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Istmo de Tehuantepec: pedazo del mundo en rebelión permanente

Es la zona más angosta entre el Pacífico y el Atlántico. Es por eso una zona codiciada por las grandes potencias extranjeras e históricamente asediada.

Sergio Abraham Méndez Moissen

México @SergioMoissens

Jueves 19 de octubre | 20:28

El francés Charles Étienne Brasseur escribió Viaje por el Istmo de Tehuantepec, un texto fascinante sobre una de las regiones de Oaxaca. El “Istmo” es una de las 5 regiones del estado magisterial. Es la zona más angosta entre el Pacífico y el Atlántico. Es, por eso, una zona codiciada por las grandes potencias extranjeras.


Istmo de Tehuantepec

Brasseur fue el ministro de educación de Napoleón III en medio de la monarquía de Maximiliano y en 1859 escribió sus memorias de todos sus viajes al istmo. Narra que, para Francia, el Istmo era un lugar estratégico para construir un canal y así economizar el viaje: economizar el rodeo de Canadá y la Patagonia para cruzar ambos océanos. El monarca, Maximiliano, y su esposa, Carlota, pensaron que ahí se podía hacer algo como una “tierra prometida” por su lugar estratégico.

Benito Juárez, el gran dirigente liberal, antes de la intervención firmó el Tratado McLane-Ocampo y otorgó a los Estados Unidos el derecho a perpetuidad para el tránsito a favor del vecino país del norte para cruzar ambos océanos, el acuerdo contemplaba un territorio que iba desde el puerto de Tehuantepec en el sur hasta Coatzacoalcos en el golfo de México.


Territorio contemplado en el Tratado McLane-Ocampo

Los Estados Unidos ya habían despojado de la mitad del territorio a México con la ocupación de 1847 y ondearon la bandera de Estados Unidos en el Zócalo. Karl Marx escribió en su texto La intervención en México: La propuesta intervención por Inglaterra, Francia y España es, en mi opinión, una de las más monstruosas empresas jamás registradas en los anales de la historia internacional.

Una de las piedra angulares, negativas de la administración de Juárez, reside en este punto: el Istmo. El zapoteco, presidente de la Guerra de Reforma, dejó la zona de mayor composición indígena a merced de los Estados Unidos. Los indígenas de Tehuantepec tienen todo en contra: liberales, conservadores, monárquicos.

Pero en Tehuantepec todos se rebelan: grandes gestas del siglo XVI y XIX

Carlos Manzo escribió Comunalidad, Resistencia Indígena y Neocolonialismo en el Istmo de Tehuantepec, siglos XVI – XX en el que explica que el “istmo” es una zona de rebelión permanente.

Tehuantepec albergó la más gigantesca rebelión contra la colonia en el siglo XVI. De composición binnizá (zapotecos), huaves (habitantes de San Dionisio del Mar) y chontales (pobladores de Tequisistlán) hicieron una verdadera rebelión. Un año completo de autonomía en medio del régimen colonial.


Rebelión de Tehuantepec de 1660

Este movimiento fue un dolor de cabeza para el régimen colonial. "Haremos Tehuantepec" era el modo en el que los indígenas de todo Oaxaca buscaban defenderse y esparcir la llama del istmo. Hacia 1660 el Istmo era la vanguardia de la lucha anticolonialista.

Entre 1846 y 1850, en el periodo independiente del país, en el mismo lugar una gran rebelión es el origen de la autonomía indígena. Binniza, huaves y chontales en medio de la guerra de “reforma” entre liberales y conservadores declararon su zona libre de “su” guerra. Es un bando militar independiente entre ambos bandos.

Los indígenas del istmo organizaron un nuevo movimiento de masas. Dice John Tutino: En la primavera de 1851 el gobernador Juárez pudo finalmente responder con un ejército lo suficientemente grande como para obtener la rendición inmediata de la mayoría de los juchitecos.

Dice Tutino:

Los juchitecos disidentes se volvieron más osados, capturando al funcionario local que había vendido antes las tierras de la comunidad y sacándole quinientos pesos en compensación por la pérdida. Ese acto de justicia retributiva —o al menos así lo consideraron los juchitecos— era un simple robo de acuerdo con la ley del estado. Las autoridades de Tehuantepec enviaron un destacamento armado que libertó al funcionario capturado y encarceló en cambio a varios de los dirigentes disidentes. En respuesta, Meléndez organizó a los juchitecos, cada vez más disgustados, expulsó a los soldados del cuartel de Tehuantepec, y tomó pleno control de Juchitán y sus alrededores. Al escalar la disidencia y aproximarse a la rebelión, el número de participantes se acercaba al millar. La mayoría eran juchitecos, pero tenían aliados que llegaban de Huilotepec, San Gerónimo, Ixtaltepec y el barrio de San Blas en Tehuantepec.


Floriberto Díaz Gómez

En los años sesenta, ya en la época post revolucionaria, Floriberto Díaz (1951-1995) un importante intelectual indígena de la cultura mixe de Oaxaca creó el concepto de comunalidad.

Su pensamiento vivo es interesante para pensar una sociedad post capitalista y resume su concepto: en cinco puntos: la Tierra, como Madre y como territorio, el consenso en asamblea para la toma de decisiones, el servicio gratuito, como ejercicio de autoridad, el trabajo colectivo, como un acto de recreación y los ritos y ceremonias, como expresión del don comunal.


Comunalidad, energía viva del pensamiento mixe

A contrapelo de la historia, estos levantamientos son muestras genuinas de un sujeto insubordinado permanentemente. Pero para pensar el tiempo que corren: debemos pensar el magisterio. Además los pueblos zapotecas, huaves y chontales organizaron en pleno siglo XXI Asamblea de Pueblos de San Dionisio del Mar (APSDM) para rechazar la gran intervención de los empresarios de los Estados Unidos: el istmo además es fascinante por sus vientos.

El movimiento indígena del Istmo fue respaldado por el magisterio. Los maestros de la Sección 22 son los grandes simpatizantes de las rebeliones del XVI y XIX. A dos días del gran sismo se pusieron a la cabeza de la lucha por la reconstrucción de las casas de la gente común. De 8.4 grados en la escala sismológica de magnitud el terremoto fue histórico. De mayor fuerza que el de 1985, pero con epicentro más distante, se sintió en todo el país.


Asamblea de Pueblos de San Dionisio del Mar

Los maestros, los "rijosos", los que encabezaron la lucha de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca en 2006, los que encabezaron la gran jornada de Nochixtlán, los maestros que se oponen a la reforma educativa son los primeros de defender el istmo.

Los maestros de la zona juegan un rol especial: por su situación sindical se pusieron a la cabeza de la organización del estado. La Sección 22 organizó una gran acción de lucha en estos días en defensa de los damnificados y en rechazo al plan de beneficios gubernamentales. Oaxaca y el Istmo necesitan nuestra solidaridad.

Leer: Sección 22 convoca a 83 mil maestros de Oaxaca a brigadas de ayuda por terremoto

Hagamos como los maestros de la 22. Sumemos nuestra solidaridad.






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