Géneros y Sexualidades

ESTADOS UNIDOS

International Women’s Strike llama a construir un feminismo anticapitalista y a parar este 8M

Este domingo, en New York, la International Women’s Strike (Paro internacional de mujeres) realizó un llamado para poner en pie un feminismo anticapitalista, antiracista y antiimperialista y parar este 8 de marzo.

Viernes 2 de febrero | 09:46

El 20 de enero, en el aniversario del primer año de la presidencia de Donald Trump y por segundo año consecutivo, miles de mujeres tomaron las calles de Estados Unidos para reclamar por sus derechos y en contra del presidente. Como era de esperarse de un presidente que defiende el acoso secual, fue un año de ataques contra las mujeres como así también contra otros sectores oprimidos. También fue el año del movimiento #MeToo que, desde hace varios meses, denuncia la violencia sexual contra mujeres pobres y negras y la epidemia de acosos en Hollywood y dentro de la elite política del país.

Como el año pasado, el Partido Demócrata hizo su mayor esfuerzo para cooptar la marcha de mujeres, “Women´s March”. Una de las consignas principales fue “todo el poder a las urnas” sosteniendo que las mujeres deberíamos confiar en el Partido Demócrata para defender nuestros derechos. Este año, la Women’s March de Los Angeles invitó a Scarlet Johansson, reconocida sionista, a hablar en el palco e incluyó a un grupo llamado “Zionesses”, que dicen ser sionistas “progresistas”.

De cualquier manera, el hecho de que miles de mujeres hayan salido a la calle dos años consecutivos contra la misoginia de Trump demuestra que, lejos de aceptar sus ataques pasivamente, hay voluntad de manifestarse en su contra. Sin embargo, no alcanza con que el movimiento de mujeres se oponga a Trump; lo que necesitamos es un movimiento de mujeres con una estrategia claramente independiente de los partidos que representan a los ricos.

El hecho de que #MeToo haya puesto de manifiesto la violencia sexual ejercida por la elite the Hollywood contra las estrellas demuestra que la riqueza de ninguna manera va a proteger a las mujeres del acoso. Igualmente, millonarias como Oprah están deseosas de darle soluciones al descontento de miles de mujeres contra la violencia sexual sin cuestionar más profundamente al sistema capitalista que reproduce y se sustenta en esta violencia. Por eso es que necesitamos un feminismo diferente.

El año pasado y por primera vez en Estados Unidos, se realizó el primer llamado a construir la International Women’s Strike (IWS, Paro internacional de mujeres) con una clara consigna por un Feminismo del 99 - una clara ruptura con el feminismo neoliberal que ostentan las mujeres del Partido Demócrata. El llamado, firmado por figuras como Angela Davis, Cinzia Arruzza, Keeanga-Yamahtta Taylor, Linda Martín Alcoff, Nancy Fraser y otras decía:

“Las condiciones de vida de las mujeres, especialmente las mujeres de color y trabajadoras, desempleadas e inmigrantes, se han deteriorado continuamente en los últimos 30 años debido a la ofensiva neoliberal. El feminismo neoliberal y otras variantes del feminismo corporativo le ha fallado a la abrumadora mayoría de nosotras que no tiene acceso a mejorar su situación económica y social. Este feminismo, ha fallado también en pelear por los derechos reproductivos y los derechos laborales de millones.

Como nosotras lo vemos, la nueva ola de movilizaciones de mujeres debe atacar las condiciones a las que nos somete el capitalismo de manera directa. Debe ser un feminismo del 99%. El anti imperialismo, anti capitalismo, anti racismo y la inclusión de mujeres trans caracterizó a la International Women´s Strike desde sus orígenes".

Este llamado dió lugar a marchas en todo Estados Unidos, con varios miles de personas reunidas en Nueva York e incluso varios distritos escolares cerrados como resultado de la huelga.

Este año, la IWS de nuevo llama a un paro de una hora de 4 a 5 de la tarde el 8 de marzo y, en Nueva York, una marcha a partir de las 5. El llamado nacional declara:

“El 8 de marzo paramos contra el encarcelamiento masivo, la violencia policial y los controles fronterizos, contra el supremacismo blanco y los tambores del las guerras imperialistas de EEUU, contra la pobreza y la violencia estructural camuflada que cierra nuestras escuelas y hospitales, envenena nuestra agua y nuestra comida y nos niega la justicia reproductiva. Y paramos por nuestros derechos laborales, por todos los derechos para las inmigrantes, igual remuneración e igual salario por igual trabajo, porque la violencia sexual en los lugares de trabajo se agrava cuando no tenemos medios colectivos de defensa”.

Estas posturas diferencian al feminismo del 99% del feminismo del “poder a las urnas” que vimos hace 2 semanas intentar apropiarse del descontento en las calles.

Llamado a movilizarse y parar en Nueva York

En Nueva York, alrededor de cien personas se acercaron este domingo para el evento de lanzamiento de la IWS. El panel incluyó un diverso grupo de mujeres que discutió sobre imperialismo, las luchas obreras, la violencia sexual y policial y la necesidad de construir un feminismo que luche contra todas las formas de violencia contra la clase trabajadora y los oprimidos. Un movimiento de mujeres internacionalista que pelé contra la opresión imperialistas en todo el mundo.

La primer oradora, Jeanette Vizguerra, fue nombrada una de las 100 personas más influyentes por la revista Time después de haber buscado refugio en una iglesia en Denver ante el peligro inminente de ser deportada y ganarse su derecho de permanecer en EEUU. Contando sobre su lucha dijo: “Hablo sin pelos en la lengua, como decimos en México. Le mando este mensaje al presidente Trump: No tengo miedo. Este sistema quiere oprimirnos y silenciarnos, pero eso no va a pasar.”

Después habló María Inés Orjuela, una trabajadora hotelera que recientemente conquistó, junto con sus compañeros de trabajo, el derecho a sindicalizarse en el Hotel Hilton de Stamford, Connecticut. Inés habló sobre las interminables horas y el arduo trabajo que le parte las espaldas a las trabajadoras de limpieza, que son en abrumadora mayoría mujeres. Describió la lucha para sindicalizarse en su hotel, que contrató al estudio Cruz y Asociados, conocidos abogados anti sindicales para convencer y amedrentar a los trabajadores para que votaran contra su sindicalización. A pesar de los intentos del Hilton, solo hubo 5 votos en contra de la sindicalización.

Ahora el Hilton contrató al estudio Jakson Lewis, otro bien conocido despacho antisindical. Según Inés “ahora somos un hotel que está unido. Las mujeres unidas con los hombres, somos como una cadena. Para hacer paro, para tener un sindicato, tenemos que ser como una cadena; muy fuerte y unida.”

Continuó Chaumatoli Huq, abogada de derechos humanos y fundadora de la organización Law at the Margins (Ley en los márgenes). Se refirió a la experiencia de las mujeres de Bangladesh y denunció la violencia imperialista y genocida de los EEUU. Declaró que “el racismo, la violencia, el imperialismo, el sexismo y la violencia estatal son formas de opresión que están entrelazadas. Se manifiestan sobre los cuerpos de todas las personas - mujeres, mujeres de color - en las formas más violentas. Experimentamos esa opresión diaria a través de la pobreza, la violencia del estado - a través de todas estas formas de opresión”.

Suzanne Adeley, también abogada de derechos humanos y organizadora de la comunidad Árabe - Estadounidense hizo foco en la experiencia de las mujeres del medio oriente y puso énfasis en la denuncia contra el imperialismo. Remarcó la importancia del internacionalismo, reivindicando a las mujeres que han estado en la primera línea de combate en países como India, Egipto y Bangladesh y se organizan en condiciones terriblemente represivas. Dijo que “la forma en la que vemos la violencia de género es más amplia que la forma en las que es presentada en lugares como la Women’s March. Para nosotras, incluye la violencia estatal en las manos de la policía, incluye la violencia contra las mujeres que crea el colonialismo y la que es creada por el imperialismo y las guerras estadounidenses”.

Continuó identificando la necesidad de un movimiento de mujeres en solidaridad con Palestina y la lucha por liberar a Ahed Tamimi y los 400 niños palestinos encarcelado en prisiones israelies.

Sarah Jaffe, periodista y autora del libro Necessary Trouble (Problema Necesario) habló sobre el movimiento #MeToo que ganó fuerza con la denuncia de Harvey Weinstein realizada por actrices renombradas de Hollywood, creando un momento político único para el Women’s Strike. Pero remarcó que muchas cosas dividen a las mujeres acaudaladas de la farándula americana y las mujeres obreras y de color que iniciaron el movimiento.

Dijo que las acciones del 8 de marzo “son demostraciones de solidaridad y poder político. En Irlanda paran por el derecho al aborto. Pienso en mujeres alrededor del mundo que paran para terminar con formas de opresión particulares, pero también con una que nos une a todas.”

Cerró el evento Ximena Bustamante, orgullosamente mexicana y miembro de la IWS de Nueva York y de su comité nacional, reflejando las demandas del movimiento. En su intervención destacó que “Nueva York es un lugar clave. Su importancia estratégica es crucial para la clase capitalista porque es la ‘capital del mundo’ pero, precisamente por eso, es de importancia estratégica para la clase obrera organizada - y con esto nos referimos a millones de trabajadores inmigrantes, y millones de mujeres trabajadoras inmigrantes. No es solamente que somos solidarias con las luchas de los pueblos oprimidos porque los oprimidos de otros países ya está dentro del país. Estamos acá.”

Continuó planteando algunas de las demandas de la IWS de Nueva York que fueron creadas con el aporte de organizaciones de izquierda, sindicatos, centros de trabajadores y partidos políticos de izquierda de la ciudad. Incluyen derechos reproductivos, el derecho a una vida sin violencia, derechos laborales, reconocimiento del trabajo no remunerado de las mujeres, educación pública, acceso a vivienda, subsidios para transporte, plenos derechos para inmigrantes indocumentados y declaraciones contra ICE, contra los supremacistas blancos, el femicidio de mujeres negras, la violencia policial y los encarcelamientos masivos de negros y latinos.

Para finalizar declaró que “vamos a parar en Nueva York, el corazón del capitalismo global, para pedir el fin de las guerras imperialistas desde Siria a Yemen, la “guerra contra el narco” desde México a Filipinas y el fin de todo proyecto neocolonial, desde Puerto Rico a Palestina…” .

Por estas y muchas otras razones, las mujeres en EEUU y alrededor del mundo tomarán las calles el 8 de marzo.






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