Mundo Obrero

ASESINATO TRABAJADOR MINERO

Hoy se reconstituirá la escena del asesinato del contratista de Codelco Nelson Quichillao

Después de un mes y de ser aplazado el trámite en reiteradas ocasiones, se reconstituirá la escena del asesinato de Nelson Quichillao, trabajador contratista de Codelco muerto por una bala de Fuerzas Especiales. Hasta ahora, se baraja la teoría de “impacto indirecto de una bala” del sargento Marco Guerrero Martínez. Lo cierto es que esa noche fueron 30 disparos de bala ejecutados por carabineros y hubo más de 35 los trabajadores heridos por perdigones.

Lunes 24 de agosto de 2015 | 09:50

En el contexto de la negociación del Acuerdo Marco 2015, hace ya un mes que las manifestaciones impulsadas por los trabajadores contratistas de Codelco en la División el Salvador en la Región de Atacama fueron reprimidas brutalmente por Fuerzas Especiales, dejando como saldo un trabajador muerto por impacto de bala.

Nelson Quichillao, un minero de toda la vida, que exigía la actualización, ampliación y mejoramiento del Acuerdo Marco establecido con la mandante estatal, moría desangrado por sus reivindicaciones laborales. A un mes de este crudo episodio protagonizado por el Estado contra los trabajadores, recién se inicia la reconstitución de la escena a las 14 horas de hoy, trámite que se desarrollará en la Ruta C-13 cruce Garita Mina, lugar donde Nelson Quichillao perdió la vida en manos de FFEE, según consta en el parte policial.

Sin embargo, esa noche no fue el único trabajador que sufrió los embates de la represión. Son más 35 trabajadores que quedaron heridos con perdigones que quedaban incrustados en sus rostros y cuerpos. Como es el caso de Rodrigo Vásquez, dirigente del Sindicato Santa Elvira, quien al momento de percibir que había un herido de bala, se aproximó hacia carabineros con los brazos en alto, pidiendo el cese de los disparos y siendo derribado por impactos de perdigones, uno de ellos en un pómulo, por lo que terminó esa noche en el hospital.

Según las versiones de la autoridades en la investigación fueron 30 disparos los ejecutados en la madrugada del 24 de julio y uno de ellos alcanzó por rebote a Quichillao. En esa línea, el fiscal de Diego de Almagro, Julio Artigas, afirmó que "las pericias realizadas por personal de la PDI, han permitido confirmar que no se trataba de un impacto directo, sino que fue por un rebote". De este modo, luego de haber rebotado en una superficie metálica, que estipulan sería de un montacarga, la bala ingresó en la ingle de Quichillao, dándole muerte en pocos minutos por un shock hipovolémico por la ruptura de su arteria femoral.

Por otra parte, en la página oficial de la Confederación de Trabajadores del Cobre asegura que el trámite de la reconstitución de la escena ha sido postergado, así lo manifiestan afirmando que “cabe señalar que la investigación ha sido aplazada en reiteradas oportunidades por el Fiscal de Atacama, Julio Artigas, sin mayores explicaciones. En ese contexto, la reconstitución de la escena del crimen se configura como un acontecimiento fundamental para esclarecer el caso y establecer verdad y justicia plena para el asesinato de Nelson Quichillao y su familia”

Versiones contrapuestas

Las versiones de los hechos emitidas por trabajadores y carabineros son opuestas. Carabineros afirman que se replegaron de forma desordenada, porque los trabajadores los perseguían para atropellarlos por una pala mecánica y por eso llegan a hasta la ruta C 13 y desde allí disparan en reiteradas ocasiones contra los trabajadores llegándole una bala de rebote a Nelson. Sin embrago, para los trabajadores los hechos ocurrieron de otra manera, la maquinaria pesada que estaba puesta en el principal ingreso a la División servía para protegerse de la brutal represión que estaban sufriendo, ya que ellos no se encuentran con trajes como los de Fuerzas Especiales y carabineros dispararon en reiteradas ocasiones hacia la multitud en medio de la oscuridad de la madrugada, resultando el trágico desenlace de esa jornada.

Es importante destacar que el carabinero señalado como autor del asesinato, obstruyó la investigación, mintiendo respecto a haber disparado su arma, quien aseguraba inicialmente que se le había caído el cargador y que, sin embrago, por la insistencia de un superior que sospechaba por el fuerte olor a perfume, Marco Guerrero Martínez intentaba disimular los 15 disparos que había ejecutado.
Carabineros: Institución blindada por el gobierno

Mientras se anuncia aumentar las penas para quienes agreden a carabineros, otros crímenes perpetrados por funcionarios de esta institución contra trabajadores, mapuches o estudiantes quedan en completa impunidad, al punto de que el asesino de Rodrigo Cisternas, el Sargento Primero Luis Alberto Mellado Jaque, sigue cumpliendo funciones al interior de Carabineros.

En tanto, Los medios de comunicación de masas repiten y otra vez historias de ricos que sufren asaltos, la delincuencia y la necesidad de una agenda de seguridad, historias de carabineros que son agredidos en sus funciones, pero se mantienen en silencio o simplemente criminalizan las luchas de los sectores que han debido enfrentarse a la brutal de represión de esta institución por demandas salariales o democráticas como la educación o el derechos a la autodeerminación de un pueblo. Así, refuerzan las medidas del gobierno que busca blindar esta institución, aumentando penas hasta 40 años de cárcel para quienes agredan a un funcionario o instalando un clima represivo reponiendo prácticas de la dictadura como la detención por sospecha.

Partido comunista y el precio del programa de gobierno

En tanto, el Partido Comunista busca desesperadamente dar soporte a un programa de gobierno que en los hechos ha traído consigo un clima de criminalización de la protesta y dar cada vez más espacio a la vieja Concertación con las mismas prácticas antiobreras. No se queda atrás el militante comunista Manuel Ahumada Letelier, presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre, que una vez asesinado Quichillao ha velado por la estabilidad el gobierno, mantenido silencio, impulsó la desmovilización y la entrega de las faenas tomadas por un préstamo blando que los trabajadores deberán pagar en tres años, devolviéndole el mago del sartén a la mandante Codelco, que insiste en que no será garante sino facilitador de una mesa de diálogo y no una de negociación. Así, los trabajadores subcontratados de Codelco tendrán que pagar el precio de la sangre obrera en cuotas a la empresa estatal de este gobierno de empresarios.






Temas relacionados

Minero asesinado   /   Mundo Obrero

Comentarios

DEJAR COMENTARIO