Mundo Obrero México

MOVIMIENTO MAGISTERIAL

Iniciativa ciudadana de la CNTE: de la lucha en las calles a una política institucional

Tras el desgaste y repliegue de la lucha magisterial, la dirección de la CNTE propone llevar el descontento de las maestras, los maestros y los padres de familia al Congreso del Pacto por México.

Maestro Arturo Méndez

Agrupación Magisterial y Normalista Nuestra Clase

Martes 8 de noviembre | 15:23

El pasado jueves 27 de octubre, dirigentes y senadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD) entregaron a una comisión de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) un proyecto para modificar la Reforma Educativa y eliminar su carácter punitivo.

El paso siguiente, se preveía, consistiría en recabar más de 100 mil firmas para poder ingresar el proyecto al Senado como iniciativa ciudadana.
La entrega del proyecto a la CNTE se produjo -en el marco del repliegue de la lucha magisterial- luego de varias reuniones entre legisladores del PRD y representantes de la Coordinadora.

Sin embargo, en su Asamblea Nacional Representativa (ANR) del sábado 30/10, la CNTE determinó que no sometería a consulta la propuesta del PRD, sino un proyecto propio para que, una vez revisado por los contingentes estatales, empiece, antes de que concluya el año, el proceso de recabar las 100 mil firmas. El propósito es ingresar la propuesta ciudadana al Congreso en el próximo periodo ordinario de sesiones, a iniciarse en febrero de 2017.

¿Confiaremos en el Congreso de las reformas estructurales?

El argumento esgrimido por la dirección de la CNTE para rechazar el proyecto del PRD, consiste en que “no es por conducto de un partido y de quienes abrieron la puerta a la reforma educativa como se podrá alcanzar una solución de fondo” (La Jornada, 30/10/2016), haciendo referencia a la votación de la reforma por el “sol azteca” como integrante del Pacto por México.

No obstante, la propuesta presentada en la ANR del 30 de octubre incluye la posibilidad de integrar un frente de partidos o legisladores que acompañen la presentación de la iniciativa ciudadana de la CNTE.

Más allá de los partidos en los que estén pensando los dirigentes de la Coordinadora para formar ese frente, nos preguntamos: ¿de qué sirve rechazar la propuesta del PRD si, en cambio, se mantiene la confianza en que el Congreso y sus partidos -que vienen votando las reformas y leyes reaccionarias contra los trabajadores- resolverán nuestras demandas?

Nuevamente la dirección de la CNTE desestima el potencial del magisterio y su unidad con los trabajadores y el pueblo pobre y, en lugar de desarrollar una estrategia que apunte a la recomposición del movimiento y trascienda a otros sectores de trabajadores bajo una orientación independiente, tiende un puente para llevar el descontento de los maestros hacia la misma institución que, bajo los criterios de los empresarios como Mexicanos Primero, avaló la reforma educativa.

Para la dirección del magisterio combativo entonces, la reforma no se puede abrogar, sino que se podrían modificar solo sus aspectos laborales punitivos, tal como dijera López Obrador.

Recordemos además que ya tenemos una experiencia con los proyectos de iniciativa ciudadana, cuando fueron impulsados tanto por el Morena como por el PRD en su intento de "frenar" la reforma energética, y se toparon con pared cuando la Suprema Corte los desechó a pesar de haber recabado las firmas, lo cual anticipa un posible fracaso de esta política levantada ahora por la CNTE.

Una política funcional a sostener al cuestionado régimen político

A partir de las movilizaciones por Ayotzinapa en 2014, la crisis de legitimidad del gobierno de Peña Nieto, lejos de cerrarse, se ha profundizado luego del escándalo de la Casa Blanca, el plagio de la tesis, la visita de Donald Trump, etc.
Junto a ello, gobernadores de todo signo partidario se han visto envueltos en escándalos de corrupción, de los que los más sonados y recientes son los de Javier Duarte y Guillermo Padrés.

Mientras, los recortes al gasto social, el bajo crecimiento económico y nuevos ataques contra los trabajadores como el intento de limitar el derecho a huelga y la desaparición de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, hunden cada vez más a las instituciones en un profundo descrédito.

En este contexto de crisis de legitimidad de partidos e instituciones, la política de iniciativa ciudadana planteada por la CNTE creemos que ayuda a recomponer la imagen de éstos y no abona a la solución de nuestras demandas. Junto con la defensa de López Obrador de la figura presidencial y el destape de presidenciables como Osorio Chong y Mancera, abona, en cambio, al desvío del descontento social para preservar la estabilidad que el régimen necesita a dos años de las elecciones del 2018.

Lo que necesitamos es independencia política

Desde antes del inicio del paro en Chiapas el 15 de mayo, cuando la Sección 22 llamó a votar por un partido del régimen en Oaxaca (Morena), y durante los cuatros meses (mayo-septiembre) de lucha magisterial, en los que la estrategia desplegada por la dirección de la CNTE giró en torno a las mesas de negociación, desde la agrupación Nuestra Clase insistimos consecuentemente en la necesidad de levantar una política independiente como única vía para el triunfo del movimiento.

Hoy, la propuesta de iniciativa ciudadana es la consecuencia natural de la ausencia de una perspectiva de independencia política en la dirección del magisterio disidente.

Con esta propuesta se pretende que no sólo los maestros, que en los pasados meses dimos una gran lucha contra la reforma educativa, confiemos en los representantes políticos de los grandes empresarios (cuyos intereses están plasmados en la reforma educativa), sino que también confíe en ellos la población que nos acompañó en las calles, en los paros, los bloqueos y los plantones (como la de Nochixtlán), a los que se les pedirá su firma.

Opinamos que los maestros no debemos confiar en los enemigos de nuestra clase, que ya han demostrado década tras década de qué lado están.

La CNTE es de los pocos sectores de trabajadores que en los últimos años han resistido los embates del gobierno, por lo que seguimos insistiendo en que es necesario que la dirección de la Coordinadora levante una política independiente, clasista, que imprima en la combativa base magisterial una moral distinta y de confianza en nuestras propias fuerzas, en unidad con el conjunto de las organizaciones sindicales y populares que rechazan los planes anti-obreros.

Necesitamos urgentemente una política que impulse la reorganización del movimiento contra la reforma educativa, partiendo de impulsar la unidad en la lucha por la reinstalación de los despedidos y por la libertad de nuestros presos. Y que ante los ataques del gobierno y los empresarios, se proponga la unidad con otros sectores, como las mujeres en lucha contra los feminicidios, que se manifestarán este 25 de noviembre en nuestro país y en el mundo.




Temas relacionados

Mundo Obrero México   /   Nuestra Clase   /   Magisterio   /   CNTE   /   Reforma educativa

Comentarios

DEJAR COMENTARIO