Juventud

FACULTAD DE HUMANIDADES-UMSA

Huelga de hambre hizo prevalecer compromisos asumidos por Autoridades universitarias

Decana de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) y estudiantes, se declaron en huelga de hambre para hacer prevalecer el financiamiento de construcción de predios universitarios.

Viernes 15 de septiembre

Foto: Mirador Educativo

María Eugenia Pareja, Decana de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), se declaró en huelga de hambre el pasado miércoles 13 de septiembre, a la cual se sumaron 2 estudiantes el jueves 14, a la protesta se sumaron varios sectores universitarios y se cerró la facultad de humanidades impidiendo que se realizaran las clases regularmente y con efectivos policiales resguardando los predios universitarios.

Ya el 10 de mayo la Facultad de Ingeniería, en conjunto con la Facultad de Humanidades y Cs. de la Educación, hicieron la entrega oficial del Programa Integral para la Educación Superior al rector Waldo Albarracín, con el objeto de conseguir financiamiento para la construcción de un nuevo edificio bi-facultativo, es decir, que ya existía el visto bueno del Honorable Consejo de Universitario (HCU), sin embargo al pasar unos meses esta entidad se desdijo, por lo cual decanato decidió tomar acciones.

Se llamaron a 2 asambleas facultativas y se hicieron mítines, en las cuales se determinó por resolución presionar al HCU para el desembolso del dinero, esto se llevó a cabo con pancartas y protestas en las puertas de rectorado.
Este conflicto terminó con la aceptación del Rector Albarracín y el HCU, no sólo de entregar el dinero para el arranque de la construcción del edificio, sino también se acordó entregar aulas para las carreras de Humanidades y el saneamiento a las propiedades de la Facultad, es decir que los predios que hoy utilizamos los universitarios no son de propiedad de la UMSA y pasarán a serlo.

En medio de la protesta, como es costumbre ya, se presentaron elementos de la policía, quienes vigilaban constantemente el tráfico de personas a dentro del monoblock en franca contradicción con el espíritu autonomista de la UMSA, esta situación no es extraña en situaciones de conflictos universitarios, pues ya se había dado en la represión policial de la facultad de Ciencias Sociales para respaldar las fraudulentas elecciones que coronaron a la actual Federación Universitaria Local (FUL), y en muchos otros casos.

Éste conflicto plantea algunas dudas; ¿Sera que Rector Waldo Albarracín y el HCU no retroceden nuevamente respecto a los compromisos asumidos?, ¿cuáles son los intereses que producen en el HCU la reticencia a desembolsar los 4 millones de dólares que se necesitan para la nueva infraestructura?, ¿será que la comunidad universitaria podrá acceder a la información financiera respectiva?, dado que ya en nuestra Universidad se han dado casos de negación de información.

Otro elemento que hay que señalar es que en las 2 asambleas que se realizaron, llamadas por Decanato, no se trató otra cosa que éste problema puntual, el de la infraestructura. Existiendo problemas que son de primer orden que ni se mencionaron, por ejemplo cuál será la postura de la Universidad con respecto al atropello que el gobierno está efectuando contra los Pueblos Originarios del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), dado que ya en la UMSA se han conformado comisiones de movilización de estudiantes de base, o qué mecanismos se podrían garantizar desde Decanato y las Jefaturas de Carreras para evitar el problema del acoso sexual (las anteriores dos asambleas estudiantiles de Humanidades trataron precisamente éste tema).

Lo que es cierto es que sin la regulación de las bases, las roscas, ya sean del HCU o de los Centros de Estudiantes, así como de la FEDSIDUMSA, éste tipo de conflictos se resolverán (o no) bajo la tónica de la dirigencia universitaria desvinculada de los intereses de las bases.






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