Política

19 DE NOVIEMBRE

Hay condiciones para que el Frente de Izquierda reviente Atlanta

El Frente de Izquierda prepara el acto más importante desde su surgimiento en 2011, el acto político más importante de la izquierda en 30 años.

Miércoles 2 de noviembre | Edición del día

El 19 de noviembre el estadio de Atlanta va a recibir a miles y miles de trabajadores, mujeres y jóvenes que expresarán la fuerza de la izquierda como única alternativa política independiente frente a Macri y todos los partidos de los ajustadores.

La acumulación de broncas y la referencia en que se ha convertido el Frente de Izquierda desde el 2011 y particularmente desde 2015, con la emergencia de las figuras de Nicolás del Caño y Myriam Bregman como nuevos referentes nacionales, permiten que el acto del 19 de noviembre sea un verdadero hito para expresar una voluntad de combate, lo contrario a “un acto más”. Allí se reunirán los que enfrentan el pacto desmovilizador de los sindicalistas vendidos, las mujeres que ganan las calles por #NiUnaMenos, los estudiantes que enfrentan el ajuste macrista pero también a las autoridades K, los que defendemos que los diputados y funcionarios ganen como laburantes y rechazamos los dietazos vergonzosos de la casta de los políticos de los partidos tradicionales.

Depende de cada compañero y compañera que Atlanta sea un hito de acumulación de fuerzas

El momento en el que hacemos este acto es auspicioso. Muchos compañeros y simpatizantes, destacan que hay muy buena recepción en amplios sectores para realizar un acto así. Destacan que existen, por un lado, sectores que acusan cierto desgaste y bronca frente al gobierno de Macri. Por otro lado, plantean que encuentran muchas compañeras y compañeros desilusionados con el kirchnerismo, del que tenían una expectativa que fuera una oposición consecuente frente a la derecha. Eso, dicen, resultó ser “chamuyo”, lo contrario de una izquierda que no “vende humo”.

El alcance del acto, la cantidad de gente que se movilice a Atlanta, depende del entusiasmo y la creatividad militante de todos los compañeros y las compañeras. Todos los actos que realiza el peronismo u otros sectores de los políticos amigos de los poderosos, cuentan con fondos millonarios, apoyo de los medios de comunicación, el sostén del Estado. El nuestro no: es un acto hecho a pulmón por trabajadores, docentes, estudiantes, amas de casa, empleadas, silenciado por la gran prensa. Cada militante y cada simpatizante, cada colaborador del PTS o lector habitual de La Izquierda Diario, tiene la posibilidad de tomar el acto en sus manos, de saber que el acto más grande de la izquierda en muchos años, que será un verdadero pronunciamiento frente al gobierno, depende de ellos.

Algunos ejemplos de compañeros y compañeras que están construyendo el Acto en Atlanta

Ya hay muchos ejemplos de compañeros que demuestran que, si se destierra toda actitud conservadora, cada uno puede invitar y convencer de ir al acto junto 5, 10 o 20 compañeros y compañeras. Hay muchos ejemplos de que esto es posible, pero nos proponemos que esto sea la convicción no solo de algunos, ni siquiera de varios, sino del conjunto de los compañeros y compañeras. Por eso queremos mencionar algunos ejemplos.

Cintia, una joven trabajadora y madre de Rosario, ya convenció a 15 personas a viajar al acto. Dice: “La mayoría es gente con la que charlo cotidianamente, del trabajo, vecinas, familiares, amigas de la vida, etc. El motivo por el que la mayoría me confirmó, fue por la participación con Pan y Rosas en el Encuentro y en la marcha del 19O. La presencia de los compañeros varones, ellas lo vieron como que Pan y Rosas es una agrupación de mujeres impulsada por un partido con laburantes y juventud, y que este partido está dentro del FIT que hace un acto en Atlanta”.

Sofía de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA invitó y convenció a una amplia red de compañeros de la facultad, simpatizantes de Pan y Rosas. “Con todos charlamos para que inviten también ellos”. Para rematar, cuenta que uno de sus invitados le dijo "desde que nací que la izquierda no copa una cancha de fútbol. Y queremos jugar un partido fuerte frente a todos estos gobiernos”.

Victoria, que viajó al Encuentro de Mujeres con Pan y Rosas, contó: “La noticia maravillosa es que mis viejos irán. Por primera vez mi viejo siente ganas de apoyar a un partido. Me llamó y me dijo: "Hija: tomé la decisión política de participar del acto de Atlanta". Así que muy contenta de poder compartirlo con él y su compañera. Él tiene afinidad desde hace años con la izquierda, pero esta vez decidió dar un pasito más”. El hombre que dio el “pasito”, es uno de los denunciantes de Milani. Nada menos.

Camilo, delegado de la fábrica Pepsico Snacks, cuenta que mandó un mensaje de WhatsApp a 70 compañeros, con un video de Nicolás del Caño invitando a Atlanta. Muchos trabajadores, no solo del sindicato de la Alimentación sino también empleados de limpieza, confirmaron su asistencia.

Estos son solo algunos ejemplos entre muchos. Cada uno de nosotros tiene al alcance de la mano la posibilidad de sumar a muchos compañeros al acto del único sector político que enfrenta consecuentemente a Macri: el Frente de Izquierda. Instalar el acto de la izquierda es necesario y es posible.

Nuevos aires

La buena “llegada” que destacamos más arriba tiene que ver con la disposición y voluntad de cada compañero en salir, dialogar y convencer ofensivamente. Pero también hay que destacar que hay indicios de un desgaste en importantes franjas de trabajadores y del pueblo con el gobierno de Macri, al que ven como un defensor de los intereses de las minorías, mientras las condiciones de vida del pueblo trabajador se agravan. Hay múltiples “pruebas” de que el ambiente, de a poco pero a paso firme, ya cambió.

Sin lugar a dudas el fenómeno más masivo que vemos hoy, son las masivas movilizaciones de miles de mujeres. El grito de #NiUnaMenos, que llenó las calles y que paralizó no pocos lugares de trabajo, refleja el despertar de millones de mujeres y de hombres hartos de una violencia machista tolerada e impulsada desde el Estado. Pan y Rosas, la agrupación de mujeres que impulsa el PTS junto a miles de compañeras independientes, participa de ese movimiento, denunciando el rol del Estado y los gobiernos.

Los científicos y becarios del Conicet salieron masivamente a las calles a denunciar el recorte de las partidas presupuestarias decididas por Macri. Tan grande fue la movilización que el propio ministro Lino Barañao, que no tuvo empacho en pasar de ser un “compañero K” a un funcionario de la derecha, amenazó con renunciar.

Entre los trabajadores también hay síntomas de un incipiente descontento. La última semana, una lista antiburocrática compuesta por la agrupación Bordó (impulsada por el PTS) junto a sectores independientes, ganó la Comisión Interna de la ex Stani (hoy Mondelez Victoria), derrotando a la burocracia de Rodolfo Daer. Este hecho, que confirma el peso del PTS y de la izquierda en la recuperación de organizaciones obreras contra la dirigencia vendida, también dio curso a una bronca extendida en la base. En Neuquén, la izquierda y sectores clasistas recuperaron numerosas seccionales del sindicato docente ATEN.

También en el movimiento estudiantil pueden verse estos “nuevos aires”, con el categórico triunfo del Frente de Izquierda en Filosofía y Letras de la UBA sobre la lista del kirchnerismo, al que lamentablemente se subordinó la llamada “izquierda independiente” de Patria Grande. La gran elección de la lista impulsada por el PTS en el colegio Manuel Belgrano de Córdoba, que estuvo a tres votos de ganar el centro de estudiantes, es otra expresión.

Estos nuevos hechos, sintomáticos, no caen del cielo, sino que fueron precedidos por la enorme movilización estudiantil de mediados de año, por el poderoso paro de ATE el 24 de febrero, por la Marcha Federal y por la movilización de los movimientos sociales. La izquierda, los militantes del PTS y del Frente de Izquierda que construyen con sus propias manos el acto de Atlanta, son parte orgánica de todos estos procesos de lucha y organización.

Macri se desinfla…

Estos cambios impactaron, de rebote, hasta en la casta de políticos al servicio de los empresarios, haciendo que el gobierno de Cambiemos tenga la primera derrota parlamentaria seria desde que asumió. La última semana el macrismo quiso pasar una ley que consagraba el curro privado en la obra pública. El massismo, perro faldero del gobierno en la votación de todas las leyes, se dio vuelta y votó en contra, lo cual hay que como expresión de este cambio más profundo, tanto que hasta estos saltimbanquis políticos tienen que tomar nota. Más allá de que finalmente puedan pasar esa ley, la economía sigue sin despegar y la irritación crece.

…y algunos ponen límites

Si este malestar aún no se expresó con la profundidad y extensión que tiene, es por el rol nefasto de la burocracia sindical y del peronismo. Los sindicalistas son tan derechistas y colaboracionistas como lo permite la relación de fuerzas: no escatiman esfuerzos para sostener la tregua y bancar en los hechos al gobierno de Macri, pero aún con sus desgastadas pituitarias huelen el malestar, por lo que diariamente hacen declaraciones amenazantes sobre eventuales medidas de fuerza que, por supuesto, nunca llegan.

Pero el que definitivamente abandonó todo atisbo de, ¡aunque sea!, un discurso de resistencia, es el kirchnerismo. Del “resistiendo con aguante” pasaron al “negociemos sin principios” para mantenerse unidos (subordinados) al aparato mafioso del peronismo. En el Congreso, por su lado, tienen una cuidada división de tareas: los diputados posan de combativos y votan en contra de algunos proyectos de Macri, pero los representantes del Frente para la Victoria en el Senado son una máquina perfecta de apoyar al gobierno. ¡Si hasta apoyaron el pago a los buitres! Encima sus gobernadores aplican ajustes tan brutales como el de Macri.

Importantes sectores de trabajadores y jóvenes ya no le creen al kirchnerismo, más allá de que Cristina mantiene intención de voto en las encuestas. Y esto no es un fenómeno solamente nacional. Luego de años de discursos encendidos “nacionales y populares” o “bolivarianos” en América Latina, hoy vemos cómo frente a la ofensiva del capital y de la derecha contra el pueblo trabajador, estos sectores claudican categóricamente. El ejemplo de Brasil, donde el PT de Lula y Dilma, tan reivindicado por el kirchnerismo, primero aplicó un ajuste brutal, luego se negó a impulsar desde los sindicatos una resistencia frente al golpe de Michel Temer, y hoy se enchastra en escándalos de corrupción.

Frente a una derecha que afila sus armas, más que nunca hay que fortalecer las alternativas que apuestan a la fuerza del pueblo trabajador y no a componendas con sectores de la clase dominante.

Hay ambiente para reventar Atlanta. Depende de cada uno

Hay condiciones para reventar Atlanta con miles de personas. La bronca y el descontento empujan a sectores a mirar al Frente de Izquierda como alternativa, frente a un kirchnerismo conciliador, que escapa a toda lucha. Los referentes del Frente de Izquierda, empezando por Nicolás del Caño y Myriam Bregman, están al frente de la oposición por izquierda al macrismo y todos los partidos patronales. La Izquierda Diario, impulsado por el PTS, crece en visitas y ya tiene casi 2 millones de entradas mensuales, una verdadera revolución en la llegada de la izquierda a sectores amplios, cada vez más amplios. Pero convertir toda esa situación e influencia en trabajadores, estudiantes y mujeres que den un paso al frente, depende de que cada militante, cada simpatizante, cada compañero que comparte agrupaciones con el PTS, tome en sus manos la difusión de estas ideas y la invitación al acto de Atlanta. Esto nos proponemos junto a vos.




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