Política

Editorial Ledesma

G20, sumisión y dependencia del imperialismo y la necesidad de un partido revolucionario

Reunión de los dueños del mundo: dependencia y atraso. Modelos de sumisión y sus correlatos locales. El PTS/FIT y el desafío de poner en pie un partido revolucionario que una a la clase trabajadora, las mujeres y la juventud.

Miguel López

Concejal del PTS-FIT en Libertador Gral. San Martín-Ledesma

Luis Guerra

Concejal del PTS-FIT en Libertador Gral. San Martín-Ledesma

Lunes 3 de diciembre | Edición del día

G20: los dueños del mundo de paseo por Bs. As.

En medio de las tensiones económicas y geopolíticas entre “proteccionistas” y “globalizadores” que marcan la situación internacional, se desarrolló el último fin de semana la reunión del G20 en una Buenos Aires completamente militarizada.

El “gran logro”: un documento final de un frágil consenso de ocasión que no responde a las contradicciones crecientes del capitalismo mundial y que se basó en la inestable tregua negociada en la cumbre dentro de la cumbre: la cena entre Trump y Xi Jinping en la que pusieron paños fríos por tres meses a su guerra comercial.

Con show, glamour, fotos con los líderes mundiales, drones, jets y llanto presidencial mediante, el macrismo buscó dar una imagen en apariencia de “pertenecer” por 48 hs al club de los dueños del mundo. Pero la esencia es la de una Argentina gobernada económicamente por el FMI, en el que decide el voto de EEUU y las potencias europeas: es decir un país atrasado económicamente y dependiente de las potencias imperialistas.

El país real del lunes es el del presupuesto 2019 de “déficit cero”, con un fuerte ajuste en la cuestión social para el pago de la deuda a buitres, especuladores y el FMI. La consecuencia lógica es el aumento de la pobreza, pérdida del poder adquisitivo y la desocupación a favor de las ganancias capitalistas.

Presupuesto, que fue acompañado por los votos del peronismo y la nula resistencia de la CGT, el moyanismo y los gremios kirchneristas que dejan pasar el ajuste, esperando el 2019.

Modelos que no cuestionan la sumisión y dependencia de la Argentina capitalista

El modelo M-M (Macri-Morales) no tiene otro plan más que el de un ajuste a medida del FMI con una nueva reforma laboral flexibilizadora mediante, como anunció Macri a la par del presidente francés Macrón, que enfrenta con represión las masivas y duras protestas de los “chalecos amarillos” y apenas supera el 20% de aprobación de su pueblo.

En cuanto a la clase trabajadora es un modelo que apunta a profundizar aún más la división de las filas obreras y evitar el desborde de los sectores más empobrecidos, para lo que desde el FMI ya se anunció que se cuenta con más recursos para los planes sociales.

A tono con lo discutido en el G20 ante el desarrollo de las nuevas tecnologías y la robótica, no hay más plan dentro del capitalismo que la fragmentación de la clase obrera, con ataques flexibilizadores a las condiciones laborales, aumento de la vida económicamente activa con reformas previsionales reaccionarias, y míseros planes de asistencia social para los desplazados del mercado laboral. Sin ir más lejos, sólo en Jujuy el último año hay 50000 pobres y 20000 indigentes nuevos.

Por su parte, el modelo kirchnerista quedó resumido en la última participación de Cristina Fernández de Kirchner en su exposición en CLACSO, donde, asumiendo la imposibilidad de dar trabajo genuino, señaló que lo único para ofrecer a la clase obrera desocupada es la Asignación Universal por Hijo. Esto desarrollaría el consumo de los sectores más empobrecidos en el mercadito, ya que nunca podrían acceder a un auto, pero que sí podría hacerlo el comerciante quien a su vez le daría trabajo al obrero automotriz, sobre el que recae el pago del impuesto al salario que financia la Asignación Universal. ¿Cuestionar las enormes ganancias capitalistas? Nunca jamás.

De esta manera pretende presentarse como una mejor administradora del Estado manteniendo una pobreza estructural y la división de la clase trabajadora en ocupados, desocupados y sectores flexibilizados y tercerizados. Parte de esto, es mantener la relación con el FMI y el pago de la deuda, que son los principales mecanismo de sumisión al imperialismo que impiden cualquier desarrollo autónomo a favor del pueblo trabajador.

En este marco, se entienden las últimas declaraciones de Kicillof en la revista Forbes tratando de agradar a los mercados y la orden de “la Jefa” de no movilizarse contra el G20, o el llamado a unir los pañuelos celestes con los verdes para endulzar los oídos de Francisco y las Iglesias, contra los derechos de millones de mujeres.

Correlatos locales

El eco de estos modelos tienen sus expresiones locales que van haciendo sus reacomodamientos y cálculos con la vista puesta solamente en la campaña electoral 2019.

Por un lado, jaqueado por un sin fin de irregularidades, el intendente Jayat recibió en las últimas semanas dos espaldarazos de sus correligionarios.

Primero, un “premio” a su intendencia distinguiéndola entre las 15 mejores del país por mantener una gestión ordenada. Pareciera que no llegó a presidencia los llamados de atención del propio Tribunal de Cuentas de la provincia sobre los 41 millones de pesos de déficit en ejercicio 2016, como tampoco que nunca se presentó ante el Concejo Deliberante el proyecto de Presupuesto 2019, lo que está completamente fuera de los plazos. Más que finanzas ordenadas, pareciera que lo que se premió es a uno de los mejores alumnos en llevar adelante el ajuste cambiemita en la región.

Segundo, la interna local entre Jayat y sus concejales “díscolos” Patiño y Quinteros pareciera haberse ordenado a la fuerza, “bajando” el propio Mario Fiad a poner orden para disciplinar a la tropa y que se alineen a los mandatos oficiales.

Ambas cuestiones buscan apuntalar una de las intendencias más cuestionadas en el interior y con mayor riesgo de perderse, en caso de ir divididos. Más que muestras de fortalezas, sólo se expresa debilidad de dominio ante un creciente descontento social.

En cuanto al modelo del peronismo K, hay novedades en el frente. La llamada liga de los intendentes busca presentarse como una renovación del PJ rivarolista, aunque tiene dificultades para disimular su continuidad con lo viejo ya que se encolumna con Jenefes en las sombras.

Como parte de este proyecto “renovador” se encuentra la flamante UTP de Rafael Vargas y algunos integrantes de la comisión directiva y del cuerpo de delegados del SOEAIL, quienes anunciaron la conformación de un llamado “partido de trabajadores” para ir detrás, una vez más, de un proyecto patronal.

Su actividad de presentación será con Juan Grabois, quien dará una charla en Ledesma y también en San Pedro junto a la diputada jenefista Cejas. Quien al igual que la directiva del SOEAIL es asesorada por el abogado Giusti del PJ.
Grabois y su corriente Patria Grande, viene impulsando la candidatura de Cristina Kirchner, buscando cubrir el flanco izquierdo del llamado a unirse con “los traidores” que le dieron gobernabilidad al ajuste macrista. Estrategia diseñada a través de los concejos de Francisco con quien el dirigente social tiene una cercana relación.

Vargas, utiliza la idea de un partido de trabajadores para llevar votos a un proyecto patronal, como ya lo hiciera años atrás con Morales o Massa. A tono con el accionar del kirchnerismo en los sindicatos, las luchas no dadas contra los duros ataques patronales se ponen en función de una salida electoral patronal dentro del régimen, bien lejos de enfrentar y derrotar el ajuste con la lucha en las calles para abrir la posibilidad a una salida del pueblo trabajador para que la crisis la paguen los capitalistas.

La pretendida novedad que quiere mostrar Vargas con el lanzamiento de la UTP nace atada a lo viejo: Cejas es Jenefes; como Grabois es Cristina y Francisco.

El PTS y la lucha por poner en pie un fuerte partido revolucionario para terminar con la dependencia y el atraso

En la semana desde las bancas del PTS/FIT realizamos una audiencia educativa con decenas de estudiantes, docentes y familias trabajadoras. A su vez, los proyectos presentados por nuestro bloque fueron todos a favor del pueblo trabajador y sectores oprimidos: como el pase a planta de todos los municipales, la equiparación de los sueldos de los funcionarios al de una maestra, el cupo laboral trans, la declaración del día del recolector, la prohibición de despidos, entre otros.

Ambas cuestiones son una muestra más de que nuestras bancas están abiertas a las demandas populares, apostando al desarrollo de la movilización extra-parlamentaria y la organización de una fuerza política propia de la clase trabajadora, independiente de todas las variantes políticas patronales que mantienen la decadencia de la Argentina capitalista y sumieron a Jujuy en la pobreza.

Los trabajadores, las mujeres y la juventud que generamos con nuestro trabajo toda la riqueza que se apropian un puñado de capitalistas y terratenientes no tenemos porqué resignarnos a sobrevivir con un trabajo precario o un plan social. Defendemos la asistencia social y consideramos que debería ser mayor, pero como un paliativo transitorio, y sin abandonar la lucha por trabajo genuino como lo hicieron prácticamente todos los movimientos sociales y ni hablar los sindicatos.

Más allá de sus diferencias ni el modelo macrista ni el kirchnerista (u otra variante peronista) cuestionan ni pretenden cambiar la sumisión del país a la dependencia de las potencias imperialistas y el FMI. De esa manera es realmente utópico el desarrollo autónomo del país a favor de mejorar la vida de millones de trabajadores/as. Quieren crear la ilusión de que votando a otro gobierno estaremos mejor.

Estamos ante una oportunidad histórica: la emergencia del Frente de Izquierda con una figura obrera como Alejandro Vilca es la expresión de una fuerza política que mantuvo los principios de la independencia política de los trabajadores. El desafío es traducir el apoyo de miles de jujeños y jujeñas en una organización política que revolucione los sindicatos para unir a la clase obrera entre ocupados, desocupados, precarizados, mediante el reparto de las horas de trabajo con jornadas de seis horas; y trabajo genuino con planes de obras públicas financiados con impuestos a las grandes fortunas. ¿Por qué pensar que estamos condenados a que el desarrollo tecnológico sólo tenga como consecuencia más ajuste y jornadas extenuantes para un sector de la clase trabajadora y la miseria de la desocupación para otra, dividiéndola?

Para que el desarrollo tecnológico actual redunde en un avance para la humanidad y que trabajemos todos/as pero trabajemos menos, sólo se puede lograr cuestionando y afectando las enormes ganancias capitalistas. Ellos tienen claro eso por eso hacen los ajustes sobre nosotros. Por que para ellos sus ganancias valen más que nuestras vidas.

Para cambiar la historia y que no se produzca un nuevo saqueo sobre el pueblo trabajador para enriquecimiento de los mismos de siempre, tenemos que poner en pie una fuerza política propia de los trabajadores, junto a la energía de la juventud y las mujeres, con un programa anticapitalista para que la crisis la paguen ellos. Esa es la perspectiva de nuestro llamado a los demás partidos de la izquierda anticapitalista y revolucionaria a poner en pie una organización común.







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