Géneros y Sexualidades

RUMBO AL 25 DE NOVIEMBRE

Invitan a foro: “#NiUnaMenos: el grito contra el feminicidio y la violencia machista”

México es conocido internacionalmente como uno de los países donde la violencia hacia la mujer ha alcanzado niveles escandalosos, insumidos en una guerra contra el narcotráfico, donde las principales afectadas son las mujeres de sectores vulnerables, dando origen a monstruosos fenómenos con las redes de trata, las constantes desaparecidas y finalmente el feminicidio, como cúspide de esta opresión que cobra la vida de miles de mujeres todos los años.

Lunes 14 de noviembre | 22:34

La cifra escalofriante de 7 mujeres asesinadas al día es la realidad que lejos de ser un problema de la provincia en realidad tiene su correlato en el propio corazón de México; la Ciudad de México, que según autoridades como Miguel Ángel Mancera se pinta de ser “amigable” con la mujer. Pero donde en realidad se propicia la precarización del sexo femenino.

Así lo demostraron con las trabajadoras despedidas de intendencia del Instituto de Educación Media Superior del Distrito Federal (EMS), quienes no solo fueron arrancadas de su fuente de trabajo después de laborar hasta 17 años en dicha institución, sino que además las autoridades les han imputado una demanda penal por el hecho de exigir sus derechos como el acceso a un seguro de salud, sindicalización y basificación.

Sin embargo, esto es sólo una muestra de los miles de trabajos precarios del cual la mujer ocupa el 70%, demostrando que la violencia también es económica, ganando salarios por debajo del de los varones por el mismo trabajo, sin mencionar las dobles o triples jornadas que implican para una franja importante de madres solteras, quienes trabajan, crían a los hijos y dan manutención al hogar.

A su vez estas condiciones no caen del cielo. Los empresarios en un primer lugar son los beneficiados de las condiciones precarias que dejan fabulosas ganancias a las empresas de intendencia intermediarias a costa de los bajos salarios y prácticamente los nulos derechos.

Pero a su vez, dicho control se ejerce desde el Estado que con el apoyo de la Iglesia y paridos reaccionarios como Encuentro social y el Frente Nacional por la Familia, han lanzado una respuesta reaccionaria que pretende criminalizar la decisión de las mujeres a decidir sobre su cuerpos y sus vidas. En el caso de la comunidad transgénero que también ha sido violentada, con más de 16 personas asesinadas en el último mes por el hecho de ser transexuales, ponen de relieve que no es suficiente con la indignación, que es preciso la organización y la movilización en las calles para exigir nuestros derechos.

Esta lucha a lo largo de las últimas semanas se ha expresado en diversos países extendiéndose en toda América Latina y el mundo, donde las mujeres han ocupado e inundado las calles bajo el grito de ¡NiUnaMenos! Como lo fue el enorme paro y movilizaciones multitudinarias para el caso Argentino, la inédita movilización que realizaron las mujeres en Perú, México, hasta Corea del Sur; denotando que la violencia es una situación estructural que no conoce fronteras, por lo cual la respuesta debe de estar a la altura con organización y lucha.

En el caso de las mujeres estudiantes, tampoco están exentas de las condiciones que mencionamos más arriba. En la UAM-I muchas compañeras vienen de lugares donde el acoso, la intimidación, la delincuencia, la precariedad social y la violencia en general son parte de la cotidianidad. Cuántas de nosotras no hemos sido violentadas en el transporte público, cuántas nos tenemos que ir temprano porque entre más obscurece corremos más riesgo que nos pase “algo” de regreso a nuestras casas, y finalmente aún graduadas tenemos que lanzarnos a un mercado laboral que nos despide por embarazarnos, que nos denigra, que precariza nuestras vidas y que además reproduce un sistema que hace que seamos vistas como objetos.

Sin embargo, las mujeres no sólo somos las víctimas que promueven la prensa roja y la propaganda institucional. Cuando la situación se hace insostenible, somos las primeras en alzar la voz y salir a luchar. Así lo han demostrado las obreras en Ciudad Juárez que están luchando contra los abusos de la patronal en las maquilas del norte; las jornaleras de San Quintín que se rebelaron contra los bajos salarios y el acoso sexual; las maestras en lucha contra la reforma educativa y en defensa de la educación pública para las nuevas generaciones y las valientes trabajadoras de intendencia del IEMS en lucha contra el outsourcing y por su basificación.

Rumbo al 25 de noviembre “Día Internacional de lucha contra la violencia hacia las mujeres”, queremos invitarte a participar del próximo foro el miércoles 16, a las 14:00 horas en el salón E-006 de la UAM Iztapalapa.

Te puede interesar: Maestras: Todas a las calles el 25 de noviembre contra la violencia a las mujeres.




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