Cultura

ESPACIO ABIERTO

In memoriam

Suena la 11 sinfonía de Shostakovich en el Centro Cultural Néstor Kirchner. Es 26 de junio de 2015. El compositor ruso componía su onceava, titulada “El año 1905”, en memoria de los caídos del “domingo sangriento” de la primera revolución rusa.

Domingo 28 de junio de 2015 | Edición del día

Shostakovich Symphony 11 (complete) - YouTube

Suena el tercer movimiento, en adagio, titulado “In memorian”. Los arpegios de los chelos, dan paso al sonar de unos violines lastimosos que vienen a rasgar el alma, y a la memoria vuelven los que ya no están.

La imagen de mi madre, cremada otro 26 de junio, pero de 2002, aparece con las notas ambivalentes del dolor y el alivio, que hacen más honda la congoja, y a esa imagen se sucede la de Maxi Kosteki y Darío Santillán, asesinados ese mismo 26J por la bonaerense de Duhalde y del hoy candidato Aníbal Fernández.

La memoria es selectiva. Recuerdo haber vuelto del cementerio y encontrarme en la pantalla de tv con la noticia de lo sucedido en el Puente Pueyrredón.

Luego ya estoy en las cercanías de la Plaza de Mayo. Allí se concentra la izquierda. Somos pocos, y la conmoción y el silencio hacen que tengamos la noción de ser menos de lo que en realidad somos.

La marcha entra en procesión a una plaza que luce más gris que se costumbre. Es una marcha fúnebre.

Los rostros de mi madre y los de Maxi y Darío se confunden. De pronto estamos en el patio de un gran presidio. Los edificios que rodean la plaza se convierten en telones pesados, dispuestos a correrse para dejar avanzar la descarga de la metralla.
Ese silencio atronador se interrumpe cuando el golpe de la percusión de la Sinfónica Nacional recrea la balacera que atraviesa los cuerpos de los mártires de 1905. Un sonido similar debe haber sonado cuando el brazo asesino de Franciotti ejecuta al joven desocupado.

De vuelta en la confortable butaca del Centro Kirchner, mientras las notas de Shostakovich reafirman la falacia del “todos y todas”. Aquí no están ni Maxi ni Darío, ni millones se sentarán jamás, por lo menos hasta que otro sistema social se imponga en esta tierra. Aquí las luces del viejo correo se levantan para pocos, y quienes las manejan parecen dirigirlas para iluminar el aura de los reciclados candidatos de siempre. El público aplaude sin saber que cada aplauso está cargado de contradicciones. Hoy es 26 de junio y suena “In memoriam”.

Atrás queda el recuerdo de mi madre y de esas plazas silenciosas del país en la que no estuvieron ninguno de los que encabezan el “proyecto nacional”. Más bien, muchos de ellos alistaban en el bando de los verdugos.

En esas plazas sí estuvieron los que hoy los enfrentan, como Nicolás Del Caño y Myriam Bregman. Porque las listas del PTS en el Frente de Izquierda son la expresión de la fuerza de las mujeres, los trabajadores y la juventud y también son la memoria de Maxi y Darío.







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