Política

INSPECCIÓN OCULAR

Genocidio: sobrevivientes de la Ford recorrieron nuevamente la planta de Pacheco

Fue en el marco del juicio en el que se juzga a dos exgerentes de la multinacional estadounidense y a un militar por el secuestro y tortura de 24 obreros. Fue ordenada por el Tribunal 1 de San Martín.

Javier Aparicio

Trabajador de VolksWagen Pacheco

Andrea López

CeProDH Zona Norte del Gran Buenos Aires

Miércoles 3 de octubre | Edición del día

Los sobrevivientes de Ford venían reclamando volver a ingresar a la fábrica desde que el juicio comenzó el 19 de diciembre del año pasado. El Tribunal tuvo que ordenar la medida y hoy los sobrevivientes lograron ingresar a lo que alguna vez fue su lugar de trabajo. Allí, hace 42 años y siendo muy jóvenes fueron secuestrados y torturados, en el centro clandestino que la empresa tenía en sus instalaciones.

Esta es la segunda inspección ocular que se realiza. La primera fue durante la instrucciónde la causa en el año 2012 .

Desde temprano los sobrevivientes acompañados de familiares, trabajadores y organismos de derechos humanos esperaban con gran expectativa volver a entrar. La planta de Ford ocupa una gran superficie, cercada por rejas y molinetes que hacen del ingreso una tarea nada fácil, sobre todo para estos obreros que tuvieron que esperar tanto tiempo para que algunos de los responsables de estos crímenes que sufrieron sean juzgados.

El recorrido empezó pasadas las 10 de la mañana. Ingresaron por la puerta 1 y el recorrido abarcaba las secciones de pintura, reparación final, subarmado y montaje y estampado. De estos sectores la mayoría de los obreros fueron entregados por sus jefes y secuestrados por el ejército mientras trabajaban. También accedieron a las oficinas de personal y seguridad, que jugaron un rol clave para la entrega de los trabajadores a los militares.

Desde allí se dirigieron al "quincho", que fue el centro clandestino donde fueron secuestrados y torturados durante horas, para luego ser trasladados a otros lugares como la Comisaría 1ª de Tigre y la de Ing. Mazchwitz.

El recorrido duró varias horas. Al salir era difícil no sentir la emoción, y sobre todo la convicción de que estos empresarios deben ser condenados en cárcel común, perpetua y efectiva.

La Justicia garante de la impunidad

El paso del tiempo que la Justicia garantizó tiene consecuencias que mantuvieron hasta el día de hoy la impunidad. Dos directivos acusados murieron impunes, uno era Guillermo Galarraga, ex gerente de Relaciones Laborales y el otro nada más ni nada menos que el Presidente y representante legal de la empresa: Enrique Julián Courard.

Otro de los grandes responsables que no han sido siquiera procesados son los directivos del SMATA, que como consta en el auto de elevación a juicio fueron quienes entregaron a los obreros. De hecho José Rodriguez, que era en ese momento Secretario General del gremio murió impune y procesado por fraude a la Obra Social de los trabajadores mecánicos.

Ford como tantas otras empresas fueron responsables del golpe genocida, y gozaron de total impunidad y enormes ganancias durante más de 4 décadas. Claro que para ésto contaron con el aval de todos los gobiernos constitucionales desde el 83 a la fecha.

La lucha por el juicio y castigo es una tarea del presente

Es más que necesario que la nueva generación de obreros que hoy trabaja en Ford y todos los trabajadores sean parte de la lucha por el juicio y castigo para todos los genocidas. No podemos permitir que los responsables queden impunes.

Las luchas en curso, como la del Astillero Río Santiago muestran la continuidad entre la de aquellos obreros y estudiantes y toda una generación que tenía como objetivo cambiar de raíz la sociedad. En las luchas de hoy, están todos ellos







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