudadanos, CiU y el PNV desde el Congreso defienden a los grandes capitalistas y sus propiedades para que sigan expropiando nuestros salarios ya “nimileuristas”.

Expropiar a los expropiadores: la banca

Una solución rápida pasa por expropiar sin pago los miles y miles de pisos que la banca y los fondos buitres atesoran en sus activos. Con ellos podremos hacer un parque de alquiler social que no supere el 25% de los ingresos de las familias. Ya verán cómo bajan los precios de alquiler rápidamente.

Es necesaria una gran reforma urbana, gestionada por los trabajadores y los colectivos vinculados, que se proponga construir aquellas infraestructuras para resolver las necesidades en los barrios pobres y periféricos que son los eternos olvidados de las grandes urbes. Un plan así debe ser financiado a través de impuestos a las grandes empresas, la banca y las fortunas. Será la primera vez que los ricos pagan las infraestructuras de los pobres.

Para lograr un plan así es necesaria la movilización y la organización de los trabajadores con sus organizaciones y sindicatos a la cabeza. Y el fortalecimiento de los nuevos sindicatos de inquilinos y la promoción de éstos en todas las ciudades. Hay que sumar fuerzas para acabar con la especulación de la banca y la Administración pública. Es que solo un gobierno de los trabajadores y el pueblo puede llevar a cabo estos objetivos anticapitalistas.






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