Cultura

Comienzo de gira nacional

Impresiones de Sacco y Vanzetti

Carla Libertad

I.S.F.D. N° 1 Avellaneda

Viernes 5 de septiembre de 2014 | Edición del día

Fachada renacentista, azulejos de patio andaluz, candelabros, así vamos reconstruyendo la imagen del Teatro Nacional Cervantes que conocimos en la visita guiada de guardapolvos blancos. En este pomposo Coliseo, inaugurado en 1921 al gusto del rey de España y la burguesía criolla con paladar de palco, se representó la vida de dos jóvenes obreros que quizás nunca pisaron un teatro, pero el final de su vida fue un drama trágico orquestado en el Olimpo del dólar. Cuando se corre el gran telón rojo, la historia del juicio a Sacco y Vanzetti, en la pluma de Mauricio Kartun, vuelve a nuestros días.

Fabián Vena encarna un Vanzetti bien plantado en sus talones, siempre erguido y de negro, representa la fuerza de un ideal inquebrantable, la conciencia del obrero que conoce las injusticias del viejo y el nuevo continente y nos las va mostrando al público del siglo XXI hasta ganarse la ovación de toda la sala en su heroico monólogo final. Walter Quiroz revive a un Sacco de rostro más humano, lo veremos quebrarse, caminar errante, aferrarse a sus cabellos, gritar, besar, reír y llorar. Lo que lo desespera es el profundo amor por su familia y lo que lo mantendrá entero hasta el final son los deseos de dejarle un ejemplo de vida y de lucha a su hijo. Él también será aplaudido no por su oratoria, si no por la sencillez cotidiana con la que nos muestra la injusticia de ser un obrero que ha tomado el camino de la organización y la huelga y será asesinado por eso.

Muchos vimos en aquellos personajes a los luchadores petroleros de las Heras condenados a cadena perpetua en la sede de la justicia yanqui que se instaló en los tribunales argentinos de Caleta Olivia. Una señora rubia y emperifollada grita ¡buitres! en la butaca de atrás, aún permanecía casi anónima la lucha de LEAR y Donnelley contra las patronales yanquis: ella se refería al buitre Griesa que vio en el personaje del juez interpretado por Jorge D’Elía.

Después de cumplir una exitosa temporada en el Teatro Nacional Cervantes, la obra sale a recorrer distintos lugares del país.







Temas relacionados

Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO