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Red Internacional
La Izquierda Diario

Editorial en Pateando El Tablero, 101.7 Jujuy FM, miércoles de 13 a 15 hs.

Miércoles 23 de diciembre de 2020 | 19:34
Ganadores y perdedores en Jujuy durante el año de la pandemia - YouTube

En este último programa del ciclo 2020 de Pateando El Tablero te proponemos hacer un balance de lo acontecido en un año muy particular. Sin dudas, la pandemia ha profundizado una serie de problemas en materia económica, social y política que arrastraba el capitalismo, sin resolver ninguno, mientras se debate en pánico la posibilidad de una nueva cepa y rebrote en todo el mundo.

Lo que queremos considerar en esta editorial es cómo quedan las grandes clases sociales que conforman la sociedad en la cual vivimos, como también el régimen que gobierna la provincia de acuerdo a los intereses de sus propios dueños.

En el pelotón de ganadores, nuevamente se ubica a la cabeza el grupo que lidera el ingenio Ledesma y su diversidad de negocios en el papel, citrus, biocombustibles, petróleo, ganadería, entre otras actividades que arrojaron una ganancia de $ 735 millones. Al mismo se suma el Ingenio Río Grande cuya zafra se ubicó entre las tres mejores de su historia. Ingenio La Esperanza, si bien tuvo una zafra muy corta producto de la desinversión compartida por el grupo Budeguer con la gestión del Gobierno previa a la venta, que implicó la explosión que le quitó la vida a ocho obreros, se prepara para hacer negocios aprovechando la quita de derechos laborales, mayor tercerización y salarios por debajo del resto de los ingenios. Nuevamente el rol del Estado fue decisivo decretando esencial la actividad y dejando hacer a las patronales cuestión que llevó a Ledesma a tener a 20 obreros víctimas de covid-19, el mayor número de fallecidos en una empresa en el país.

Las multinacionales mineras ocupan un lugar en el podio considerando que casi no frenaron sus actividades durante la pandemia, llegando incluso al récord de más de 200 contagios en Exar S.A, la cual continúa en su plan de extracción de litio junto con “Sales de Jujuy”. Mientras en forma abrupta el pulpo Glencore anunció el cierre de El Aguilar. Aquí te dijimos que se trata de un chantaje, hasta el mismo Gobernador Morales lo dio a entender así en una entrevista en Canal 7, aunque no pasa de las palabras. El Gobierno alentaría una salida similar al cierre de mina Pirquitas que terminó con despidos y una nueva empresa que tercerizó y precarizó las condiciones de trabajo.

El tercer actor de peso, el tabaco, percibió los fondos millonarios del FET y los grandes terratenientes realizarán la cosecha con trabajadores que percibirán salarios por debajo de la línea de pobreza tal como firmó el delegado provincial de UATRE la última paritaria.

Sobre la base de estos sectores tradicionales de los negocios privados en la provincia, se ubican las cadenas multinacionales de supermercados y un socio local de Comodín, las sucursales de los bancos que en todo el país ganaron $ 450 millones por día y otros empresarios de menor porte, pero que hacen sus jugosas ganancias en el mercado inmobiliario o la construcción ligada a la obra pública.

Por el lado de la clase trabajadora, el 55% tiene problemas de empleo como releva el Indec en el tercer trimestre, el empleo formal en el sector privado retrocedió a valores de 2015, y cada vez, más trabajadores pasan a vivir de changas, la venta ambulante y en ferias. Ante el crecimiento de estos sectores los gobiernos endurecen el hostigamiento policial con decomisos de mercaderías y más multas. En cuestión de salarios la pérdida frente a la inflación continuó y en especial entre los estatales con podas del 19% en promedio solo este año.

Pero algo empezó a cambiar. Desde la irrupción del movimiento de mujeres al grito de ni una menos en septiembre, las calles volvieron a ser ganadas por miles de familias trabajadoras cuestionando al gobierno, al accionar de la Policía y la Justicia. Le siguieron manifestaciones de los choferes de colectivos, rurales, obreros de El Chalican, mineros, municipales, salud, entre otros, con los más precarios como las y los vendedores ambulantes a la cabeza de ganar las calles junto a las organizaciones sociales. Si estas primeras acciones de la clase trabajadora no llegaron a frenar al Gobierno y a las patronales es por responsabilidad de sus direcciones que nada hacen por unir esta fuerza social que puede dar vuelta este resultado histórico de quienes ganan y quienes pierden.

A pesar de ello, el cambio en sectores de los trabajadores, el propio Gobierno lo empezó a tener en cuenta. Están quienes sostienen que Morales busca blindar su gestión hacia 2021. Algo de esto se observa en los cambios de funcionarios premiando a las figuras destacadas de su régimen policíaco, ubicando al comisario Corro como ministro de Seguridad, en reemplazo de Ekel Meyer, quien asumió como Juez del Superior Tribunal. A la vez, que el oficialismo actúa cada vez más con el apoyo del Gobierno nacional, Morales casi es un Gobernador del Frente de Todos, y en el plano local con sus aliados del PJ que votan su principales leyes como una ordenanza que persigue a los ambulantes en San Salvador o el presupuesto 2021 que viene con fuertes recortes al salarios, en educación, salud y con una magra obra pública. Este es el compromiso de las provincias con Nación para asegurar la hoja de ruta de devolución del préstamo que el FMI otorgó al país cuando financió la campaña electoral del ex presidente, Mauricio Macri.

La izquierda llega a este momento crítico con el desafío de ser cada día más parte de la reorganización de los sectores de la clase trabajadora que comienzan a dar pelea. Apostando a la unidad y la coordinación de ocupados y desocupados, a exigir asambleas de base a las direcciones sindicales, a romper la tregua con los gobiernos e impulsar un plan de lucha en defensa del salario, el empleo, el reparto de las horas de trabajo –sin afectar el salario-, un plan de obras públicas para generar trabajo genuino financiado con impuestos progresivos a las grandes fortunas y el no pago de la deuda.

Pero también está la batalla contra un régimen que proscribe al Frente de Izquierda impidiendo la rotación de la banca y sostiene el piso electoral más alto del país hecho a la medida de las fuerzas políticas tradicionales. Sabemos que los dueños de Jujuy y su personal político odian que exista una fuerza política independiente, que no se vende y que está junto a los trabajadores. Nos proscriben porque quieren frenar el surgimiento de una fuerza política propia de las y los trabajadores.

Dar esta pelea y defender la continuidad de las bancas del FIT en 2021 es parte de poner en pie entonces, una gran organización que se prepare para darlo vuelta todo es nuestro objetivo de fondo. Somos realistas de las dificultades que hay que atravesar en el presente, pero somos profundamente optimistas que la clase trabajadora puede abrirse camino y disputar otro futuro a favor de las amplias mayorías sociales. Con las mismas convicciones y con más energía nos volveremos a encontrar en el 2021.




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