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Kiki, el amor se hace, de Paco León

Reseña sobre el film dirigido por el director español.

Fer Ninel

Enfoque Rojo | PTS

Viernes 17 de marzo | Edición del día

Para Paco León, el director del multipremiado film español, el amor se hace como sea y con quien que sea. Esta producción coral nos presenta cinco historias en tono de comedia, donde sus personajes se descubren sexualmente en diversas parafilias. Una parafilia (del griego παρά, pará: ’al margen de’, y φιλία, filía: ’amor’) es un patrón de comportamiento sexual en el que el placer se encuentra en objetos, situaciones, actividades o individuos “atípicos”.

Este es el tercer film del director español, su primer trabajo fue el díptico “Carmina o revienta” (2012) y “Carmina y amén” (2014) con temática de denuncia social y actualidad, pero sin dejar el humor de lado, campo donde mejor se maneja Paco León.

El elenco está integrado por Paco León, Ana Katz, Belén Cuesta, Natalia de Molina, Álex García, Candela Peña, Luis Callejo, Luis Bermejo, Mari Paz Sayago, Alexandra Jiménez, David Mora, Maite Sandoval, Blanca Apilánez, Rea Gutiérrez, Yaël Belicha, Fernando Soto, Josele Román y Sergio Torrico.

Esta versión hispana de 102 minutos, del film australiano “The little death” de Josh Lawson, se mete bajo las sábanas de las más variadas y exóticas formas de amar, reivindicando las diferencias.

De manera natural y light el director introduce, sin juzgar, la discusión sobre dichas filias, como la dacrifilia (excitación con las lágrimas o el llanto), la elifilia (obsesión sexual por los tejidos) y la harpaxofilia (excitación causada al ser víctima de un robo). Estas nuevas experiencias disparan miedos, contradicciones e inseguridades en los personajes. Los seres humanos, en su gran mayoría, tienen su deseo sexual reprimido y es ahí donde entra en juego esa deliciosa contradicción, la de sentir por primera vez ese placer desconocido y querer compartirlo con la persona que se ama.

Un párrafo aparte se merece el tratamiento de la somnofilia, esta se basa en obtener excitación o llegar al orgasmo a través de acariciar y tener contacto sexual con una persona que duerme profundamente. Es particularmente peligroso ponerla al mismo nivel que las otras y abordar su tratamiento en tono humorístico, ya que, en este caso en particular, por no contar con el consentimiento de su pareja, se trata de perpetrar un abuso sobre alguien que está totalmente dormido e inconsciente. Estamos ante un hecho de violación.

Estas nuevas formas de obtener placer, van modificando las relaciones con los otros. Aceptarse y ser aceptado, es la continua tensión que atraviesan todas las historias.

El film logra interpelar al espectador, lo hace reflexionar sobre su sexualidad, eliminando los tabúes que hay hacia las diferentes filias, rompiendo con los estereotipos y normatividades.

Como en todo film coral, es difícil conseguir la regularidad en todas sus partes. Alguna de las historias fuerzan su desenlace y de otras ya lo sabemos de antemano.








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