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Familiares de los detenidos de Alsasua denuncian la “dispersión” carcelaria

Familiares de los detenidos del “caso Altsasu” cuestionan las irregularidades del proceso y la dispersión encubierta aplicada a los encausados.

Aníbal Maza

Zaragoza

Viernes 16 de junio | 16:41

Los familiares de los tres jóvenes detenidos por “caso Alsasua” están denunciando en diversas movilizaciones la “dispersión” que el Estado está aplicando a sus hijos. Éstos continúan presos en Navalcarnero, Aranjuez y Estremera (Madrid).
El pasado sábado denunciaron que dos de los jóvenes fueran enviados a las prisiones de Aranjuez y Navalcarnero sin informar a las familias, mientras que otro permanecía sólo en Soto del Real.

Los familiares han declarado que "nuestros hijos nos son terroristas", asegurando que todo el asunto "nada tiene que ver con el terrorismo". En varios medios como Kaos en la Red se están multiplicando los artículos que denuncian la versión del Estado.

En este caso, además de las irregularidades denunciadas, nos encontramos con que en lugar de un juicio provincial han sido destinados a ser procesados por la Audiencia Nacional acusados de terrorismo, bajo prisión incondicional. Para poner la guinda, el Estado ha promovido su dispersión.

Como cualquiera ha podido comprobar los medios de comunicación capitalistas se han lanzado a calumniar y poner en la picota a los jóvenes de Alsasua/Altsasu.
Aunque ya sea algo que al lector le parezca habitual, lo cierto es que la información que dieron sobre el supuesto “rescate de un autobús lleno de etarras” por parte de un cargo de la guardia civil de la zona ha sido desmentida por el propio cuerpo. Estaban utilizando esta mentira como medio para santificar a la Benemérita y estigmatizar a los jóvenes.

Tampoco han dedicado unos euros, de los millonarios presupuestos con que les dotan las patronales, a investigar el historial de la Benemérita en la región, cosa que si que han hecho medios como La Haine.

Las movilizaciones en apoyo en la comunidad de Navarra continúan.

La plataforma #AltsasukoakAske está coordinando movilizaciones en apoyo a los tres detenidos, como la organizada el pasado domingo en Altsasu a la que acudieron miles de personas.

En su comunicado, la plataforma reprochó la más que irregular situación de los jóvenes: "ahora los tenemos en tres cárceles distintas".

AltsasukoakAske calificó esta medida como "una vuelta de tuerca más para infringir sufrimiento" y "un nuevo capítulo de ruin venganza contra nuestros jóvenes encarcelados".

La plataforma afirmó que el “caso Altsasua” sería otro "montaje policial, político, mediático y judicial al que se suma el engranaje penitenciario". Continuaron afirmando: "Está basado en una sarta de mentiras y manipulaciones" cuya finalidad última sería "criminalizar ideas, reivindicaciones y a todo un pueblo para justificarlo".
Respecto a las múltiples irregularidades de todo el caso afirmaron: "Están vulnerando una larga lista de derechos para tratar de evitar que quede en evidencia la verdad. Pero no lo están consiguiendo, cada vez queda más claro lo que son y lo que pretenden".

El pasado 14 de junio se concentraron en el monumento de los fueros de Pamplona/Iruña para denunciar la dispersión y pedir la liberación de los jóvenes. Recordemos que la dispersión de los presos es un castigo contra las familias, que son quienes padecen las consecuencias de estos traslados a la “otra punta” del Estado Español.

Desde hace décadas las gestoras pro-amnistía y las agrupaciones de apoyo a los familiares de los presos llevan luchando contra esta “política de la venganza”.

¿Qué gana el Régimen con el “caso Altsasu”?

Este caso está enmarcado dentro de la política de represión y persecución generalizada contra todo movimiento de contestación al poder establecido que caracteriza estos últimos años de crisis.

El Régimen del 78 es un edificio con grietas estructurales muy profundas que desde la crisis han ido acrecentándose. Por ello necesita de la represión para intentar acallar por medio del terror lo que ya no consiguen a través del “consenso”. Es decir, por medio de la propaganda de sus medios o el adoctrinamiento en las instituciones educativas (por mencionar dos de los actores principales) que tan buenos resultados les dieron durante los años 90 y comienzos del 2000.

A medio camino es donde nos encontramos con la sistemática necesidad del Gobierno de resucitar la “lucha contra eta”, después de que el grupo armado anunciase que dejaba sus actividades o la insistencia de los medios de comunicación del régimen en agitar una y otra vez este espantajo propagandístico calificando de “etarras” a todo movimiento contestatario.

En este caso se trata de los tres jóvenes de Altsasu, pero también hemos visto como lo hacían con la PAH (Plataforma de afectados por la hipoteca), con las mareas y otros movimientos sociales cuando se realizaban escraches o en conflictos laborales.
Es necesario reforzar la solidaridad con los tres jóvenes de Altsasu y sus familias. E insistir nuevamente en la necesidad de un movimiento unitario contra la represión a nivel estatal.






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