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Jerusalén, la ciudad de la furia palestina

Los enfrentamientos continuaron el viernes en Israel y Palestina en una jornada que se inició con un incendio provocado en la Tumba del Patriarca José, en Nablus (Cisjordania), y que acabó con cinco palestinos muertos, un centenar heridos y un soldado israelí herido en un apuñalamiento.

Diego Sacchi

@sac_diego

Sábado 17 de octubre de 2015 | Edición del día

Organizaciones palestinas habían llamado a un Día de la Ira este viernes, convocando a enfrentar a las fuerzas israelíes. Los principales puntos de enfrentamientos se dieron en la franja de Gaza donde murieron dos jóvenes, de 22 y 24 años, por disparos de las fuerzas de seguridad israelíes y más de medio centenar fueron heridos por balas y otros tantos por inhalación de gas en los choques violentos.

Una portavoz del Ejército israelí explicó a Efe que "cientos de palestinos se concentraron a lo largo de la verja de seguridad, tirando piedras y neumáticos ardiendo para tratar de dañar la cerca, lo que supone un riesgo" y añadió que las fuerzas "dispararon y utilizaron medios de dispersión de masas contra los principales instigadores".

En Cisjordania un hombre palestino de 26 años fue asesinado tras acuchillar a un soldado israelí, al que hirió, cerca del asentamiento judío de Kiryat Arba. Los ataques con cuchillos se han reiterado e inspiran miedo en las masas israelíes tras años de relativa tranquilidad (excepto 2006 durante la segunda Guerra de Líbano que afectó la Galilea, la zona norte israelí). El alcalde de Jerusalén llamó a la población a armarse para circular.

El ataque contra la Tumba de José es expresión del odio que inspira en los palestinos las visitas de autobuses con religiosos judíos, que entran a visitarlo por la noche protegidos por fuerzas de seguridad. Muchos palestinos consideran estas visitas, coordinadas entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP), una provocación y una violación de su territorio, puesto que la tumba está situada en el Área A de Cisjordania, la única donde los palestinos tienen control tanto administrativo como de seguridad. El ataque incendiario es la expresión del descontento de los palestinos con esta situación.

El temor de que la crisis en la región se profundice llevo a que el Consejo de Seguridad de la ONU realice una reunión especial para tratar el tema. La ANP defendió la necesidad de que la comunidad internacional intervenga para detener la "agresión" israelí "contra el indefenso pueblo palestino y contra sus templos", según dijo su representante ante la ONU, Riyad Mansur.

El Gobierno de Israel expresó de este modo su total rechazo a la idea. "Déjenme dejarlo claro. Israel no aceptará ninguna presencia internacional en el Monte del Templo" dijo, usando el término judío para la zona de la explanada de las Mezquitas, Danny Danon el embajador israelí ante la ONU.

El despliegue sin precedentes de medidas de seguridad y barreras en los barrios árabes realizado por el gobierno israelí es una clara muestra de cuál es la salida para las autoridades sionistas.

La situación, lejos de calmarse, parece extenderse. Miles de personas se manifestaron el viernes en Ammán y en otras ciudades de Jordania en apoyo de los palestinos y en protesta contra los abusos de Israel contra la Mezquita de Al Aqsa en Jerusalén Este.

La mayor protesta tuvo lugar frente a la Gran Mezquita de Huseini, en el centro de la capital jordana, adonde los participantes criticaron la actitud del Gobierno jordano y de otros países árabes: "Los regímenes árabes deben avergonzarse frente a lo que ocurre en Al Aqsa", rezaba una pancarta según informa EFE. Pidieron asimismo al Ejecutivo jordano romper relaciones diplomáticas con Israel y cancelar el acuerdo de paz firmado entre Jordania y el Estado judío en 1994.

Lo que esta claro es que, hasta el momento las decenas de protestas callejeras están lejos de cesar. Agrupamientos espontáneos, carentes de dirección política, centralización y protagonizadas por jóvenes predominantemente laicos y sin filiación política. El gobierno de Abbas está desbordado por una nueva resistencia palestina, encabezada por los “jóvenes de la generación Oslo” que están desencantados con la “solución” que los acuerdos de la ANP trajeron a la población.

Estos jóvenes que pasaron toda su vida en territorios ocupados, bajo un estado de excepción permanente por parte del ejército y la policía de Israel, con altas tasas de desocupación, estallaron ante una nueva ofensiva de los colonos israelíes que cuenta con la protección del estado sionista.

En La Izquierda Diario le hemos dado una especial cobertura a lo que muchos ya llaman una “nueva Intifada” y que se ha transformado en un verdadero punto de atención para las principales potencias imperialistas, en especial Estados Unidos histórico aliado de Israel, que ven con preocupación el desarrollo de las protestas en el marco de una región convulsionada por la guerra y la intervención extranjera.

A continuación recordamos algunos de los principales artículos publicados.

¿A las puertas de una nueva intifada?

#ResistePalestina: ¿los cuchillos de una nueva Intifada







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