Economía

DECLARACIONES CRUZADAS

Industria vs. Gobierno: las pujas de “modelos” y las peleas de los Ceo

Los dueños del país siguen “en conflicto” con el Gobierno, nuevos reproches y la felicitación de Macri a Cabrera. El oficialismo convocó a una reunión a la UIA el lunes. Lo que hay de fondo.

Jueves 8 de marzo | Edición del día

El martes Mauricio Macri tuvo reunión de Gabinete y se difundió en los medios que el presidente respaldó a Cabrera por sus declaraciones críticas a los empresarios.

Macri declaró ante sus funcionarios “Moreno les rompió la cabeza a muchos…” y agregó “algunos empresarios argentinos se merecen un Moreno”. Las afirmaciones del presidente corresponden a los cruces que hubo con el exsecretario de Comercio del Gobierno anterior por la restricción a las importaciones, decisión que tomó el kirchnerismo obligado por la imposibilidad de acceder a nuevo endeudamiento y la carencia de dólares.

Las molestias inmediatas corresponden a medidas del Gobierno que impactaron en la industria, pero esto es sólo la punta del iceberg. En el fondo hay tensiones alrededor del “modelo” que quiere llevar adelante Cambiemos y el plan de los industriales. La ambición oficial de lograr una Argentina supermercado del mundo y su Plan Productivo Nacional para “reconvertir” distintos sectores en productivos. Programa que choca de frente con la intención de los industriales de seguir obteniendo beneficios fiscales y protección comercial del Estado para una industria atrasada y dependiente.

Detención y “paños fríos” para dialogar

El martes, además, se conoció la detención de Juan Carlos Lascurain, expresidente de la UIA en el marco de la investigación por la entrega de fondos nacionales para la construcción de una avenida que no se hizo en Rio Turbio.

En tanto, ante la detención del empresario el presidente de la entidad, Miguel Acevedo, expresó que "es un balde agua fría, nos tomó por completa sorpresa. No tenemos aún idea de la causa. Es el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos, una de las cámaras más fuertes de la UIA", según publicó el diario La Nación.

La detención ocurrió el mismo día del Foro de Líderes Empresariales del B20, grupo vinculado al G20, donde el titular de la UIA intentó poner paños fríos a las peleas con el Gobierno, así aseguró “no quiero polemizar con el Gobierno".

Por su parte, ayer el dirigente de la Unión Industrial Argentina (UIA), José Urtubey, manifestó que a los empresarios no les gustan "las descalificaciones ni las bravuconadas".

El diario La Nación adelantó que el Gobierno convocó para el próximo lunes a la cúpula de la UIA donde los recibirán el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Producción, Francisco Cabrera.

¿”Reconversión” o economía cerrada y fuga?

Los motivos inmediatos de las molestias de los industriales son diversos como el incremento del costo por el alza de las tarifas de los servicios públicos, la suba de las importaciones, el crecimiento débil de la industria, las altas tasas de interés del Banco Central y el impacto del acuerdo con la Unión Europea y el Mercosur.

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Pero, esto es sólo la superficie de las peleas. Macri afirmó en reiteradas ocasiones que quiere convertir a la Argentina en el “supermercado del mundo”, un camino de mayor primarización de la economía; y hay que recordar el Plan Productivo Nacional, un proyecto en cartera del Gobierno que buscar reconvertir aquellas ramas de la producción que son consideradas “sensibles” o como les dicen poco competitivas. “Reconversión” que afectaría a 364 mil empleos.

El plan del Gobierno, además, es criticado por economistas heterodoxos, quienes afirman que el plan no considera la realidad productiva del país. Guillermo Rozenwurcell y Ramiro Albrieu advirtieron en una nota en Clarín que para tener “un sistema productivo dinámico y competitivo”, “tampoco basta remover las políticas proteccionistas del pasado. Esto no soluciona los problemas: sólo los saca a la superficie. Y lo que aflora es una estructura productiva -con perdón de los ortodoxos- desequilibrada, con desafíos muy distintos para los diferentes segmentos del sector transable y un importante rezago del sector no transable (infraestructura en particular) para complementarlos”.

Por su parte, la industria viene hace años en retroceso. En el libro “La Economía Argentina en su Laberinto”, Esteban Mercatante señaló que según la serie de Cuentas Nacionales, en 2003 la industria alcanzó una participación del 19,9 % y en los años siguientes estuvo siempre por debajo de ese nivel, con excepción de 2008.

El kirchnerismo se jactó de su proyecto industrializador, pero se trató de una industria de ensamble donde las piezas se importaban, hubo un importante déficit por las importaciones en el sector automotriz y electrónico.

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La industria se caracteriza por ser un sector que pide protección del Estado y de baja inversión. Los bienes que producen son más caros que en otros lugares del mundo, por ese motivo piden aranceles y protección del Gobierno para vender sus productos al mercado interno sin competencia. Empresarios que prefieren fugar sus ganancias a invertir.

En una entrevista realizado por La Izquierda Diario al economista Guillermo Gigliani, afirmó que “el gobierno es un gobierno neoliberal que no tiene un proyecto de desarrollo industrial y lo más probable es que intente medidas de racionalización limitadas sobre todo para no tener un conflicto grande con el capital industrial y por la resistencia de los amenazados, de los trabajadores. Pero la industria argentina va a seguir ese curso declinante que tiene de largo plazo, de ser una industria atrasada tecnológicamente, con déficit estructural de divisas que la conduce a crisis”.

Los enfrentamientos entre el Gobierno y los industriales son expresión de esta contradicción, la actual industria utiliza la protección del Estado para sobrevivir, pero a la vez se “sostiene” una estructura atrasada y dependiente de las divisas. Cambiemos quiere “reconversión” de la industria que podría dejar a miles de trabajadores en la calle.

Más allá de las negociaciones inmediatas con el Gobierno y algún beneficio nuevo que puedan obtener los industriales, es esperable que las tensiones continúen con el sector.

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