Sociedad

TRIBUNA ABIERTA

La "nueva ciudad feudal" en la posmodernidad

Sábado 9 de diciembre de 2017 | Edición del día

Si la construcción de la ciudad moderna es el resultado de siglos de transformaciones, su deconstrucción está ocurriendo con la velocidad de la posmodernidad; y se mide en décadas.

La ciudad feudal expresaba con simpleza contundente, la elementalidad del modo de producción reinante. Castillos, templos y un minúsculo caserío bastaban para resolver el problema del hábitat de la centralidad del poder. Vivir en la ciudad era prohibitivo, los campesinos la percibían ajena y propia del orden natural.

La ciudad de la revolución industrial se caracterizó por su exponencial crecimiento, incorporando a una traza más racional y productivista, los símbolos de la institucionalidad de la revolución burguesa y la confluencia masiva de trabajadores; que fueron incorporados al nuevo modo de producción.

Vivir en la ciudad se convirtió en un derecho para millones, pero también una necesidad de las clases dominantes que requerían mano de obra cercana, para optimizar los recursos.

Este proceso se continuó durante siglos, llegando a tener al 90% de la población mundial habitando las diferentes formas, que fueron adoptando las ciudades, según su ubicación en la distribución global de los emergentes actores de la economía capitalista.

Las luchas distributivas, las complejidades y las hegemonías y contra-hegemonías culturales, tienen como principal escenario a las ciudades. Estas son el resultado físico y concreto de las distintas relaciones de poder, que las mismas van cotejando a lo largo de la historia.

Cada etapa de hegemoníaspopular queda reflejada en el escenario urbano con la misma contundencia que los retrocesos. Se muestra ante el devenir del tiempo y la memoria de la población; la ciudad moderna comunica silenciosa y cotidianamente el estado general de la situación.

LAS CONTRA-REFORMAS, EL MERCADO LAS EMPEZÓ HACE RATO

El proceso de financierización y concentración de la economía que caracteriza la llamada pos-modernidad, impacta silenciosamente, pero con la la ferocidad de las bombas de las guerras mundiales del siglo XX, en la configuración de las ciudades del siglo XXI.

La expulsión de los trabajadores, la consolidación de guetos de los sectores pudientes y la creciente militarización de los centros urbanos, van edificando el desarrollo urbano en manos del mercado.

Zonas enteras pobladas por trabajadores e industrias, son reemplazadas por centros comerciales exclusivos y edificios corporativos. El monumentalismo que caracterizó a los poderes feudales y luego a las burguesías triunfantes, hoy se expresan en los símbolos de los nuevos dueños del mundo.

La estética de la volatilidad que intenta ocultar la perdurabilidad y consolidación del nuevo Poder, se edifica con la transparencia del vidrio, con muros livianos y sutiles estrategias de manipulación estructural. El desafío proyectual de la emergente temática consiste en mostrarse sincero pero inexorablemente inalcanzable.

Centros educativos, recreativos y de consumo elitistas, barrios seguros y áreas corporativas constituyen lo que podríamos metaforizar como "la nueva ciudad feudal".

Su identidad pretende ser etérea pero de presencia imponente, su implantación, alternativiza a las áreas históricas, suplantándolas.

Se apodera de la infraestructura, servicios y espacios públicos que brinda la vieja ciudad, pero desplazando, invisibilizando o resignificando los vestigios del orden anterior.

EL NO RELATO

El proceso que va abriendo camino a la materializacion de lo aquí enunciado es una fuerte hegemonía en lo cultural de la mano del mercado.

La "cultura del descarte" se presenta desde la negacion y la invisibilizacion de los herederos de la historia. El desapego a la construccion de la razón de su existencia está en línea con la perversión de los objetivos.

El "miente, miente que algo quedará" de Goebels se transforma en "ni lo menciones que todo se olvida"; la aparente virtualidad del poder emergente se alimenta del olvido y la negación.

Paredones reales o virtuales "que niegan lo que esconden" podría ser la guía de la estrategia comunicacional, "el lenguaje de la subjetividad producida por los dispositivos del nuevo Poder".

Este trabajo no apunta a develar las tendencias urbanas en ciernes ni a sus tecnologías constructivas. Se pretende describir y descubrir colectivamente las formas en que los nuevos ejes de Poder se despliegan en el territorio, y abrir un debate en torno al "qué hacer" desde la resistencia social urbana.

Podríamos aventurar que, hasta el momento la "nueva ciudad feudal" se presenta en la realidad endógena de sus exclusivos habitantes, se regenera cotidianamente por los medios masivos de comunicación y, básicamente se muestra (una vez más) ajena ante las inmensas mayorías desplazadas.

Los privilegios de la nueva ciudadanía se exponen como naturales, alterando estructuralmente y desplazando las pautas de convivencia democrática construida por décadas.

El desafio entonces es complejo, detectar el problema para elaborar las salidas se transforma en una tarea colectiva. La uniformidad formateada por el mercado de consumo enfrenta a una sociedad plural y contradictoria.

La "nueva ciudad feudal" se está instalando. Aun sin muros ni guardias pretorianas ocupa un lugar en el horizonte del presente; es virtual pero se materializa en el espacio público. La nueva ciudadanía convive cotidianamente con la anterior y es allí donde se miden los éxitos o fracasos de este verdadero atraso disfrazado de progreso inexorable.

En esas tensiones cotidianas se da la auténtica disputa del sentido común de una sociedad. Lo cuantitativo no logra imponerse a lo cualitativo y la crisis de pertenencia y de autoestima colectiva toma forma de frágiles identidades políticas y culturales.

El estudio científico del fenómeno en cuestión, precisa de la construcción de herramientas teóricas y prácticas a la altura del problema y fundamentalmente de generar ambientes saludables y creativos aptos para el desarrollo de la sensibilidad popular.

Dado que el objeto a problematizar es contemporáneo, está ocurriendo y día a día adopta diferentes formas, es de vital importancia la recreación de la conciencia critica fortaleciendo los conceptos básicos del pensamiento dialéctico.

BAJANDO A TIERRA

Durante años se vinculó, erróneamente a mi criterio, el problema habitacional de los trabajadores con el valor de la construcción, de allí los debates acerca de los problemas constructivos, las tecnologías, la industrialización, la autoconstrucción, etc.

Si bien son problemáticas atendibles, con el diagnóstico que aquí se presenta, se ven como insuficientes y definitivamente secundarios.

El problema principal del acceso a la vivienda se transforma primero en el acceso a la ciudad. El suelo urbano define este punto, no ya el mampuesto o el panel, la empresa o la cooperativa.

Sin terrenos con servicios y barrios con infraestructura no hay viviendas dignas. De allí que es clave entonces concebir este asunto desde la perspectiva de no perder el derecho a vivir en la ciudad.

ALGUNOS EJEMPLOS

La transformación del delta del Río de la Plata en una mega-ciudad náutica y exclusiva, no solamente depreda un espacio cultural-productivo-natural centenario; sino que constituye un claro ejemplo de lo que aquí se afirma.

Puerto Madero nace en los 90 como ejemplo de recuperación de la ribera, planteado por los arquitectos de moda como la resignificación de la arquitectura portuaria, se convirtió en la privatización lisa y llana de la costa del río, dándole la espalda a la ciudad de Buenos Aires.

Desde Tigre hasta Ensenada, se proyecta una linea exclusiva de apropiación ribereña constituyendo un muro impenetrable para los sectores populares.

La proliferación de barrios cerrados a la vera del sistema de autopistas del AMBA segregan a barrios que quedan encerrados en sus dameros sufriendo la baja calidad de los servicios y las inundaciones que esta planificación excluyente genera.

Estos casos paradigmaticos, van acompañados de procesos de menor notoriedad pero de igual impacto, en el conjunto de las ciudades de nuestro país.

Las grandes conquistas sociales de disputa redistributiva como la organización sindical, las paritarias y las eventuales mejoras laborales, no dan cuenta de este nuevos fenómeno.

En el diseño de los planes estratégico-urbanos, los códigos de planeamiento de los municipios, las leyes que rigen la comercialización de la tierra, etc; se cocinan problemas que deciden muy pocos y que influyen decididamente en la vida de millones

El valor de los alquileres y el precio del suelo urbano empujan a una renovación poblacional del componente de clase de los habitantes de las ciudades generando un nuevo problema político: La pérdida de la ocupación territorial de la centralidad urbana por parte de la clase trabajadora y el pueblo. El gran éxito de la CIUDAD FEUDAL, pero eso sera motivo de otras polémicas.

* Fue coordinador de infraestructura y logistica del ente Espacio-memoria de la ex Esma. Asesor técnico la Comisión provincial por la Memoria (CPM) en preservación de sitios de memoria de ex-centros de detención







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