Política

TUCUMÁN

Genocida suelto: represor fue visto violando la prisión domiciliaria nuevamente

Por sus violaciones sistemáticas, la Justicia le revocó el beneficio al represor De Cándido. Fue visto nuevamente en la calle mientras se espera que el ex policía sea trasladado a un penal.

Martes 30 de junio | 12:00

El condenado por delitos de lesa humanidad Luis Armando De Cándido fue visto nuevamente en la vía pública, violando el arresto domiciliario. Esto sucede días después de que el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Tucumán (TOF) le revocó el beneficio y ordenó que sea trasladado a la cárcel de Villa Urquiza. Por lo tanto, De Cándido debía estar cumpliendo el protocolo de 14 días de cuarentena obligatoria para poder ingresar al penal.

De Cándido fue visto en la noche del lunes en un supermercado por Josefina Molina, hija de Dardo Molina, desaparecido durante la última dictadura. Al difundir las fotografías, Molina denunció que Tucumán es “la provincia más plagada de genocidas sueltos” y que De Cándido “amenaza porque sabe que al final se salva”.

De Cándido fue oficial de la Policía de Tucumán y formó parte del Servicio de Informaciones Confidenciales, grupo que tuvo a su cargo el funcionamiento del Centro Clandestino de Detención instalado en la Jefatura de Policía, en pleno centro de Tucumán. Fue condenado a prisión perpetua en el 2010 en la causa “Jefatura de Policía”, sentencia firme que se encontraba cumpliendo bajo arresto domiciliario. Además fue condenado a perpetua en los juicios conocidos como “Arsenal-Jefatura” de 2014 y “Operativo Independencia” en 2017.

De acuerdo a la sentencia del TOF, el sistema de vigilancia electrónico había alertado que De Cándido realizó salidas no permitidas durante el 25, 26 y 29 de mayo de este año. Desde la Fiscalía se remarcó que De Cándido cumplía prisión domiciliaria desde 2015, y que "gozaba de ese beneficio hasta junio de 2017 sin que existiera un sistema certero de control de su cumplimiento". Además, se sostuvo que el ex policía había "violado las condiciones de la prisión domiciliaria en 39 oportunidades desde que se le colocó el monitoreo electrónico".

Luego del último episodio, el fiscal Pablo Camuña solicitó la custodia policial para evitar la violación de la prisión domiciliaria y la cuarentena obligatoria por el protocolo. Durante el transcurso de la tarde se confirmó el juez Gabriel Casas ordenó la detención

La impunidad con la que se mueve De Cándido es parte de una impunidad más generalizada para los genocidas, con la parálisis y lentitud en los juicios, así como también la negativa de todos los gobiernos de abrir los archivos para avanzar en el juicio y castigo a los actores militares, políticos, empresariales y clericales.







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