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Falsas promesas: estafas piramidales en tiempos de pandemia

Una vez más las estafas piramidales están en el centro del debate. Periodistas, famosas e influencers circulan por redes sociales y programas de TV dando su perspectiva sobre el tema.

Sábado 23 de mayo | 00:00

En julio del año pasado quedó expuesta la estafa denominada “Telar de la Abundancia”, en la que muchas actrices argentinas reconocidas habían participado . En ese momento, luego de que algunas famosas involucradas pidieran disculpas o alegaran ignorancia, parecía que cualquier discusión al respecto había quedado zanjada; especialistas de diversas áreas coincidían: el Telar (o Flor) de la Abundancia ES una ESTAFA.

Sin embargo, la fórmula piramidal se reinventa y sigue existiendo. A veces toma formas “inocentes” y a menor escala, como aquellas cadenas que circulan por Facebook y Whatsapp en las que solicitan que alguien consiga 5 personas dispuestas a regalarle un libro a la persona que está un nivel por encima, con la promesa de que recibirán 25 libros (ver esquema). La propuesta suena interesante, pero ¿por qué sería considerada una estafa? Sencillamente porque el crecimiento exponencial de los involucrados tiene un límite, ya que la cantidad de gente que existe en el mundo es limitada; entonces, aún en el caso hipotético de que todas las personas del mundo nos comprometamos a seguir con esta propuesta tan innovadora de regalar libros, llegará un punto en el que quienes están en el nivel más bajo de la pirámide (los últimos eslabones de la cadena) no encontrarán a cinco personas para incorporar. De este modo, hay un porcentaje de gente que dio lo que tenía que dar (1 libro), pero no recibió lo prometido (25 libros).

Es comprensible que cuando se trata de libros no pareciera ser un problema grave, porque después de todo regalar libros no le hace mal a nadie. Pero.. ¿qué pasa cuando en lugar de libros, hablamos de dinero? ¿Qué pasa cuando la fórmula piramidal adquiere la forma de una empresa multinacional?

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¿ESTAFADORAS O ESTAFADAS?

En el año 2015 la empresa norteamericana de productos de belleza NuSkin desembarcó en Mendoza. Su sistema de comercialización “multinivel” combinado con la escasa densidad poblacional de la ciudad mendocina, hizo que en poco tiempo se expusiera la estafa. Luego de que algunos medios mendocinos publicaran notas dando a conocer el funcionamiento de la empresa, disminuyó notablemente su alcance ya que las posibles víctimas ya estaban alertadas. Sin embargo en los últimos meses NuSkin renació de entre las cenizas.

En esta oportunidad las protagonistas fueron las influencers y famosas argentinas que promocionaron en sus redes la “LumiSpa”, una máquina de exfoliación para el rostro. En un principio las publicaciones podrían confundirse con publicidad común, abundante en redes sociales, como los denominados “canjes”. Sin embargo, llama la atención que cada una de ellas promocionó el producto direccionando a una página de instagram distinta. Es decir, cada influencer creó un perfil de instagram paralelo a sus respectivos perfiles, con el objetivo de usar esas cuentas como canales de venta de los productos de NuSkin.

La periodista Paloma Bokser expuso en Twitter la metodología que aplica la empresa. “Consultás para comprar y te dan la opción de comprar uno carísimo o por cantidad para revender, accediendo al tuyo mucho más barato y ganando plata. Acá empieza la estafa piramidal: comprás 10 productos, al principio vendés pero después se complica y te empezás a desesperar” explicó. Y agrega: “Ahí te dicen que lo que podés hacer para recuperar tu plata y ganar de hecho más que vendiendo es sumar nuevas vendedoras: Por cada persona que metas ganás plata vos y la persona que te sumó, porque se llevan un porcentaje de los productos que venda o de la gente que sume la nueva.” Este sistema pone de manifiesto el engaño que esconden las estructuras piramidales, ya que para que los de arriba ganen los de abajo tienen que perder.

Pero entonces, ¿es posible que las famosas promocionen los productos de buena fe? ¿qué responsabilidad tienen las figuras públicas que aprovechan su alcance para vender productos y generar rentabilidad? Resulta imposible juzgar o responsabilizar a cada una de ellas por su accionar individual, ya que probablemente ni siquiera son ellas mismas las que administran sus redes sociales. Sin embargo es importante exponer el accionar de estas empresas, cuyas cúpulas siguen llenándose los bolsillos a costa de que una gran cantidad de personas salga perjudicada.

EL PROBLEMA DE LA CULPA

Como demuestran innumerables testimonios, un recurso fundamental que asegura el funcionamiento de este tipo de empresas tiene que ver con el discurso meritócrata en el que “si no tenés lo suficiente es porque no te esforzaste lo suficiente”. Como explicó la economista Candelaria Botto, éstas estafas perjudican a las poblaciones más vulneradas económicamente.

Este discurso encierra violencia ya que invisibiliza las circunstancias desiguales de cada persona y pone el foco en el esfuerzo individual, como si este fuera el único factor necesario para alcanzar el éxito. De esta forma, cuando a alguno de los “inversionistas” no le cierran las cuentas y le resulta imposible generar rentabilidad, las respuestas que recibe le adjudican toda la culpa de su fracaso: “Es TU culpa por no esforzarte”. Para reforzar estos discursos, las empresas con estructura piramidal suelen ofrecer charlas, congresos, materiales de lectura (que cada interesado debe pagar de su bolsillo) en los que muestran casos de éxito: personas que llegaron a los niveles más altos, ejecutivos exitosos que compraron su auto y viajan a Europa gracias a las ganancias obtenidas. Pero ocultan que sólo el 7% de las personas que invierten llega a generar ganancias (ganancias que son obtenidas a costa del fracaso de quienes quedaron en la base).

El sistema de producción capitalista en el que vivimos es de por sí un sistema basado en la explotación de los trabajadores. Y como tal, implica una clara disparidad entre los ingresos de quienes tienen que exponer su cuerpo día tras día para conseguir dinero para sobrevivir y quienes desde sus mansiones y yates viven gracias al trabajo ajeno. En las recurrentes crisis económicas, las grandes empresas reducen salarios y despiden despiadadamente a sus empleados. Esto empuja a gran cantidad de personas hacia situaciones de extrema desesperación. Y en estos contextos surgen propuestas mágicas que prometen alcanzar el éxito ofreciéndote “convertirte en tu propio jefe”, asistiendo a una “escuela de emprendedores” e “invirtiendo tu dinero para multiplicarlo en días”. Y muchas personas, empujadas por estas falsas promesas, terminan cayendo en las garras de estafadores profesionales.







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