Política

NOTA DE TAPA

La CGT adelantó sus vacaciones y el bono de fin de año es para los buitres

Cristina liberó al medio aguinaldo del impuesto al salario, ante la amenaza de un nuevo paro general. Las direcciones de los sindicatos levantan las medidas de fuerza anunciadas y dejan en banda el reclamo de millones por un bono de fin de año. Mientras, Kicillof anunció que el bono será para los buitres, cancelando de forma anticipada el Boden 2015.

Fernando Scolnik

@FernandoScolnik

Viernes 5 de diciembre de 2014 | Edición del día

La semana arrancó con el Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, sosteniendo que el gobierno considera que “es filosófica e ideológicamente necesario cobrar impuesto a las ganancias”, ya que el mismo “implica que quien más gana debe ser quien solidariamente más contribuya”.

Sin embargo, la sola amenaza de un nuevo paro general alcanzó para que el gobierno nacional, que tantas veces se había negado, anunciara que al menos el medio aguinaldo quedaría exento del impuesto al salario, aunque el robo que significa este tributo continúa todo el resto de los meses del año.

Es que la clase obrera ya demostró este año que, a pesar de sus direcciones, con su enorme fuerza social puede paralizar el país por sus demandas, como se vio en los paros generales del 10 de abril y el 28 de agosto contra el ajuste, y parcialmente en el paro del transporte de la semana pasada. Frente a eso, Cristina prefirió ceder y terminar el año con menor conflictividad y malestar en el movimiento obrero, para encarar mejor el 2015, un año electoral.

Mucho más es lo que se podría conseguir, pero el límite son las direcciones oficiales de los sindicatos. Millones de trabajadores estaban dispuestos a ir al paro no sólo por el impuesto al salario (que afecta a una minoría de los trabajadores) sino también por un bono de fin de año que paliara un poco al menos los efectos de la inflación en un año de ajuste, a la vez que en fábricas como Lear continúan luchas contra despidos y en Donnelley por la sanción definitiva de la expropiación.

Sin embargo, el anuncio de Cristina alcanzó para que la burocracia sindical, esa casta millonaria que parasita en los sindicatos como agente de los empresarios, levantara las medidas de fuerza que estaba anunciando. No es que se hayan creído el chiste que hizo Cristina en la UIA respecto de que “los salarios le ganaron a los precios”, sino que son enemigos de desarrollar la capacidad de lucha y organización de los trabajadores, y encontraron una excusa perfecta para levantar, diciendo que “consiguieron algo” y tratando de atribuirse todos un pequeño triunfo. Sólo cuando no les queda otra, movilizan de forma medida y lo más controlada posible, tratando de que los paros sean “domingueros” y sin movilización. De asambleas, ni hablar. Los que deciden son ellos, no los trabajadores. Alineados ya sea con el gobierno o con la oposición de los partidos tradicionales, todos coinciden en usar la fuerza de los trabajadores como moneda de cambio para negociar sus propios intereses de casta, y para eso siempre se muestran “responsables” y preocupados por la “gobernabilidad”.

Los que picaron en punta hacia las vacaciones son los dirigentes de la CGT oficialista. De forma explícita, Omar Viviani dijo que "con este anuncio ya damos por finalizada la página de este año". Su colega y Secretario General de la misma CGT, Antonio Caló, dijo en el mismo sentido que "los dirigentes que estaban dispuestos a convocar un paro por este tema se quedaron sin motivos”. Estos dirigentes, puede ser, pero a los trabajadores les sobran los motivos para ir al paro.

Con estas palabras, los dirigentes de la CGT oficialista bajaron la persiana de un 2014 que los encontró como cómplices del ajuste dejando pasar todos los ataques o, en casos como el SMATA, siendo agentes directos de los ataques a los delegados de base para que pasen los despidos y las suspensiones.

Roberto Fernández de la UTA no se ubicó de forma muy distinta al referirse a los anuncios de Cristina. "Hay que pagar este gesto con otro gesto, no vamos a anunciar ningún paro" dijo ayer por la mañana. “Entiendo que el año lo cerramos con este gesto del gobierno, no vamos a entorpecer".

Desde la CGT opositora usan un tono más confrontativo, pero esto no se debe a que defiendan los intereses de los trabajadores sino que es acorde a su alineamiento con candidatos opositores al kirchnerismo como Macri, Massa o De la Sota. Luis Barrionuevo consideró que el anuncio no es más que “una caja de Navidad”, mientras que Hugo Moyano dijo que el sindicalismo logró “torcerle el brazo al Gobierno. Sinceramente creo que la Presidenta no quería dar la excepción de Ganancias, pero cuando vio que se le venía un paro muy fuerte por primera vez tuvo que ceder en algo y dar marcha atrás”. Respecto del paro anunciado señaló que “tenemos que seguir conversando entre hoy y mañana con los gremios del transporte, con la CGT Azul y Blanca y la CTA de Micheli. Una vez que se terminen esas conversaciones se determinará", dijo el dirigente a radio Mitre, aunque la perspectiva de mantener el paro, sin los gremios del transporte, se aleja.

¿Y el bono de fin de año? Es para los buitres

Como denunció ayer La Izquierda Diario, “la exención del pago de ganancias por única vez para el medio aguinaldo mantiene en pie el regresivo impuesto aplicado sobre el salario (que no es ganancia) con tasas que se inician en el 9% y pueden llegar al 35%. Salarios que apenas superan el valor de la canasta familiar hoy tributan el impuesto”.

Pero como si eso fuera poco, nada fue anunciado para millones y millones de trabajadores que con salarios más bajos no son afectados por el impuesto al salario y, al revés de lo que dice Cristina, vieron durante todo este año que sus salarios perdieron la carrera frente a la inflación, siendo los más afectados el 60% que trabaja de forma precaria y el 33% que directamente lo hace en la informalidad.

Para quienes sí hay bono de fin de año es para los buitres, ya que el Ministro de Economía anunció ayer que en diciembre cancelarán de forma anticipada el Boden 2015, que tiene vencimiento en octubre del año próximo.

Para los trabajadores “cada gremio verá lo que hace con el bono”, dijo ayer Fernández de la UTA, mientras que Caló sostuvo que “cada gremio discute lo que le pueden dar sus empresarios”. Los dirigentes se lavan las manos, dividiendo la lucha de los trabajadores, dejando a cada gremio a su suerte y evitando llamar a un paro nacional con movilización que con la fuerza de millones de trabajadores podría avanzar en la lucha contra el ajuste.

Es necesario recuperar los sindicatos de esta casta parasitaria de burócratas millonarios, para ponerlos al servicio de los intereses de los trabajadores, y de una alianza con el pueblo pobre y la juventud combativa, para enfrentar los planes de los capitalistas. Esta será una de las principales banderas de lucha de quienes estamos construyendo una izquierda de los trabajadores y nos encontraremos mañana en el acto del PTS en Argentinos Juniors.







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