Cultura

MÚSICA // CUMBIA SANTAFESINA

Juan Carlos Denis festeja los 40 años de su cumbia santafesina

Breve compendio de la historia de este venerable músico santafesino y su entrañable estilo que, luego de cuatro décadas sigue vigente, y hoy día forma parte de la vida de miles de bonaerenses.

Viernes 9 de septiembre de 2016 | Edición del día

El creador

Juan Carlos Denis rechaza y desprecia, diríase monumentalmente, los vaivenes caprichosos de la política y los meandros escabrosos de las ideologías; sin embargo su obra lo excusa. Él inició, allá por 1976, lo que habría de convertirse con el tiempo en un estilo de vida para miles de personas, especialmente de las barriadas obreras de la zona Sur del GBA. Él, imperturbable y sereno, con los aplomos de un vate, los únicos vaivenes que contempla con atenta unción son los que marcan los repiques del cencerro, las cadencias del bajo, los mordisqueos monótonos del güiro. Y sobre ellos labora, guitarra en mano, su Cumbia Santafesina.

Este estilo musical está cumpliendo este año sus cuarenta abriles y festeja con regocijo su vigencia.

Él cuadragésimo aniversario lo encuentra a Denis arropado con la modestia de siempre, pero -lo más triste- despojado del nombre con el que lleno de inspiración inició su mito y por el cual se desvivió gran parte de su vida: Los del Bohío. Y hoy en día, presentándose como “Juan Carlos Denis y su Bohío”, prefiere trabajar junto a sus hijos, eximios músicos como él, Franco y “Caíto” Denis en bajo y en voz respectivamente.

Al venerable santafesino no fue capaz de frenarlo ni siquiera una fatídica ceguera que le sobrevino recientemente y que, más que amilanarlo, lo agiganta todavía más.

El inicio de la leyenda

Corría el año 1976. Juan Carlos Denis, en ese entonces un joven músico santafesino y eximio guitarrista tuvo, en un estallido de genial inspiración, o en un estado de gracia como diría algún ferviente seguidor, un revelador pensamiento: instalar como vedette de la cumbia, ritmo popular por excelencia, a la guitarra, instrumento que ejecutó toda su vida.

Este gran músico ya había dejado su huella en distintos conjuntos de cumbia durante una década, pero fue en aquel año en que tomando coraje emprendió definitivamente el azaroso camino de la música al lanzar su legendario grupo Los del Bohío. Formaban parte de éste, además de Denis en la guitarra, “Ratón” Duarte, primer vocalista de una serie de cantantes que emergería del seno de esta agrupación; y los queridos y ya fallecidos Alberto Chalita en bajo y Joaquín “Cacho” Caraffa en percusión.

El mentado Maestro (porque es así como lo llama su legión de seguidores), concretaba entonces su creación suprema y particularísima: la Cumbia Santafesina.
La novedad de este concepto residía en que los tradicionales ritmos del trópico iban a ser acometidos por su instrumento predilecto. Las melodías, rompiendo la tradición, prescindirían totalmente de teclados y acordeones y serían hábilmente ejecutadas en la viola; las letras edulcoradas embriagarían con poesía. Memorables composiciones resultantes de esta conjunción son, por ejemplo, “Titán y Soñador”, “No se puede entrar”, “Se nubla nuestro amor”, “Lo que queda después”, y muchas otras.

Con estos elementos exóticos a la vista de los ajenos a los gustos populares, Denis fue armando un exquisito repertorio que habría de conformar su primer LP, “A mi Gente”. Era sin lugar a dudas una excentricidad que presentaba inevitablemente una inquietante disyuntiva: o la plebe contemplaba esa excentricidad con desánimo -o, peor aún, indiferencia- o la aceptaba alegremente.

Pero antes que esto, tuvieron que recibir amargas reprimendas de los caprichosos productores y managers, quienes criticaban la estridente innovación y la tildaban de aburrida, cuando la cumbia -en palabras del propio Juan Carlos- en esa época era “sinónimo de alegría”.

Sorteado este escollo por gracia y obra de Martín “Chani” Gutiérrez, osado productor que decidió apostar por este nuevo estilo, Los del Bohío comenzó a sonar. El merecido reconocimiento a este precursor le llegó póstumamente al erigirse el Día de la Cumbia Santafesina el 5 de noviembre, aniversario de su fallecimiento.

Haciendo historia...

Lanzado al ruedo, la hora del éxito y el reconocimiento llegó de inmediato. “A mi Gente” comenzó a sonar, particularmente en los barrios populares. E inmediatamente se inició la expansión.

Al poco tiempo, la que empezaba a llamarse Cumbia Santafesina desembarcó en la metrópoli. Habían llegado ya a Buenos Aires los sonidos novedosos de esta nueva corriente merced a la buena acogida que le brindaron los santafesinos residentes en la zona Sur de aquella, estando allanado el campo para el arribo. Ese día llegó finalmente, y Los del Bohío con Juan Carlos Denis a la cabeza se presentó en la Isla Maciel, arrabal que tuvo el privilegio de presenciar esa histórica jornada.

Resulta llamativo que al principio el mismo Denis rechazara la idea de presentarse fuera de su provincia, sentimiento quizás provocado por un inocente temor al éxito. Para su sorpresa un nutrido público los esperaba y acompañó entusiastamente cada uno de sus temas.

A partir de entonces, los éxitos comenzaron a sucederse. Después de “A mi Gente”, la historia que empezaba a escribirse continuó con el LP “Raza Tropical” y luego con “Bailando al Son”, ambos con la voz de “Ratón” Duarte, quien en el año 1981 abandona la formación original para iniciar una labor con el grupo de su creación, Los Lamas. Ambos LP cobijaron tamañas canciones que sirvieron eficazmente de espaldarazos a la nueva movida, tales como “Ferias”, “Candombe mulato”, “Tras la distancia”, “Caminando las estrellas”, y tantas otras.

Lo sucedió como vocalista el hoy en día laureado Juan Carlos “Banana” Mascheroni, quien en la actualidad llevó a la cumbia santafesina, como líder de Los del Fuego, a parámetros de popularidad impensados en los comienzos. Con él se grabaron los LP “Olvidar es perdonar” y “Levántate y anda”, componiendo la agrupación hasta el año 1983 y cosechando éxitos como “Se fueron los amigos”, “Se ve bien”, “Salpicada de arena”, y otros.

Tras el alejamiento de Mascheroni, confluye al grupo de Juan Carlos Denis, Alfredo “Fredy” Bernal, quien se mantuvo hasta el año 1985. Éxitos como “En mi cuarto vacío”, “Consuelo a un amigo joven” y “Me quedo sin vos” se cultivaron durante ese período.

Por la breve reseña, podemos concluir que la formación de Denis fue un verdadero semillero de músicos, prefiriendo estos, a la hora de abrirse, seguir cultivando la incipiente y pujante Cumbia Santafesina, hoy por hoy definitivamente instalada en el acervo popular.

The Bohio’s

Fue en el año 1986 cuando Juan Carlos Denis conformará el plantel más emblemático de la historia de su grupo. En tal año ingresan Sergio Alguacil (que con el tiempo se transformará en la voz más reconocida de Bohío) y el gran bajista Marcelo Iaquinto, ambos músicos oriundos de Laguna Paiva, pueblo del interior santafesino. En timbales seguiría el legendario Caraffa, quien se convertiría en el músico que más tiempo secundó al Maestro.

Sin lugar a dudas, esta formación fue la que más aceptación tuvo del público, consagrándose definitivamente como un conjunto de culto.

Con la mejor voz que le sentó al grupo, cada nuevo tema, cover o remasterización de composiciones anteriores fueron impregnados de una calidad sensitiva inédita en el ámbito de la cumbia (llegaron a grabar excelentes versiones internacionales como por ejemplo Hotel California y en inglés). Tal así que las mejores composiciones de Juan Carlos fueron producto de esta época, tal vez estimulado por la homogeneidad que al fin había muy bien logrado; siendo así que hasta ese momento fue la formación de mayor duración (casi sin interrupciones, hasta el año 2001).

“Poeta errante” fue el LP que abrió este capítulo de la historia y que contenía hermosos temas como “Amémonos”, “Lejana estás de mí”, “No podrás soportar”, etc.
Le siguieron los siguientes trabajos: “Cumbia del Amanecer”, la remasterización de “Bailando al Son”, “No te vi Crecer”, “Vete” (Disco de Oro), “La Música” y “Un Recuerdo me hace Llorar”. Tras un breve interregno en que fue abandonado por los tres clásicos integrantes, Los del Bohío vuelven a grabar los CDs “El Fenómeno”, “La Historia Vol. 1 y 2”, “Mito, Pasión y Leyenda” y el último “Mucho más que un Sentimiento” (2001).

Podría afirmarse sin humos exagerados que todos y cada uno de los temas de los trabajos mencionados son dignos de encomio y alabanzas. Lo afirmo.

Este nuevo capítulo concluye en el año 2001, y luego de un tiempo Juan Carlos Denis continuó escribiendo su historia acompañado por sus hijos Franco y “Caíto” Denis. Ni siquiera su vista en tinieblas le impide seguir hasta el día de hoy con su auténtica pasión, la música. En sus propias palabras, este ajedrecista y matemático aficionado otra cosa no sabe hacer.

Thomas Carlyle nos había descrito su concepto que tenía de la música, presentándola como un lenguaje inarticulado que nos lleva al borde del abismo permitiéndonos que lo contemplemos por un instante.

Este humilde redactor humildemente preconiza a aquéllos melómanos sensibles, intentar dar con el concepto carlyleano escuchando atentamente y con los ojos en penumbras las canciones del moderno trovador Juan Carlos Denis; les asegura que lo lograrán sin mayores esfuerzos.







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