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Juan Carlos Schmid: la falsa renovación que presenta Moyano en la CGT

Hace más de más de 30 años que no trabaja. Como Moyano, apoyó a Macri pero sin hacerlo público. Hoy, habla de llamar a paro nacional pero garantiza la tregua que permite el avance del ajuste.

Miércoles 27 de julio de 2016 | Edición del día

Miembro de la comisión directiva de la CGT Azopardo, acompaña al dirigente camionero desde los años 90, en lo que fue el MTA (Movimiento de Trabajadores Argentinos), la ruptura de algunos gremios que tuvo la CGT conducida entonces por Rodolfo Daer.

Fue nombrado varias veces para conducir la CGT de “unidad”. Esta vez parece que será, por fin, su momento. Aunque no todo está dicho, podría ser parte de la conformación de un triunvirato junto a Héctor Daer (Sanidad) y Carlos Acuña (Estaciones de servicio) para conducir una reunificada central sindical.

Tres décadas como dirigente sindical

Oriundo de la ciudad de Rosario y de tradición peronista, la militancia de Schmid se remonta a los años setenta, cuando ingresa al Ministerio de Obras Públicas en la Dirección Nacional de Puertos, luego de egresar en 1969 de la Escuela de Aprendices dependiente del mismo Ministerio. Ahí tripuló, bajo distintas categorías, buques areneros, de pesca, remolcadores de puerto, dragas y balizadores.

En 1971 forma parte del proceso de recuperación de la seccional 381 de UPCN, que había dejado de funcionar años atrás, y que se configurará como el principal antecedente del Sindicato del Personal de de Dragado y Balizamiento.

Como integrante de la Coordinadora de Gremios Estatales, protagonizó medidas de fuerza contra la dictadura militar. Fue desafectado entre 1978 y 1983.

En junio de 1984 nace formalmente el sindicato propio, el SIPEDyB, con Schmid como Secretario de Interior de la primera Comisión Directiva. En 1993 llegará a ser secretario general, cargo que mantiene hasta hoy, con más de 20 años al frente del gremio. Como queda claro, aquí “renovación” no hay.

Del 1983 a esta parte no se le conoce que haya vuelto a navegar alguna vez. Viene ocupando cargos administrativos desde hace más de 30 años. Con las privatizaciones de los 90 los marítimos en general y los navegantes en particular perdieron rutas y puestos de trabajo a manos de las multinacionales que se hicieron dueñas de los ríos y terminales portuarias.

El sindicato y el sector marítimo tuvieron su época de gloria en los años en que la marina mercante era nacional. Hoy en día, desguazado completamente, su máxima expresión es el estado de la Isla De Marchi, donde estaban los talleres de reparación y arreglos de los buques dragadores, lugar en el que hace dos años el Gobierno anterior intentó iniciar una obra faraónica, el Polo Audiovisual pegado a Puerto Madero.

Trayectoria nacional

Desde el pequeño sindicato de Dragado y Balizamiento fue haciendo pie en la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval (FeMPINRA) donde es secretario general. De allí pasó a la estratégica Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT) que nuclea a los gremios del transporte terrestre; supo ganarse un lugar con perfil bajo en la mesa chica y en el circulo de confianza del camionero Hugo Moyano.

No muy conocido como otras “figuras” sindicales, siempre ocupó lugares de peso dentro del mundo sindical y se le reconoce un perfil político que muta entre el diálogo y las amenazas de medidas de fuerza, así como la influencia en Hugo Moyano en la preparación de discursos y en los análisis de las distintas coyunturas políticas.

Admirador del papa Francisco, recientemente publicó y presentó en la Feria del Libro El mensaje del pescador, que contiene la “Encíclica Laudato Si” del Papa Francisco, y la “Oración del General Perón” en el V Congreso Eucarístico Nacional. Resume al libro como una invitación a los trabajadores a tomar las palabras del Papa para resolver “los males de la exclusión, el consumismo, el medio ambiente y su cuidado”.

Durante el primer periodo kirchnerista fue uno de los puentes e impulsor del mismo dentro del sindicalismo e incluso fue uno de los directivos del PAMI.
Hacia fines de 2003 fue procesado, como el resto de los titulares del PAMI, por irregularidades en la firma de un contrato entre la obra social y una gerenciadora. La nota de color es que el Juez Bonadio se “olvidó” de procesarlo cuando intervino la entidad y lo hizo meses después, presionado por una denuncia anónima.

En 2007 fue borrado de la lista de candidatos a diputados de Santa Fe por el gobernador Jorge Obeid. Esto se dio en el marco de la disputa de Moyano con el kirchnerismo por cargos en el gobierno, como contrapartida al apoyo de la candidatura de Cristina. En 2009 su nombre también sonó como candidato por el sindicalismo pero tampoco se concretó.

Ya en 2012, como parte de la CGT Azopardo, fue parte de los que rompieron con el gobierno. En las últimas elecciones nacionales, aunque reivindicó aspectos de las gestiones kirchneristas, como también lo hizo Hugo Moyano no le dio su apoyo a Daniel Scioli y dejó abierta la puerta al voto a Macri.

Presente y futuro

Parece llamado a jugar un rol de transición y de defensa de los intereses del moyanismo en la futura unificación de la CGT que debería tener lugar el próximo 22 de agosto. Tiene a su favor, el apoyo del poder de fuego que tienen los sindicatos del transporte terrestre que lo respaldaron como “heredero” del líder camionero.

Según ya trascendió en diversos medios, el documento que leerán el 5 de agosto en el plenario de secretarios generales, además de reclamar la plata de las obras sociales, saldrá en defensa de Omar “Caballo” Suárez (dirigente del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos que tiene el sindicato intervenido y causas penales) además de denunciar el ajuste.

Por estos días, ha sido una de las voces de un paro nacional que tomaría cuerpo, eventualmente, luego del 22 de agosto. Pero, como ocurre con el conjunto de las conducciones sindicales, es parte de las cúpulas que garantizan la tregua ante el tarifazo y demás ataques contra las condiciones de vida de la clase trabajadora.
Por más que algunos dirigentes sindicales oficialistas -como el “Momo” Venegas- digan que se parece a un “trosko”, Schmid, al igual que su antecesor en el cargo, será un dirigente de frases fuertes y muy pocas acciones reales en defensa de la clase trabajadora.







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