Sociedad

AGROTÓXICOS

Fiscal federal solicita la suspensión del glifosato en todo el país

Fabián Canda validó el reclamo de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados y de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud en la presentación realizada ante el SENASA en junio de 2015.

Roberto Andrés

@RoberAndres1982

Martes 27 de diciembre de 2016 | 17:18

El fiscal federal Dr. Fabián Canda solicitó el dictado de una medida cautelar para suspender el uso del paquete tecnológico que implica el uso necesario de la semilla transgénica Soja Intacta RR2 de Monsanto y los formulados comerciales del herbicida glifosato, o en su defecto, la prohibición de este agroquímico para su aplicación aérea y a una zona de protección de 5 km en su aplicación terrestre en relación a las escuelas rurales, casas o centros poblados, ríos, lagunas y pozos de extracción de agua subterránea.

La solicitud fue presentada el 1° de diciembre pasado a la Sala III de la Cámara Contencioso Administrativo Federal y se da en el marco de una apelación al rechazo de una medida cautelar, en un proceso judicial colectivo donde se reclama la reparación del daño ambiental ocasionado por los OGM y el agrotóxico glifosato en la Argentina, propiciando el reclamo hecho por la Red de Médicos de Pueblos Fumigados, la Federación Sindical de Profesionales de la Salud y otras organizaciones, "en la presentación administrativa realizada ante el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) el 5 de junio de 2015", según lo señalado por la ONG Naturaleza de Derechos, una de las organizaciones involucradas.

El pedido hace mención del “Caso Gabrielli” del Barrio Ituzaingó de Córdoba resuelto por la Cámara en lo Criminal de la 1° Nominación de Córdoba, advirtiendo que “los peligros que para el medio ambiente y la salud implican la utilización de agrotóxicos pueden considerarse en la actualidad de nuestro país como de público y notorio”.

Principio precautorio

Sostiene que corresponde la aplicación del principio precautorio y considerar las conclusiones de “estudios científicos, informes técnicos realizados en el plano local e internacionales, incluso informes producidos por órganos de control con jerarquía constitucional tales como la Auditoria General de la Nación y la Defensoría del Pueblo de la Nación”. Asimismo apunta el dictamen de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC) que reconoce al glifosato como potencialmente cancerígeno, y el dictado del Decreto del Poder Ejecutivo Nacional 21/09 por el que “se reafirmó la obligación estatal de garantizar el derecho a la salud con acciones positivas y el deber de adoptar de inmediato las medidas pertinentes conforme la Constitución Nacional y los tratados internacionales”, para lo cual creó la Comisión Nacional de Investigación sobre los Agroquímicos.

El fiscal federal, quien representa al Ministerio Público, señala que todos “esos informes y antecedentes dejan en evidencia, por lo menos, la indubitable peligrosidad de los agrotóxicos a base de glifosato”. Ignorarlos “es asumir una postura que va en contradicción con la jurisprudencia emanada de la Corte Federal en materia ambiental, respecto de la aplicación del principio de precaución por parte de los jueces”, advierte y también recuerda que “la Corte Suprema de Justicia de la Nación sostiene enfáticamente que el principio de precaución produce una obligación de previsión extendida y anticipatoria a cargo del funcionario público. Por lo tanto, no se cumple con la ley si se otorgan autorizaciones sin conocer su efecto, con el propósito de actuar una vez que esos daños se manifiesten”.

Entrevistado en mayo de este año por La Izquierda Diario, Medardo Ávila Vázquez, coordinador de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados, nos señaló que “Argentina es el país que más glifosato usa en el mundo. Es un país que tendría que tomar medidas, pero el SENASA es un instituto que está totalmente penetrado, infiltrado, por agentes de empresas de biotecnología y productos químicos”.

“El glifosato fue aprobado hace 20 años y nunca se volvió a discutir con los nuevos elementos científicos. Una de las cosas que pedimos es que nos muestren las pruebas científicas por las cuales ellos lo aprobaron hace 20 años (pero) ellos dicen que los estudios son secretos, que no los pueden mostrar. Es absolutamente imposible que se apruebe el uso masivo de una sustancia como el glifosato sobre la base de estudios secretos. Nadie puede verificar si son ciertos porque son estudios que hizo Monsanto, el fabricante del glifosato. Nosotros sabemos que hace daño y el SENASA es cómplice de esa actitud”, señaló el médico pediatra y neonatólogo.








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