Un nuevo ataque contra los trabajadores esenciales de la salud

Hospital Chutro de Merlo: nueve trabajadores contagiados y veinte aislados, sin protección y cobrando miseria

Este viernes 26 se manifestaron en la puerta del Hospital municipal. No hay anestesista, no tienen insumos ni protección. Cobran un básico de $6000 y denuncian persecusión para mantener oculta la precaria situación en el Merlo de Menéndez. “Es como si nacieras en medio del campo” nos dice una de las sanitaristas.

Viernes 26 de junio | 15:24

La manifestación en las puertas del Hospital materno infantil

En la mañana de este viernes 26 el personal sanitario del hospital, junto con representantes de la CICOP local, realizaron una concentración en las puertas del establecimiento para hacer visible una situación que ya les resulta insostenible. Y así lo cuentan a La Izquierda Diario.

“Cuando pedimos protección nos trataron de histéricas”

Una trabajadora del sector de obstetricia nos dice: “desde que empezó la pandemia nosotros empezamos a reclamar por la protección del personal sanitario y en este hospital subestimaron la pandemia de una manera terrible. Nos trataron de histéricas, que esto era una maternidad, que acá no íbamos a tener contacto con el Covid. Para las autoridades no tenía sentido la compra de elementos de protección. En vez de eso nos mandaron a la psicóloga para una entrevista, literalmente.”

Ya hartas de este tipo de respuestas por parte de las autoridades del hospital y del municipio las trabajadoras nos relatan: “tuvimos que comprar los equipos de protección desde nuestro bolsillo. Las obstetras pudimos comprar todo. Pero las compañeras que son enfermeras, por ejemplo, no pueden comprar porque cobran $6000 de básico. Ahora que hay 9 casos de Covid positivos entre enfermeras, radiólogos, obstetricia los funcionarios nos quieren echar la culpa a nosotras. Nos dicen que no pedimos los materiales de protección a tiempo y que no nos cuidamos como debería ser y por ello hay tantos contagios” Un cinismo total desde sus oficinas, contra quienes ponen el cuerpo y su salud desde la primera línea.

“Hubo mucha persecución con Othacehé, ahora con Menéndez continúa” y la precarización también

Para desarrollar los servicios con insumos, personal y cuidados no hay respuesta desde gobierno municipal conducido por el Frente de Todos. Pero cuando el reclamo sale a la luz la respuesta es inmediata y es la persecusión: “hay muchísima persecución laboral, de hecho nos dijeron que si nos manifestamos nos iban a echar a todas, hay miedo y por eso no hay tantas denuncias, hubo mucha persecución con Othacehé y bueno ahora con Menéndez continua”.

Pero la persecución contra los trabajadores esenciales no es patrimonio exclusivo de Merlo. Ayer jueves 25 en el Hospital Posadas despidieron a un enfermero por denunciar en televisión las condiciones en las que trabajan. Algo que hizo recordar al miedo que generó la gestión macrista donde eran despedidos aquellos que osaron publicar algo sobre el gobierno o lo que faltara en el nosocomio. Una gestión persecutoria que repiten Fernández y Kicillof. En vez de ayudar los esenciales, los aprietan y despiden.

Por lo general los aprietes van directamente hacia los más precarizados, que en salud son la mayoría y se profundiza año tras año. Otra trabajadora nos dice con mucha bronca: “son unos caraduras totales los funcionarios. El 50% de los profesionales estamos todos por monotributo y cada 3 meses te hacen firmar un contrato que es completamente ilegal. Y encima ese contrato varía de mes a mes y de profesional en profesional. Es decir que básicamente te pueden echar en cualquier momento y que vos no podes hacer nada.”

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Y en una actitud que no diferencia en nada del ajuste macrista anterior nos dice “a nosotras desde el 2018 que no nos actualizan nuestros sueldos y estamos en el 2020. Un técnico de hemoterapia cobra 14 mil pesos por mes, tienen que realizar 4 guardias de 24hs al mes y sólo cobran eso. Las enfermeras están en una situación similar. El sueldo básico es de 6 mil pesos, o sea que nosotras nos jubilamos de acá con 6 mil pesos.” Cuando el básico no cubre ni siquiera el 10% del costo de una canasta familiar, ya no es ´solo “abandono”. Es un ataque en regla por parte del Estado contra la salud pública y sus trabajadores.

Sin personal ni alcohol en gel, ni siquiera lavandina

El hospital no da abasto. Con 9 positivos y 30 aislados no se llega al mínimo de sanitaristas para llevar adelante las diferentes actividades que requieren los pacientes durante la pandemia: “No hay anestesiólogo, nada… planteamos solamente recibir urgencias pero ayer en esta situación se asistieron a dos partos con el riesgo que implica. Si llegamos a tener que operar por alguna urgencia y no hay nada, es como si tuvieses que parir en el campo, literal. No tenemos insumos, ningún equipo, lo único que tenemos son algunos barbijos quirúrgicos. Ni siquiera hay lavandina para desinfectar. Y el alcohol en gel está bajo llave: para obtener un poco hay que hacer una nota y tenes que tener suerte que te lo den”.

También nos cuentan que en este “ahorro” que hace el gobierno municipal en el cuidado de la salud de personal y pacientes, las autoridades del hospital ordenan al personal que utilice elementos descartables durante varios días.

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Incluso en el sector de laboratorio otra trabajadora presente en la manifestción detalla que a los bioquímicos - que también tienen un sueldo básico de $6000 - “no les dan absolutamente nada de insumos con el riesgo que implica trabajar con muestras de sangre hoy. Tienen un solo camisolin y le pasan un poco de alcohol para dejárselo a otro trabajador bioquímico, imaginate es una locura, el camisolin ese azul que es descartable.”

Queda absolutamente de manifiesto que al Estado no les importan las condiciones de trabajo de los trabajadores de la salud, ni las condiciones de higiene y salubridad en la que se atienen los pacientes. Por eso es absolutamente necesario que los trabajadores tomen en sus manos su propio cuidado, y formen comisiones de seguridad e higiene entre el personal y los pacientes, como están impulsando en el Hospital Posadas. Que esa comisión este manejado por ellos, pues son los únicos interesados en su salud. Como dijo un trabajador jabonero de Alicorp: “Nos cuidamos entre nosotros, o no nos cuida nadie”

La vida de las trabajadoras y usuarios de la salud importan

La Red de trabajadores precarizados e informales se acercó a esta manifestación para brindar apoyo e intercambiar los pasos a seguir frente a esta situación. Hace casi 100 días se decretó la cuarentena al conjunto de la población. Según los dichos tanto del gobierno nacional, como del provincial de Kicillof, la cuarentena tenía como uno de sus objetivos estirar la curva de contagios para preparar la infraestructura en hospitales y centros de salud, así como suministrar de equipos de protección e insumos necesarios, y reforzar el personal ¿Pero qué fue lo que ocurrió?

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Se apresuraron en militarizar los barrios pero en materia de salud hicieron poco, entrando hoy al pico de la pandemia con municipios como la Matanza con más del 70% de las camas de terapia intensiva ocupadas. O en Morón, donde sólo hay 67 camas disponibles de terapia intensiva para 320 mil habitantes. Mientras que de Merlo ni siquiera hay datos oficiales sobre las condiciones del sistema de salud, pero el relato de las trabajadoras del hospital Chutro es muy gráfico al respecto: miseria.

Nos estamos acercando cada vez más al pico de la pandemia y el desborde de los hospitales públicos es cada vez más real. Por eso es necesario tomar urgentemente medidas de fondo como unificar el sistema privado y público de la salud, bajo gestión de trabajadores y pacientes. ¿O acaso se pueden permitir que haya centros de salud privados ociosos mientras se pierden vidas por el colapso de los públicos?

Y tanto para aumentar el presupuesto de salud como para proveer de un ingreso a quienes no lo tiene, como los trabajadores informales y changarines, impedidos de trabajar por la cuarentena, es necesario un impuesto a las grandes fortunas. Apoyar el proyecto presentado por los diputados del Frente de Izquierda Nicolás del Caño y Romina del Plá, que oficialismo y oposición se niegan a tratar.

Desde La izquierda Diario estamos publicando todas estas denuncias que no salen en los medios tradicionales. Si tenes alguna denuncia que hacer o sumarte a l pelea por poner en pie comisiones de seguridad e higiene en todos los lugares de trabajo, contactanos.







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