Cultura

EL CINE EN CONFLICTO

INCAA: Aspiraciones violentadas

Con el ataque mediático a Cacetta que derivó en su renuncia, el gobierno de Macri muestra la hilacha de cuál es su objetivo hacia la industria del cine.

Demián Elizalde

Estudiante de FADU-UBA

Martes 18 de abril | 17:05

Un plan de ajuste y desfinanciamiento de la producción independiente en pos de un sistema exclusivo para grandes productoras y sus películas tanque.

Por este motivo, una gran cantidad de miembros de la comunidad audiovisual, técnicos, estudiantes, productores y mujeres cineastas, realizaron el día Jueves 13 de abril una asamblea de cerca de mil personas en el cine Gaumont para definir el futuro del INCAA y su defensa. Por un lado, una de las resoluciones que se tomó fue la defensa del cine nacional votando un enérgico rechazo al ajuste y, por otro, muy importante, la pelea por la democratización del INCAA.

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La generación a la que pertenezco, la que atraviesa este proceso en plena carrera universitaria con el objetivo de vivir del audiovisual, arrancó a estudiar en un momento donde la industria cinematográfica era financiada –como hasta hace pocos días- en diferentes categorías. Si bien esto permitió la producción de proyectos de lo más diversos, fomentó junto a esto la sed de ganancia de empresarios que emplearon mano de obra precarizada (o ad-honorem, en mi caso) como pilar fundamental.

Personalmente, arranqué a estudiar cine con la idea de hacer documentales sociales inspirado por Raymundo Gleyzer, entre otros. Durante los años de gestión kirchnerista se crearon ilusiones para que muchos de nosotros viéramos en el cine una posibilidad de desarrollo creativo y profesional importante. Sin embargo también se habían sentado las bases para otras cuestiones.

Según Hitchcock, ¿Sorpresa o suspenso?

Cuando arranqué a estudiar, mi profesor de guión, Luís, nos explicaba a Hitchcock y la diferencia entre la sorpresa y el suspenso. Sintéticamente, la primera se trata de una situación donde ni los personajes, ni el espectador conocen el riesgo que se corre. El suspenso, por otra parte es cuando el espectador sabe algo que los personajes desconocen a lo que están expuestos.

Si viéramos este momento como una escena, el Estado, como director, nos mostró que el terreno sobre el cual montábamos los trípodes era movedizo. Si bien se aumentó la financiación a la producción independiente, las grandes productoras fueron las principales destinatarias de fondos y los "tanques de Hollywood” ocuparon el 80% de las pantallas, además no se modificó una coma del funcionamiento antidemocrático de elección de autoridades del INCAA, lo cual abría la posibilidad de que quien fuese presidente de la Nación elija a dedo a quién le sea más conveniente para llevar adelante su política.

En este caso particular, con lo que no contó el director, es que los estudiantes y la comunidad cinematográfica de conjunto no es un mero espectador, sino también el protagonista.

Un protagonista que ve cómo el impacto de los giros de la historia que atraviesa, van imposibilitando su objetivo; pero que también se sabe valer de experiencias propias como la conquista de la elección por concurso de las autoridades de la ENERC. Es con estas herramientas con las que se propone combatir el embate del gobierno sobre sus aspiraciones y sobre la idea de cine que defiende.

Este protagonista entiende que la pelea central para darle un desenlace que deje un precedente de mejores condiciones para la próxima escena, es la de enfrentar el ajuste y democratizar el INCAA.

Democraticemos el INCAA

Si bien todo este nudo se arma por el pedido de renuncia de Cacetta, es de público conocimiento que la comunidad cinematográfica no tiene incidencia sobre la elección de autoridades del INCAA. A estas las elige a dedo el Presidente de la Nación a gusto y piacere

Es por eso que ante un plan de ajuste pueden desplazar a quienes ellos mismos han elegido para profundizarlo con otro personaje nefasto como otros del elenco. Avelluto, por ejemplo, es un tipo que es conocido por sus declaraciones fascistas en Twitter que han sido replicadas en los medios a penas fue seleccionado como ministro de cultura en el “mejor equipo de los últimos cincuenta años”.

Ante esto el desafío que se nos presenta como protagonistas, es el de organizarnos para enfrentar el ajuste, en defensa del cine nacional que está íntimamente ligada con la democratización del INCAA, dado que es imposible pensar un cine inclusivo en el que sólo unos pocos (o en este caso un sólo empresario) determine el futuro de dicha institución.

Junto con mis compañeros de la agrupación Contraimagen (PTS y estudiantes independientes en el Frente de Izquierda) , nos venimos organizando, llevando este propósito a cada casa de estudios y trabajo audiovisual, impulsando asambleas y elecciones de delegados para que podamos tanto los estudiantes como los laburantes definir qué pasos vamos a dar en defensa del cine para enfrentar a un gobierno que define su política por y para los grandes empresarios capitalistas.
Organicémonos juntos en esta pelea!








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