Política

LIBERTADES DEMOCRÁTICAS

Hasta siempre, Andrea Bello: despedida a una luchadora, sobreviviente y amiga

Myriam Bregman despide a su gran amiga y compañera en la pelea contra la impunidad, que ayer falleció. Sobreviviente de la ESMA, el mayor Centro Clandestino de Detención de la dictadura, Andrea tenía 19 años cuando con su compañero fueron secuestrados. Desde que recuperó su libertad, luchó incansablemente por encarcelar a los genocidas. Fue querellante por Justicia Ya! y su testimonio fue esencial para juzgar y condenar a muchos de ellos. Andrea era también una apasionada cineasta.

Myriam Bregman

Diputada porteña PTS/FIT | CeProDH | @myriambregman

Martes 15 de enero | 00:00

Con Andrea Bello construimos una amistad entrañable, de esa clase especial que se forja en la militancia cotidiana, compartiendo días y noches. Una amistad hermosa, en este caso construida al calor de la lucha imparable, implacable y apasionada contra la impunidad. Esta pelea no estuvo exenta de amenazas, agresiones de los genocidas, desaparición de compañeros o el asesinato de un imputado sobre el fin de un juicio por el que tanto habíamos peleado.

Andre comenzó una temprana militancia en el anarquismo y luego militó en Montoneros.

Jamás entendió la pelea contra los genocidas como una lucha individual o por "su caso", por su causa. Nunca lo tomó así y eso es una gran enseñanza que siempre trataré de transmitir. Ella entendía que había sobrevivido para dar testimonio por los que no lo hicieron, por quienes no están, y porque había que marcar a fuego cómo actúan el aparato represivo del Estado y sus cómplices civiles.

Adriana Calvo le decía "la Nena" (así como ella cargaba con el mote de "la Nona"). Claro, a los 19 años Andrea fue secuestrada y llevada a la ESMA junto al Ruso, su pareja de entonces, casi de la misma edad.

Un día pasa un genocida por el sótano de la ESMA y pregunta: "¿Qué hacen Ana (su nombre de militancia) y el Ruso acá? Que vuelvan a Capucha". Por un "error burocrático" los habían puesto en la hilera de los detenidos desaparecidos que ese día serían arrojados al mar en los vuelos de la muerte.
Así eran sus días en el centro del horror.

Andrea sobrevivió y se la jugó. Y mucho. Cuando comenzó con una especie de "salidas transitorias", logró burlar la seguridad y vigilancia del grupo de tareas 3.3.2. Cada vez que salía, aprovechaba a sacar escondida en sus botas altas listados de compañeros y compañeras que pasaron por la ESMA. Así puso sacar a la luz una gran cantidad de carpetas con fotos, era un fichero -llamado de los “casos 1000”– con datos de las personas que los represores no habían podido ubicar, pero que eran objetivo del Grupo de Tareas.

La voy a extrañar mucho, era divertida como pocas y siempre dispuesta a acompañar todo.

Por Andre vamos a continuar su lucha con la misma meticulosidad y calma con que buscaba verdad y justicia. Y no cesaremos hasta conseguirla.

Una posdata final: voy a extrañar tantas charlas, tantas cenas compartidas; nos queda en la memoria la casa de La Boca, y te quedó pendiente, amiga, tu película sobre las abogadas y los abogados de Justicia Ya que actuamos en los juicios de Von Wernich, ESMA, Etchecolatz, que tanto te entusiasmaba para contar "el detrás de escena" de cómo se compaginaban política y "justicia".







Comentarios

DEJAR COMENTARIO