Cultura

FESTIVAL EL CRUCE ROSARIO

Festival de Artes Escénicas Contemporáneas El Cruce

Del 21 de noviembre al 4 de diciembre se desarrolla, en la ciudad de Rosario, el 16º Festival de Artes Escénicas Contemporáneas El Cruce.

Silvana Safenreiter

Enviada especial al Festival de Artes Escénicas

Viernes 25 de noviembre de 2016 | Edición del día

El evento, organizado por la asociación COBAI - Colectivo de Artistas en Movimiento- y la Secretaría de Cultura y Educación de Rosario, en esta XVI edición contará con la participación de espectáculos nacionales (Rosario y Buenos Aires) e internacionales (Chile, Suiza/Bélgica y Alemania), intervenciones urbanas, proyecciones de videodanza. También se desarrollarán talleres de formación profesional y actividades abiertas, jornadas de investigación e intercambio conjunta entre artistas de diferentes regiones.

El festival El Cruce es parte de la red internacional Ciudades Que Danzan que incluye 28 festivales alrededor del mundo en grandes ciudades y que dan cuenta de la relación entre danza y espacios urbanos, danza y arquitectura.

Se pone en relieve la potencialidad y el protagonismo del cuerpo y el movimiento que, cada vez más, se manifiestan no sólo en los espacios cerrados, sino también en el espacio público, utilizando escenarios vivos. De esta manera acercando las artes escénicas al público no familiarizado con las mismas, y posibilitando en ellas nuevos sentidos, reflexiones y lecturas acerca de la realidad política, económica, social.

La Izquierda Diario conversó con Verónica Rodríguez y Cecilia Colombero miembros de COBAI, Rosario acerca de la edición de este año.

¿Cuál es la propuesta del festival?

Cada edición de El Cruce se ha generado en base a una pregunta, a una inquietud, en la 6ta (2006) fue la danza y la ciudad, entonces se apostó a una programación que inundaría las calles, los comercios, las plazas, inscribiéndose en la Red Ciudades Que Danzan. En el 2010, las preguntas giraban en torno a la comunicación y entonces diseñamos un evento en donde abundaban las mesas taller, los foros, los debates acerca de los medios, el periodismo, las publicaciones. En la 14°, los colectivos culturales de nuestra ciudad buscaron modos de organizarse y defender los territorios culturales emergentes. El Cruce definió entonces que el festival, además de programarse en salas, invite a intervenir esos "otros" territorios que se nuclearon en el ECUR (espacios culturales Unidos de Rosario) .

El contexto actual nos convida a pensar una propuesta en la que el eje esté centrado en la pluralidad convocante del cuerpo en estado de danza. Un cuerpo revelado por lenguajes de movimiento que se arriesgan, que mixturan, que no obedecen, que desafían los usos mediáticos del cuerpo como bien de consumo. Es por ello que pensamos una programación que incluya obras que dimensionan el arco actual de la danza contemporánea con propuestas de gran intensidad corporal hasta la convocatoria de todas las expresiones del movimiento para crear una síntesis colectiva en una pieza plural, así como la inclusión de artistas en formación a partir de la inclusión de las escuelas de danza.

¿Cuáles son las expectativas de participación que tienen con este proyecto? ¿Hacia quién está dirigido?

Este año se enfocó mucho en poder ofrecer a la comunidad artística la posibilidad de interactuar con bailarines internacionales muy reconocidos y valorados. Muchas veces estos artistas llegan a Argentina pero sólo dictan clases en Buenos Aires y no todos pueden acceder a esto, no sólo por limitaciones económicas sino también por cuestiones organizativas. Ante estas dificultades El Festival El Cruce gestiona incansablemente para poder traer a estos grandes maestros y bailarines a la ciudad, abonando a la accesibilidad y democratización del aprendizaje. Los seminarios no son costosos y están al alcance de todos.

Otro eje fundamental del Festival es la tarea de abrir la danza a espacios no convencionales y lograr de esa manera llegar a un público menos acostumbrado a ver producciones artísticas de este tipo, para eso el Festival sale a la calle con intervenciones urbanas e incluso hay funciones de obras pensadas para ser hechas en espacios públicos.

Para ustedes ¿cuál es la importancia de reivindicar la práctica de la danza y danza contemporánea,y la reflexión sobre las mismas en la época actual?

COBAI sostiene varios proyectos desde hace muchos años (Revista Inquieta, El Cruce, Funciones, Capacitación, Videodanza, etc). COBAI se presenta como un espacio abierto para que las distintas generaciones de artistas de la danza produzcan gestión cultural independiente colectivamente. No es fácil que con las condiciones de vida actuales, los colegas se den tiempo para participar ad-honorem en la agrupación ya que implica tiempo, esfuerzo, claridad y mucha generosidad en esta instancia de la micropolítica.

La importancia de la reflexión acerca de la danza en la actualidad nos permite reconocer las manifestaciones artísticas ligadas fuertemente al sentir y al vivir de la sociedad, lo cual implica estar todo el tiempo leyendo las necesidades de adaptación de tales criterios estéticos, haciendo entonces que sea una reflexión dinámica que se alimenta de su contexto y que justamente se relaciona con el movimiento. Sostener el trabajo colectivo, fomentar la producción independiente, abrir espacios para la producción local, propiciar el intercambio con artistas de otras provincias y de la escena internacional son nuestras formas de luchar contra las imposiciones ligadas al plano de lo comercial, pretende revalorizar la propia cultura y sobretodo instalar a la danza en el plano de un hacer artístico y de un saber.

En entrevistas anteriores comentan que son un grupo de trabajo autogestivo y tambien que realizan encuentros con otros festivales. ¿Cómo lo hacen? ¿Cuentan con apoyo económico de otros sectores?

La escena independiente en la ciudad de Rosario ha sido históricamente impulsada por grupos de artistas de gran trayectoria así como agrupamientos emergentes o colectivos situacionales que sostienen los principios libertarios y transformadores del modelo autogestivo del teatro independiente argentino de principios de siglo XX.

En los últimos años colectivos integrados entre teatro y danza sostuvimos encuentros y generamos tres proyectos legislativos con diferentes alcances (Provincial, Municipal, etc). Esto procesos que desarrollamos, los artistas y gestores independientes de Rosario, buscan instalar en la agenda política las necesidades del sector a partir de la creación de políticas y programas que promocionen, difundan, acerquen la actividad del teatro y de la danza que producimos con tanto esfuerzo.

Es por ello que la convocatoria a la mesa debate pone el acento en encontrarnos para poner en tensión el rol de los colectivos de teatro y danza en el contexto cultural actual, reconocer nuestras potencias y limitaciones al mismo tiempo que repensar sentidos, responsabilidades y estrategias como actores culturales imprescindibles.

Después de 15 años de gestión del Festival y luego de lograr instalarnos como un fuerte evento en la escena Rosarina, este año hemos conseguido coproducir El Cruce con la Secretaría de Cultura de la municipalidad de Rosario lo cual implica para nosotros un reconocimiento a la asociación que desde hace tantos años viene trabajando pero además un reconocimiento a la comunidad de artistas y particularmente de bailarines locales que desde hace muchos años también conforman y trabajan para el sustento cultural de la ciudad.

Dentro de la programación se contemplan las intervenciones urbanas. ¿Cuál opinan es la potencialidad que tienen este tipo de manifestaciones que “sacan” las artes escénicas a la calle?

La ciudad de Rosario posee un acervo de experiencias políticas en las calles cuyas formas de corporizarse son múltiples: marchas, manifestaciones, pintadas, escraches y también intervenciones artísticas, etc. Este año especialmente hemos sido participes de una de las marchas más convocantes en la historia de la Argentina, en esta ciudad, en el 31 Encuentro Nacional de las Mujeres.

Hacer presente a las artes escénicas en las calles en el marco del festival, es también una experiencia política, que intenta hacer visible otras formas de habitar- nos, de relacionar- nos, de mirar-nos. En este sentido desde el año 2006 integramos la Red Ciudades que Danzan.

Este año las intervenciones urbanas se hacen a lo largo de una avenida que atraviesa gran parte de la ciudad y que desde hace un tiempo los domingos se convierte en Calle Recreativa ya que se suspende el tránsito de autos. Este espacio fue elegido para presentar y revelar un/otros cuerpos del arte en la cotidianeidad. Entre rollers, corredores y bicicletas, ser atravesado por un suceso desconocido, ajeno e inesperado para muchos. También es una oportunidad para compartir y dialogar con los espacios que brinda la ciudad como posibles escenarios vivos. En este sentido Boulevard Oroño y el río Paraná constituyen un sello patrimonial para la vida del rosarino. Así es que deseamos imprimir la interrogación que hace la danza acerca del estatus del cuerpo y del sujeto en nuestras sociedades que al decir de David Le Breton,” ese estatus del sujeto, en un mundo en el que se encuentra amenazado por todas partes”






Temas relacionados

Rosario   /    Santa Fe   /    Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO