Internacional

PARAGUAY

Joven de Paraguay condenada a muerte en China

Miércoles 24 de diciembre de 2014 | Edición del día

Foto: Joven condenada, Rosalía Amarilla Escobar.

La crónica podría empezar un 14 de julio de 2012, día en el que una joven llamada Rosalía Amarilla de 31 años se fue de su casa en Paraguay dejando su hijo de 3 al cuidado de la abuela. Como tantas otras paraguayas buscaba la forma de ganar un mango más porque con el súper-explotador ritmo de una textil y abandonada por su pareja no alcanzaba a salir adelante. Así entonces fácilmente fue engañada para viajar a Brasil con la promesa de ganar un dinero extra comprando ropa para revender en su país, pero terminó detenida como tantas otras mujeres que sufren del muleo y la trata.

Son historias que se repiten una y otra vez en toda América ante la vista de todo tipo de funcionarios. Ella terminó en China detenida por tráfico de drogas escondidas entre su ropa, y el miedo la llevó a auto-inculparse aun sin saber bien qué llevaba; “creo que es algo ilegal” alcanzó a decir a la policía que la detuvo en el aeropuerto, pensando que de esa manera podría atenuar una condena. A la vista está que fue víctima de su vulnerabilidad social y su inocencia. En los últimos años hay 500 paraguayos detenidos en el mundo; dictaduras como la de Stroessner y todos los corruptos gobiernos “democráticos” que le suceden erosionan el espíritu de un pueblo que aun así empieza a levantarse, como en la gran huelga general de marzo de este año.
Hoy la República del Paraguay está conmovida por la ratificación de la pena a muerte a Rosalía (detenida en la cárcel de Beijing) prevista para el 20 de marzo de 2015. Inclusive el presidente Cartes (Partido Colorado) dijo que este caso es “su mayor quebranto” a pesar que los organismos de Derechos Humanos se mostraron horrorizados ante la inacción de los funcionarios paraguayos.

Ésta podría ser para mí otra lucha más, como tantas, defendiendo la causa internacionalista y de los inmigrantes que en todo el mundo, inclusive en la Argentina de Berni se los quiere asociar a la criminalización; otra lucha en defensa de las mujeres y los Derechos Humanos como lo hago desde mi juventud. Pero en este caso no puedo ser objetivo al saber que la condenada a muerte es mi prima y porque a la que veo en la TV es mi tía que me conmueve hasta las lágrimas por su lucha inquebrantable al igual que mi otra prima.

Trato de dar ánimo y fuerza a mi madre y ando zamarreando a cuanto se cruce en mi camino para que abra los ojos ante tamaña calamidad, tratando imaginarme como sería ponerme en ese lugar, aunque es imposible porque cuando más lo intento más me empuja a moverme y empujar porque la situación es crítica.

Lo único que nos queda es luchar contra los gobiernos que solo declaman haber terminado con la pobreza, la exclusión y el empleo en negro; inclusive en gobiernos llamados “progresistas” como el de Lugo que era gobierno cuando Rosalía desapareció, teniendo en cuenta que la explotación que ella sufrió no respetó ni siquiera su título de Administración de Empresas.

Quería hacer una nota periodística para este diario pero me es imposible, lo único que pienso es en los petitorios, las denuncias, acciones y marchas que podamos hacer; así al día de hoy logramos el apoyo de Amnesty International y Cladem (Comité para América Latina y Caribe para los derechos de la Mujer) los Centros Paraguayos en Argentina que están en campaña y todos los inmigrantes y argentinos que se solidarizan.

Esta condena no es solo para Rosalía, es para todos los que sufren el muleo y la trata de los que lucran con la droga a gran escala, es para los 43 de México que no aparecen porque el aparato estatal es muchas veces cómplice por acción u omisión, y para todos aquellos empujados por la pobreza, la marginalidad y una sociedad que humilla a los “perdedores” por no ser “exitosos” y que provocan situaciones que son un verdadero boomerang para las sociedades que día a día luchan por un mundo mejor y una Latinoamérica que a pesar de declamaciones la realidad nos pega en la cara día a día y es imposible ocultar.

Llamamos a través de este medio para que se sumen todos los que luchan por la defensa de los Derechos Humano y la unidad Latinoamericana de los explotados a redoblar la Campaña internacional que iniciamos para salvar de la pena de muerte a Rosalía, paraguaya detenida en China.







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