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La Cámpora vuelve al Rectorado a cambio de presupuesto extra

En la reunión que tendrá hoy la rectora Alicia Bardón con el titular de la Secretaría de Políticas Universitarias Aldo Caballero se intercambiará el nombramiento de camporistas a cambio de fondos.

Maximiliano Olivera

@maxiolivera77

Martes 25 de noviembre de 2014 | Edición del día

La asunción de Zupán y Alderete en la gestión de Cerisola-Bardón, en junio de 2013, marcó el avance camporista en la UNT. Foto: Jorge Olmos Sgrosso (La Gaceta)

Como ya había informado La Izquierda Diario la semana pasada, La Cámpora volverá a integrar el gabinete del Rectorado. Según da cuenta La Gaceta, hoy a las 10 se reunirán Bardón y Caballero, titular de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) en donde se tratarían dos puntos, la designación de una partida presupuestaria extra para la UNT y la designación de militantes la agrupación kirchnerista en el gabinete del Rectorado como contrapartida.

En las resoluciones que Bardón llevaría a la audiencia se encuentran la que creará la
Secretaría de Inclusión Educativa y Políticas Universitarias, en donde Atilio Santillán, hermano del diputado Marcelo Santillán, asumiría como secretario, y Facundo Cabral, hijo del Defensor del Pueblo Hugo Cabral, haría lo propio como subsecretario. Santillán también se desempeña como director de la licenciatura en Ciencias Políticas de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), universidad privada, católica y de elite, un simple detalle. Por su parte Ricardo Zupán volverá al gabinete, esta vez en la Subsecretaría de Asuntos Estudiantiles.

Idas y vueltas del camporismo en la UNT

Cuando el 3 de junio de 2013 Zupán y Rodrigo Alderete asumieron en las Subsecretarías de Extensión y de Bienesetar Universitario, con los “dedos en V” en alto, un cimbronazo recorrió la UNT. Por primera vez, desde 1983, la hegemonía política de la Franja Morada y el radicalismo se quebraba e ingresaban en el gobierno universitario elementos peronistas.

En esa oportunidad, el entonces rector Juan Alberto Cerisola había declarado “sumar a dos jóvenes dirigentes identificados con el proyecto político que encabeza la presidenta Cristina Fernández de Kirchner es, sin lugar a dudas, un reconocimiento al Gobierno Nacional”. “Billetera mata radical” fue el comentario favorito en los pasillos. Además de la militancia kirchnerista, fue parte de la ceremonia la entonces vicerrectora Bardón. En esa ocasión Zupán, quizás empujado por la euforia, había explicitado el apoyo camporista a una posible re-relección de Seis meses antes de las elecciones a rector, Cerisola expresó que “ojalá sea Bardón” quien lo suceda para continuar con sus “mismas ideas”.

La declaración fue hecha durante un acto oficial en el patio del Rectorado, con la presencia de Nicolás Carivenc, funcionario camporista nacional. Finalmente, La Cámpora prestó su apoyo a la candidatura de Bardón.Pero no fue el único sector del kirchnerismo que intervino durante el proceso electoral. Un histórico de la UNT volvió a la arena política. Hugo Saab, íntimo de Alperovich y otrora operador radical, asumió como “coordinador” y trabajó de lleno en pos de la elección de Bardón. Cuando el triunfo fue una realidad, Beatriz Rojkés de Alperovich declaraba que el matrimonio bendijo a Bardón porque vieron “capacidad y honestidad”. La gentileza fue devuelta con una visita a Casa de Gobierno.

La asunción de Bardón también tuvo una impronta peronista. Además de “Betty” Alperovich asistieron los ministros Silvia Rojkés (Educación), Pablo Yedlin (Salud) y Beatriz Mirkin (Desarrollo Social), los funcionarios Carolina Vargas Aignasse, Marcelo Ditinis, el diputado nacional Marcelo Santillán, los legisladores Regino Amado y Jesús Salim, inclusive hasta el intendente de San Miguel de Tucumán, Domingo Amaya y su secretario Germán Alfaro, entro otros.

Eran tiempos donde la patota del Rectorado no había protagonizado una feroz golpiza a estudiantes, y “Los guardianes de Perón” (rebautizados como “Guardianes de Bardón” para la ocasión) hacían de “servicio de orden”. Sin embargo, en su discurso Bardón desairó a La Cámpora: “El nuestro será un gobierno comprometido con el sistema académico, la autonomía universitaria, la pluralidad política y los consensos programáticos. No hay lugar en la universidad del Centenario para el poder detrás del poder. (...) No hay ningún partido político detrás de nosotros”.

En el nuevo gabinete de la flamante rectora no hubo ningún camporista “puro y duro”.
Sin embargo, el duro paro docente de tres meses realineó a la rectora con el peronismo. Semanalmente Bardón obtuvo diferentes favores políticos de cuño alperovichista. Tuvo a su disposición el apoyo del Defensor del Pueblo Cabral, ordenes de la Justifica Federal, conciliaciones obligatorias truchas de la secretaría provincial de Trabajo, y hasta el aval Jorge Capitanich en su conferencia de prensa diaria.

Luego del fracaso de estos ataques y tras el escándalo de patotas golpeando estudiantes, Bardón dio el brazo a torcer. Firmó una resolución para un aumento extra de $1000 mensuales hasta la próxima paritaria. Esta última “ayudita” vino de la mano de la SPU. Se inició así un reacomodamiento que termina con el regreso de La Cámpora a las oficinas de Ayacucho 491.







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