Mundo Obrero

EN PRIMERA PERSONA

Explotación laboral en Atomo supermercados

Cómo es trabajar en una de las mayores cadenas de supermercados de Cuyo. La necesidad de conquistar 6 horas de trabajo, 5 días de la semana, con un salario acorde a la canasta familiar.

Sábado 1ro de abril | 12:58

Explotación laboral se define como recibir un pago inferior al trabajo que se realiza, lo que incluye desde pequeños abusos hasta los talleres de trabajo esclavo. Un claro ejemplo de esto es lo que vivimos quienes trabajamos en una de las cadenas de supermercados más grande a nivel país. Si no, pregúntenle a algún trabajador de ÁTOMO supermercados.

No tenemos derecho a enfermarnos de gripe, fiebre, faringitis, etc., porque nos hacen creer que si faltamos al trabajo nos van a descontar plata del sueldo. ¿Cómo? Sí, te la descuentan. No pasan los partes médicos, o se pierden en el camino. Nos obligan a decir que tenemos que llevar el certificado a una fundación en Ciudad (calle Paraguay) donde una agencia es pagada por la empresa para recibir los certificados médicos de todas las sucursales del Gran Mendoza. Somos obligados a llevarlo incluso estando de reposo en el plazo de las 48 hs, de lo contrario no nos aceptan el certificado. Tampoco está autorizada esta agencia a recibir el certificado psicológico de algún compañero que la misma empresa enfermó psicológicamente. Ellos pasan los partes médicos a la empresa donde se decide si paga los días de parte médico o no.

Ahí es donde aparecen los descuentos a los compañeros y si los reclaman se los pagan pero a los 2 o 3 meses del reclamo. Eso lo hacen para que se cansen de reclamar o bajen los brazos, y así no pagarlos.

Ni hablar del compañero que falleció porque no le respetaron el certificado médico, un caso muy renombrado en su momento. Cristian Agüero, de 28 años, tenía un severo cuadro de neumonía y el médico le dio 12 días de reposo, sin embargo la doctora Salas considero que era demasiado y sólo le dio 2 días de reposo. Cristian se reincorporó a trabajar el 18 de septiembre del 2013, cuando llegó a su casa luego de la jornada laboral empeoró y murió al otro día en la madrugada.

Son muchas las historias que nos cuentan compañeros de 15, 20 y 30 años de antigüedad, que marcaron sus vidas y las vidas de su familia.

Muchos se sorprenden cuando les digo que tenemos medio día de franco por semana. Imaginen cuando les cuento que en ATOMO había horario de entrada y no de salida, que los ingresos eran a primera hora del día y que la salida era a la noche (un compañero nos decía que no veían la luz del día) y que para tener franco había que trabajar 10 hs, de 8:00 a 18:00 hs, y recién a partir de las 18 hs nos correspondía el franco. ¿De qué franco nos hablaban?

Muchos compañeros perdieron sus familias, perdieron ver crecer sus hijos por dejar todo en el trabajo y hoy están arrepentidos, y la única manera de alivianar el dolor es dándoles amor, cariño y tiempo a sus nietos, cómo nos comentaba un antiguo compañero veterano en la empresa.

La angustia que genera es enorme, hasta ganas de llorar dan al llegar a casa. El saber que nos vamos a descansar y que al otro día tenemos que enfrentar la misma situación laboral hace que varias madrugadas nos desvelemos pensando que al otro día nos toca levantarnos y volver al mismo lugar y hay que bancársela por la familia.

Hoy en día las amistades son imposibles en el trabajo, porque las tareas de los que tienen cargo (supervisores, encargados, vigilancia, etc.) es tratar de impedir que se formen amistades. En cuanto formamos un grupito de compañeros para organizarnos, empiezan las amenazas, los traslados, te patean las vacaciones, te inhabilitan un préstamo en mercadería, etc. Vale aclarar que la mercadería que nos dan “fiado” nos la descuentan al mes siguiente por bono, todo en una sola cuota.

La empresa se maneja con una política de miedo, amenaza con echar a los encargados y supervisores, les dicen y les hacen creer que si no nos tienen cagando los van a castigar con el sueldo (ósea metiéndole la mano al bolsillo) y de esa manera los hacen dictadores del terror y ellos bajan la regla en nosotros y hacen saber que si los enfrentamos somos malos empleados y que vamos a recibir más castigo aún. En otros casos te trasladan de sucursal a sucursal hasta que te canses, y en todas te hacen pagar derecho de piso.

Ni hablar de juntarnos a jugar a la pelota, organizar un asado o comer una pizza en la casa de algún compañero. Las mismas políticas explotadoras nos están enfermando de la cabeza para cansarnos y abandonar. En mi caso trabajo de lunes a viernes y sábado medio día. Se imaginan a mis compañeros que trabajan de lunes a lunes, 12 hs diarias y a la semana siguiente les dan medio día de franco y un domingo al mes, y con suerte un domingo mes por medio. Si hay un feriado entre semana no te corresponde franco ¡Porque ya descansaste tu medio día eh!!! Que las hs extras al 50% entre semana y las 100% no te las pagan todas, con las cuales vemos que le meten la mano al bolsillo al compañero y cada uno de nosotros entendemos que está mal robarle a la gente y el que roba debe ir preso o no?

Acá démonos cuenta que la plata que les están robando a mis compañeros no se las roban solamente a ellos, sino a las familias de los mismos y que las hs extras que no se pagan también se las roban a nuestras familias y que exigimos que sean devueltas tanto para pasear, ir al cine o gastarlas en meriendas para nuestros hijos.

Por eso creemos que esto es explotación, porque nos vemos humillados, maltratados, difamados y ellos se creen ser los dueños de nosotros y de nuestras familias y que debemos dejarnos pisotear por la empresa. Que cuando levantamos cabeza y nos quejamos nos dan garrotazos en la cabeza tanto moral y físicamente. Como lo hicieron con el primer delegado de Átomo, a quien le pegaron hasta quebrarle el tabique.

Por eso creo en la palabra de mi compañero Nicolás del Caño de bajar las horas de trabajo a 6 hs y 5 días a la semana por un sueldo que no sea menor a la canasta básica familiar, y contratar más gente porque he visto que en ATOMO se han llenado los bolsillos de sangre y sudor de mis compañeros y nuestras familias y que con las horas ganadas podemos hacer y disponerlas para nuestros hogares o en otros casos estudiar y no quedarnos con esa de que no vamos a salir nunca del comercio por nuestras responsabilidades y no vivir más la cruel vida que nos toca vivir en Átomo.






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