Juventud

PROYECTO UES ESTATALES

Frente amplio y Nueva Mayoría de la mano en el Senado

El actual proyecto de Universidades del Estado, ingresado por el MINEDUC al Parlamento, y que se encuentra en tramitación dentro de la Cámara de Senadores, viene a profundizar y sostener un sistema educativo basado en el fortalecimiento del mercado en la educación y busca impedir la democratización de los planteles universitarios.

Dauno Tótoro

Pre-candidato por el distrito X

Miércoles 9 de agosto

Pareciera ser que la historia se repite; si la lucha que dieron los secundarios durante el 2006 terminó con la traición de sus dirigentes para aprobar la LGE, ahora las movilizaciones iniciadas en 2011 están conduciéndose hacia una ley que no garantiza la gratuidad en la educación, con los dirigentes estudiantiles del Frente Amplio buscando aliarse con la Nueva Mayoría, para aprobar un proyecto que estructuralmente no resuelve ninguna de las demandas históricas de los estudiantes.

Si hace unos meses los diputados de la “bancada estudiantil” (Jackson, Vallejos y Boric) aprobaron la idea de legislar el proyecto de Ley General de las Universidades, hoy buscan detener el proyecto de Ley de las Universidades del Estado, que implicara un duro golpe a la educación pública. Sin embargo, el freno al proyecto se está buscando bajo la misma estrategia que se ha aplicado durante los últimos años y que ha llevado a francas derrotas del movimiento estudiantil: confianza en los rectores, el Parlamento y en los senadores y diputados de la Nueva Mayoría.

El proyecto busca prohibir la participación de estudiantes, funcionarios y académicos en los gobiernos universitarios, imponiendo un “consejo superior” que en su mayoría estará compuesto por personas externas a la universidad, además de abrir la puerta a que los funcionarios de las universidades estatales pasen de estar regidos por el estatuto administrativo, al código laboral, lo que apunta a aplicar una mayor flexibilización e inestabilidad laboral, a la vez que dificultar la organización de los trabajadores/as. Y si lo anterior no fuera suficiente, el financiamiento establecido en el proyecto, alcanza a cubrir apenas el 23% del presupuesto de universidades como la U. Chile, caminando en un sentido completamente opuesto al supuesto fortalecimiento de la educación pública.

En este contexto, no son los parlamentarios de la Nueva Mayoría quienes garantizarán la educación como derecho, ya que han abandonado la exigencia de una educación gratuita universal. Pero tampoco serán los rectores, quienes sostienen cotidianamente el funcionamiento empresa de las universidades, ganando sueldos millonarios mes a mes.

La estrategia de la movilización por hitos, la incidencia y lobby en el parlamento, levantada por los dirigentes estudiantiles del Frente Amplio y las juventudes del gobierno, ha traído como consecuencia una nuevo golpe a la educación pública. Quienes debemos responder somos quienes desde hace años venimos luchando porque la educación sea un derecho, organizados junto a funcionarios y académicos, para poner fin al mercado educativo, conquistar la gratuidad universal sin subsidio a los privados e imponer la organización democrática de estudiantes, trabajadores/as y académicos, bajo cogobiernos universitarios.






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