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Fabián Casas: “Un pueblo sin esperanza es un pueblo en estado de presente, un pueblo peligroso”

El escritor estuvo a cargo de la apertura del FILBA11 leyendo un texto propio sobre “Seis propuestas para los próximos milennials”.

Elizabeth Yang

@Elizabeth_Yang_

Sábado 28 de septiembre de 2019 | 00:00

Casas y su careta de Witold Gombrowicz, foto crédito de Filba

“Soy bueno hablando pero malo leyendo” así comenzó Fabián Casas, en un tono bajo, como balbuceando palabras. Y era verdad, es malo leyendo, pero son interesantes sus reflexiones y sobre todo el humor. Nos hizo estallar en carcajadas cada tanto, para luego sumergirnos en seguir de cerca sus ideas sobre la literatura. Nombró a varios escritores y de otros leyó algún poema, como uno de Juan Gelman, que según él es sobre la “experiencia Pizarnik”:

“Proposiciones” (extrajo estos versos)
“¿A dónde fue la obrera enamorada?/ ¿Fue al aire la obrera enamorada?/ La obrera de la palabra murió/ ¿por qué caminito se fue? (…)/ ¿La obrera se fue porque ya no podía trabajar?/ ¿el aire estaba sordo mudo roto y ella/ apenas tenía confianza en su palabra confianza? / yo digo: mejor no llorar/ mejor hacer otro mundo/ yo digo: mejor hacer un mundo para que Alejandra se quede”.

Mientras Fabian Casas leía este poema, era un aniversario de la muerte de Alejandra, 25 de septiembre.

Buscó un interlocutor para con su texto leído construir un diálogo real, y fueron los jóvenes milennials a quienes se dirigía. Que además no éramos los presentes en la inauguración. Aprovechó un taller (imaginario o no) en el que no logró empatizar con sus jóvenes alumnos, o alumnas o alumnes y fue hilando los contrastes que caracterizan a esa generación y lo alejan a él. “Las seis propuestas…” son todo lo que le quedó por decirles en ese taller y no pudo hacerlo por esa distancia, esa falta de entendimiento, o estado confortativo permanente.

foto crédito Filba

El título que Casas usó, es un llamado a preguntarse por la obra de Ítalo Calvino “Seis propuestas para el próximo milenio”. Y tiene mucho que ver. El autor italiano la escribió en 1985. La Universidad de Harvard lo había invitado a ocupar la cátedra "Charles Eliot Norton Poetry Lectures” que consiste en un ciclo de seis conferencias. Estas “Lectures” se iniciaron en 1926 y han participado personalidades corno T. S. Eliot, Igor Stravinsky, Jorge Luis Borges, Northrop Frye, Octavio Paz. Era la primera vez que se invitaba a un escritor italiano. El término "poetry”, aclara Esther Calvino en la Nota Preliminar, significa en este caso, toda forma de comunicación poética -literaria, musical, pictórica-, y la elección del tema es totalmente libre. Calvino murió una semana antes de emprender el viaje a EE. UU., el 19 de septiembre de 1985.

Faltaban quince años para el nuevo milenio, y al escritor italiano no le interesaba la futurología sino que quería hablar de literatura, sus preocupaciones sobre el futuro de la literatura: “La señal de que el milenio está por concluir tal vez sea la frecuencia con que nos interrogamos sobre la suerte de la literatura y del libro en la era tecnológica llamada postindustrial. No voy a aventurarme en previsiones de este tipo. Mi fe en el futuro de la literatura consiste en saber que hay cosas que sólo la literatura, con sus medios específicos, puede dar. Quisiera, pues, dedicar estas conferencias a algunos valores o cualidades o especificidades de la literatura que me son particularmente caros, tratando de situarlos en la perspectiva del nuevo milenio.”

foto crédito Filba

Pasaron casi veinte años y Fabián Casas quiere hablarles de sus preocupaciones del presente a los que han nacido en este milenio. “La originalidad termina siendo una mochila muy pesada.” Y él empieza por dar el ejemplo, alivianando el camino y se copió el título casi entero.

Habló de otros temas, algo recurrentes en sus reportajes, como la esencia y la personalidad. Confronta a ambas en una idea de que la esencia es “lo puro” del hombre y la personalidad una especie de construcción ajena que anula el verdadero espíritu del ser humano. Para estas ideas recurre a la metafísica de las llamadas “Las escuelas del cuarto camino”.

Sin ánimo de polemizar en esta pequeña crónica, pero es probable que tanto esencialismo, estático e imposible de cambiar, resulte poco atractivo para un joven que quiere cambiarlo todo y revolucionar su vida y el mundo. Y tienen razón. Allí están los que denuncian la contaminación capitalista responsable del cambio climático. También los pañuelos verdes de los chiques en nuestro país. Y los derechos de las mujeres en los movimientos feministas que recorren el mundo.

Tal vez el punto más político fue al referirse a la esperanza, en momentos en que el pueblo argentino ha depositado grandes ilusiones en el próximo gobierno.

Las esperanzas solo sirven para que te quedes en el molde.
Un pueblo con esperanza es un pueblo pasivo.
Un pueblo sin esperanza es un pueblo en estado de presente un pueblo peligroso.

Podés leer el texto completo en “Seis propuestas para los próximos milennials” por Fabián Casas

Video de la Inauguración del FILBA11







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