Cultura

ENTREVISTA

Festival solidario en Pepsico

Entrevistamos a Martín, músico y trabajador de la fábrica: "El régimen de la fábrica no nos permitía relacionarnos o conocernos; ni tener vida afuera".

Lunes 3 de julio | Edición del día

Fotos: Luciana Lenti.

¿Cuál es el balance que hacés desde que comenzó el conflicto hasta ahora?

El balance principal desde que comenzó la toma hasta hoy es que la situación ha cambiado mucho y para bien. Nos sentimos mucho más seguros y confiados. Es un gran paso tomar la fábrica. Se rompió el cerco mediático que existía. Nos acompañan muchas organizaciones de todos los sectores, sobre todo de los partidos de izquierda que están presentes y eso nos da mucha fuerza para seguir adelante. Yo interpreto que venimos bien.

¿Cómo sentís que está la moral de los trabajadores en este momento?

A medida que pasan los días uno se va llenando de presiones: con el sueldo, la guita, la familia, la sociedad, las tensiones en la casa, etc.; pero eso es lo normal en todo conflicto, que las presiones vayan en aumento. Ahora, cuanto más nos sentimos respaldados, y vemos que esto crece cada vez más, creo que muchos nos vamos llenando de más fuerza para seguir, y queremos seguir, hasta reincorporar a todos y que la fábrica vuelva a abrir.

¿Cuál es la relación actual con el sindicato y que medidas están tomando desde la asamblea y la comisión interna?

Con el sindicato se cortó todo tipo de diálogo; no apareció nunca más nadie por la fábrica. Vimos la nota que sacó Daer (secretario general de alimentación) en contra de la toma y de la lucha. Nos abandonó en un plenario y nos dijo en la cara que no podían hacer nada. Con el sindicato no hay ningún tipo de relación. De hecho están apretando a la gente para que terminen de sellar los acuerdos que ofrece la patronal. Entendemos que el sindicato está haciendo todo lo contrario a lo que tiene que hacer y cada vez peor. Todo por abajo, nada orgánico, pero hay referentes del sindicato que se encargan de llamar a los compañeros para presionarlos, para que firmen y se vayan, falsos rumores de desalojo. El rol del sindicato es nefasto.

¿Cómo está la relación con sus familias? ¿Se sienten apoyados en sus hogares?

Sí. Hay un apoyo grande de las familias y es fundamental. Hoy, por ejemplo, en este festival, nos están acompañando. Además nos vemos las caras, conocemos a los hijos de los compañeros. El régimen de la fábrica no nos permitía relacionarnos o conocernos; ni tener vida afuera. Yo no conocía a muchos compañeros, ni a sus hijos, ni a las novias. Es otro aporte de este festival: que nos conozcamos todos y establecer una relación más piola, de unidad. Además hay muchas mujeres, que son las que están al frente, y a nosotros, los hombres, nos levantan mucho la moral. Son ellas las que sostienen. Hay muchas madres solteras en la fábrica que hoy vinieron con sus hijos y eso nos llena de orgullo y fuerza.

¿Se han conformado comisiones de mujeres, festivales u otras?

Hemos organizado comisiones. Está la comisión de festivales que hoy está cumpliendo su primera prueba de fuego y tenemos previsto hacer otros y más grandes también. Hay una comisión de familiares, para integrar y conocernos, que hoy se ocuparon del buffet. Está la comisión de mujeres y una de seguridad que es la que cuida la fábrica y las instalaciones. Es la forma que entendemos más correcta para dividir las tareas porque hay un montón de cosas por hacer y así nos organizamos mejor.

¿Cómo pensás que podríamos colaborar los músicos y artistas para difundir el conflicto y fortalecer el fondo de lucha? Más allá de los festivales y de acercar nuestro arte, ¿crees que podríamos colaborar desde algún otro lugar?

La participación de los músicos y de los artistas en general es fundamental. Parece que estuviéramos separados pero la realidad es que los músicos son trabajadores también que, en general, no viven de la música. Sus experiencias pasadas en otros frentes de lucha es un gran aporte; la difusión entre el público que los sigue o los va a ver es de gran ayuda. Sabemos que los músicos se rompen el lomo para comprar sus equipos o grabar un disco o para poder hacer lo que les gusta siendo laburantes. Para los que se acercan a solidarizarse nada de esto es ajeno a su realidad. Muchos tienen un lenguaje contestario, dicen algo, hablan de la realidad de la clase obrera. Creo que es fundamental el apoyo de los músicos y de los artistas en general, de todas las expresiones y disciplinas, para difundir, para colaborar con el fondo de lucha y principalmente para que nos hermanemos en la clase trabajadora. Acá hay músicos, artistas... y somos todos laburantes. Es necesario que hagamos un gran bloque; los trabajadores de Pepsico solos no hacemos nada. Acá si no nos unimos no vamos a poder.

Hoy te vimos tocar el bombo junto a tu hermano; ¿hay más trabajadores dentro de la fábrica que sean músicos o artistas que puedan ponerse al frente de la organización de estos festivales o de otras actividades que puedan realizarse en otros espacios?

Sí. La fábrica está llena de músicos. Yo toqué con mi hermano que hizo un viaje muy largo; vino desde el interior para acompañar. Hay una banda muy conocida de compañeros de la fábrica que va a tocar ahora: "Proletarios". Y hay un montón de músicos más que, precisamente, son los que integran la comisión y quienes están al frente de todo esto.

¿Hay algo que quieras pedir o transmitir a los artistas y trabajadores de la cultura en general?

El apoyo. No solamente con los festivales, sino que también se acerquen al acampe. Las noches acá afuera son muy duras y a veces con una guitarra nomás cambia la onda. La moral es fundamental y a veces que vengan acá a la carpa, a tomar unos mates, a tocar la viola, a contar su experiencia, etc., hace que suba la moral y todo lo que ayude en ese sentido es bienvenido. Así que llamamos a que venga todo el mundo, no sólo a los festivales sino también al acampe. Eso nos hace muy bien.






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