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FRANCIA HUELGAS

La CGT negocia con el gobierno en Francia: ¿derrotar o enmendar la reforma laboral?

El dirigente de la CGT francesa, Philippe Martínez se reunió con la ministra de trabajo el pasado viernes. La reforma laboral, ¿hay que “enmendarla” o derrotarla?

Lunes 20 de junio | Edición del día

Al final de la reunión con Myriam El Khomri, el dirigente de la CGT Philippe Martínez, transformado en nuevo “punta de lanza” de la movilización contra la ley trabajo, por primera vez ha abierto la puerta para las “enmiendas” con respecto al artículo 2.

Después de esta reunión, el retiro de la ley del trabajo parece haberse transformado en un lejano recuerdo para el secretario general de la CGT. Sin embargo, durante más de tres meses de movilización marcada por una extrema violencia policial, el retiro total es el mandato que le ha sido otorgado por la juventud, el mundo del trabajo, e incluso por la población todavía firmemente opuesta a la ley trabajo. Una consigna que siempre ha sido muy clara: retiro total de la ley trabajo, que no es ni enmendable, ni negociable.

En el momento en que los insultos de Valls se concentran en la CGT, y cuando el gobierno amenaza con prohibir las manifestaciones, tuvo lugar por primera vez desde el inicio de la movilización una reunión entre Myriam El Khomri y Philippe Martínez. A la salida del Ministerio de Trabajo, el secretario general de la CGT dijo estar feliz por el resultado de este primer encuentro, mientras que Myriam El Khomri se vanaglorió por haber recibido desde principios de junio a “todos los dirigentes sindicales” en cuanto “ministra del dialogo social”. Según Martínez, los “desacuerdos” se mantienen, pero el dialogo fue “constructivo”.

Posibles “enmiendas”, ¿con qué objetivo?

Martínez sugirió la posibilidad aceptar algunos puntos clave de la ley, como la derogación de los convenios colectivos y su reemplazo por acuerdos por empresas si estuviera “justificado”. “Hay que respetar la jerarquía de normas, lo que significa que un acuerdo (de empresa) no pueda derogar el acuerdo por rama, o en todo caso, darle los medios a quienes negocian en las empresas de verificar que jurídicamente y económicamente, una derogación podría ser, entre comillas, justificada”, explicó Philippe Martínez sin más precisiones.

Esta es una contradicción con los términos en que el líder de la CGT se expresaba hasta ahora. Inscribir como enmienda al artículo 2 de la ley del trabajo una “derogación” de los acuerdos por rama que podría ser utilizada en caso “justificado”, podría abrir la caja de Pandora. Dichas “derogaciones” podrían ser utilizadas por los patrones argumentando que se consideran ante “dificultades económicas”, atacando las condiciones laborales.

¿Una justificación “económica y social”?

En las propuestas de la CGT, el marco de esas “derogaciones” seria fijado por “rama”. Según sus intereses, una empresa podría enviar un pedido a la comisión negociadora de rama, quien debería efectuar un “control de la legalidad, pero también de la oportunidad, o sea, verificar que las concesiones reciprocas son equilibradas, que el contexto económico y social justifica tal derogación, y que no hay un riesgo para la salud de los trabajadores. Los militantes sindicales que trabajan principalmente al nivel de la rama, serian los encargados de estudiar dichos pedidos de “derogación”. Para ello, los miembros de la comisión de rama, tendrían “acceso a los datos económicos” y podrían “ser asistidos por expertos” y “disponer de una asistencia jurídica”.

Las comisiones de rama se verían así obligadas a jugar el rol de controladoras de los ataques a los convenios, al mismo tiempo que las empresas tienen plenos poderes para maquillar sus cuentas y los balances contables. El rol de las comisiones se limitaría a controlar los acuerdos de empresa, ya sea a priori o a posteriori. Los acuerdos de empresa se convertirían en la norma, al mismo tiempo que garantizarían su “ egalidad”. La multiplicación de los acuerdos “salvajes” por empresa alargaría los plazos de tratamiento, la competencia entre empresas inclinaría la relación de fuerzas a favor de la patronal.

¿“Retirar o reescribir” la reforma laboral?

Incluyendo “la enmienda” al artículo 2 que aspira a “controlar” a partir de las Comisiones de Rama los acuerdos por empresa, Philippe Martínez aspira a “retirar o reescribir” seis artículos de la ley. Entre las enmiendas, se encuentra la cuestión de los “despidos económicos, de la medicina del trabajo, del referéndum por empresa”.

Se trata respectivamente de los artículos 30, 44 y 10. Se agregan a ellos el artículo 11 sobre los acuerdos de mantenimiento y desarrollo del empleo, y el artículo 52 sobre las indemnizaciones pagadas por el Pôle Emploi (Polo del Empleo). La filosofía de enmiendas de la CGT aspira a un control, ya sea por la vía de una comisión de rama o por la justicia, como si fuera neutral. Olvidando su carácter de clase, que se expresó con claridad en el último periodo luego de las condenas a los trabajadores de Aire France por haber defendido sus empleos.

¿Tres meses de movilización para negociar enmiendas? ¡No! ¡Peleamos por el retiro total!

Una cosa es segura. A pesar de su descrédito y su impopularidad record, el gobierno está más que determinado a hacer pasar esta ley. Sin embargo, la respuesta en el campo de enfrente, firmemente opuesto a la ley, también muestra una determinación enorme. A pesar de las maniobras del gobierno, y de la brutal represión policial, una enorme combatividad de la juventud y de los trabajadores se mantiene desde hace más de tres meses con inmensas manifestaciones en las calles.

A esto se suma la emergencia del movimiento obrero que pone en evidencia su capacidad de sacudir el funcionamiento de la economía. Estamos frente a huelgas duras en sectores estratégicos, principalmente los obreros de las refinerías TOTAL, los trabajadores ferroviarios de la SNCF, o la huelga que se ha prolongado de los trabajadores de la empresa recolectora de basura, todavía en curso.

Este 14 de junio más de un millón de asalariados en huelga, militantes, precarios, y jóvenes expresaron su rechazo “a la ley del trabajo y su mundo”. En este momento, de lo único que debería ocuparse Martínez es de aplicar el mandato de los trabajadores, apoyado por la mayoría de la población (64%) y llevar la lucha hasta el retiro total de la ley Trabajo. Pero él aparece ahora más inclinado a iniciar las negociaciones con el gobierno, proponiendo “reescribir” parcialmente la reforma laboral, aceptándola en parte. ¡No son enmiendas lo que necesitamos, sino un plan de lucha para ganar la derrota total de la ley!

Publicado el 17 de junio 2016 en Révolution Permanente.

Por Damien Bernard/ Traducción: Mariana Cano.




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