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Gintama: Feudalismo y futurismo samurai

La serie se ha instalado como una de las propuestas animadas más creativas del último tiempo, teniendo una gran acogida tanto en Japón, como en distintos lugares del mundo.

Edson Elgueta

Valparaíso, Chile

Viernes 29 de septiembre | 13:33

Es un hecho que el capitalismo y la cultura occidental ingresó a Japón, por medio de una invasión norteamericana, que obligaba a eliminar el antiguo sistema feudal del shogunato, por una nuevo tipo de sociedad monárquica. Sin embargo ¿qué hubiese ocurrido si en lugar de los capitalistas estado unidenses, los invasores hubiesen sido una dinastía de extraterrestres?

Este escenario es el que nos coloca Gintama (Alma plateada en japonés), manga creado Hideaki Sorachi, y publicado en la famosa revista Shonen Jump el año 2003, teniendo luego su adaptación animada el 2006, siendo una de las producciones más exitosas en el país nipón, y cuyas emisiones se mantienen hasta el día de hoy.

Trama y protagonistas de la historia

Gintama, nos trae la historia de los Yorozuya, trabajadores independientes instalados en Edo, quienes son capaces de realizar cualquier tipo de trabajo, con el objetivo de juntar el dinero para pagar la renta a fin de mes, y teniendo una que otra chaucha para sobrevivir. La agencia está conformada por Gintoki, un tipo relajado adicto a la leche de frutilla, y que anda todo el día deambulando por las calles, con su espada de madera, sin algún rumbo aparente. Shinpachi por su parte, es un joven aprendiz de samurái que se une a Gintoki, luego de que este defendiera a su hermana de unos mercenarios alienígenas, quedando impresionado por su valentía. Por último Kagura, una joven extraterrestre perteneciente a los Yato, la raza guerrera más poderosa del universo, quien al llegar a la Tierra, fue obligada a trabajar como matona por unos gangsters de poca monta.

Personajes, y situaciones descabelladas en un Bakufu futurista

Así también, diversos personajes se aparecen en el transcurso de la obra, dando rienda a las situaciones más bizarras y disparatadas que cualquier amante de la animación japonesa pudiera imaginar. Policías con claros desequilibrios mentales, como la adicción a la mayonesa del Vicecomandante Shinsengumi, Toshiro Hijikata, un eterno perdedor como Madao Hasegawa, o Sadaharu, un perro alienígena que muerde a todo el mundo. Esto sin mencionar a las facciones rebeldes que se desprenden luego de la colonización extraterrestre (Amanto), tras una sangrienta guerra de la cual también participó Gintoki, donde algunos de sus antiguos camaradas como Katsura, o Takasugi, se las arreglan para hacer caer al Shogun, y a la tiranía amanto.

Todo esto estará enmarcado en un tipo de sociedad feudal, cruzada por la más alta tecnología del espacio exterior, es decir samuráis que tienen espadas la laser, viajes en transbordadores espaciales hacia otros planetas, clínicas dentales en una clásica construcción de templo japonés, o incluso habiendo programas televisivos en pleno siglo XIX.

Derribando la cuarta pared y la burla a otras series

Otra de las características de Gintama, es que echa abajo la denominada “cuarta pared”, es decir a través de sus capítulos, vemos interpelaciones de los personajes al mangaka, discusiones entre ellos sobre cuál es el personaje más importante, o incluso al final de cada temporada, sus conversaciones para ver qué historia de relleno pueden ocupar, ante la falta de creatividad de los productores, ya que cada regreso de la serie se pone en cuestión, ante una posible clausura del programa televisivo.

A su vez los personajes se burlan permanentemente de otras series animadas, como Naruto, los Caballeros del Zodiaco, One Piece, Bleach o Dragon Ball, haciendo parodias recurrentes, cruzando sus historias con temáticas de aquellas producciones, no en un tono despectivo, sino por el sólo hecho de condimentar aún más la historia, logrando niveles de idiotez inverosímilies.

¿Serie de comedia o de drama?

Si bien Gintama podría ser catalogada como una serie de comedia animada, no todo gira en torno a chistes y bromas de por medio. Aunque casi la totalidad de sus capítulos están hechos para morirse de la risa, otra característica de la serie es que los arcos dramáticos que contienen son sumamente potentes, al igual que la historia que acarrea cada personaje. Esto hace que de momentos absurdamente ridículos en los que uno se cae al suelo de la risa, de igual manera se pueda terminar llorando, muerto en tristeza al final de cada capítulo. Esto, tomando en cuenta la extraordinaria banda sonora que acompaña la serie, donde tantos los momentos graciosos, como los vertiginosos combates a uno lo tumban del asiento.

Originalidad de Gintama y por qué hay que verla

La clave de Gintama no es tan sólo una que otra cualidad –de las que tiene varias por cierto- sino en la combinación de los distintos elementos que le hacen una serie única en su especie. A su vez, la mayoría de arcos narrativos o capítulos particulares, encierran moralejas y lecciones tremendamente profundas, al igual que el contenido de sus capítulos. Una joven samurái que no se siente hombre ni mujer, estudiantes perseguidos por el recuerdo de su maestro, la voluntad de los animales abandonados, son sólo algunas de las temáticas que nos plantean los 328 capítulos que tiene la serie, que si bien al comienzo cuesta digerir, se termina amando por la sencillez o complejidad de sus personajes, y el valorable propósito que cumple cada uno.

El éxito de Gintama, que lo ha colocado como una de las mejores 10 series de todo Japón, sin duda es lo novedosa forma de entender el anime, con una estructura argumentativa ecléctica, junto a personajes excéntricos y situaciones absurdas, donde los 24 minutos que dura cada capítulo, es un universo sin ley, en el que solo queda reír o llorar.






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