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OPINIÓN

Estudiantes secundarios y la lucha de Pepsico

Los estudiantes secundarios están donde tenían que estar: firmes junto a las obreras y obreros de PepsiCo. Algunas reflexiones sobre la heroica lucha que encabeza la resistencia al ajuste.

Martin Agnelli

Juventud del PTS

Jueves 20 de julio | 10:54

En las calles

Desde la asamblea, el ingreso a la planta y las movilizaciones, hasta el día de la brutal represión, los estudiantes secundarios estuvieron firmes, codo a codo, acompañando a los trabajadores de PepsiCo. El desalojo puso fin a una primera etapa de la lucha, y abrió otra, la carpa de los obreros pisa fuerte en el centro porteño y se preparan nuevas medidas. No tardó en llegar el apoyo y la solidaridad de los secundarios.

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El Martes 18, en el Obelisco se concentró una impresionante multitud, con los trabajadores de PepsiCo a la cabeza, que marchó hacia el Ministerio de Trabajo, pasando por Plaza de Mayo, para repudiar la represión y el ajuste, y acompañar a los obreros en su lucha, que es la de todos. Luego se instaló una carpa justo frente al Congreso Nacional, en el centro político del país, para que se escuche bien fuerte el grito “¡Familias en la calle nunca más! ¡Reapertura ya!”. Ahí, junto a otras 30 mil personas, estuvieron nuevamente, los secundarios.

Desde las agrupaciones No Vamo’ a Calmarno’ y En Clave Roja, se convocó a marchar en repudio al desalojo violento e ilegal. A su vez, estas agrupaciones dieron la pelea a la interna de la CEB (Coordinadora de Estudiantes de Base), para que convocara a la movilización llamada por las obreras y obreros. Finalmente, gracias a que los estudiantes vieron que la pelea por los puestos de trabajo en PepsiCo es la misma que la de sus padres, a pesar de estar en vacaciones, se movilizaron.

En los colegios

La ocupación defensiva de la fábrica fue un gran paso, pero se corría el peligro de quedar aislados y no poder transformar al conflicto en lo que es hoy: un ejemplo para todos de cómo resistir a los cierres, a los despidos y al ajuste. Las leonas de PepsiCo y sus compañeros vieron esto bien clarito, y supieron cómo llevar lo que pasaba en un rincón de la zona norte del conurbano, a todos los rincones del país y más allá de las fronteras nacionales. Esto lo lograron impulsando un frente único amplio con organizaciones de todo tipo. Y así, con esa fuerza, levantaron el fondo de lucha para mantener a sus familias y no quebrarse por hambre. También organizaron un boicot a la patronal impulsando la campaña "No compre PepsiCo", para atacar las ganancias de la empresa y hacer todavía más fuerte la consigna: "Si no hay pan para nuestros hijos, que no haya paz para los empresarios".

Los estudiantes secundarios entendieron que la lucha no podía quedar enfrascada dentro de la fábrica y llevaron la causa de PepsiCo a cada colegio, para decirle a todos que no compren los productos de una empresa que despide y discrimina, que apoyen la lucha de los obreros y difundan la campaña. Y así fue, la solidaridad se hizo carne en los colegios. Se solidarizaron con la lucha, los centros de estudiantes de las escuelas: E.T. Raggio, Esnaola, Normal N° 8, Mariano Acosta, Técnica 32, Antonio Devoto, y la Escuela de Teatro. Además de los comunicados en solidaridad, los colegios se movilizaron el martes, y se juntaron alimentos y aportes económicos para el fondo de lucha.

Obreros y estudiantes, unidos y adelante

"Desde que entramos al colegio, nuestras familias, los medios de comunicación, los rectores no se cansan de repetir el cassette: "ustedes son el futuro, chicos". ¿A qué se refieren? ¿Qué somos los futuros laburos de mierda? ¿Las futuras mujeres que siguen oprimidas? o ¿Los futuros frustrados en las universidades? No, te agradezco. Yo paso. No quiero ser ese futuro."

Eso escribía Luca Bonfante, militante de la juventud del PTS, en una nota en este diario. Hay que preguntarse entonces ¿cuál es el futuro que quieren los que no se resignan a aceptar la miseria de lo posible? ¿Qué vida quieren los que no quieren los trabajos basura, las que están hartas del machismo? ¿A qué futuro aspiran los que no se bancan más que el laburo te chupe la sangre y no te deje tiempo para nada, ni siquiera para estudiar o dormir? ¿Y cómo quieren construirlo?

Ese futuro, es uno dónde la cosa sea distinta, donde la tecnología no esté al servicio de unos pocos, donde no haya 8 tipos que tengan la misma riqueza que 3.600 millones, un futuro construido sobre otras bases, pero para eso es necesario cambiar el sistema de raíz. Y es por eso que los secundarios apoyan con todo la lucha de PepsiCo, porque si ganan los trabajadores, ganamos todos.

¿Quiénes son los enemigos de las obreras y obreros de PepsiCo? ¿Y de los estudiantes? Las patronales como PepsiCo, un grupo yanqui que ayer discriminaba y hoy despide, son las mismas que negrean a los jóvenes y no tienen nada para ofrecerles a los cientos de miles de pibes que desfilaron por la Expo Empleo. El gobierno, que transa con los empresarios y permite el lockout ilegal, es el mismo que vacía la educación pública y los programas contra la violencia de género. La policía, la maldita policía que hoy reprime a los obreros de PepsiCo, ayer a los de LEAR y anteayer a los de Kraft, es la que desapareció a Luciano Arruga y la que entra a los colegios como el Mariano Acosta o la Técnica 27 para amedrentar a los estudiantes que se organizan. Entonces, estudiantes y obreros no son tan distintos. Por eso se mostró en cada acción la solidaridad estudiantil, porque esos pibes tienen bien claro qué es lo que quieren, quienes son sus aliados y a quiénes hay que enfrentar. Porque la unión obrera-estudiantil no es nueva, en el Cordobazo, esa unión volteó al gobierno golpista de Onganía. Y ahí se mostró que “cuando los de abajo se unen, los de arriba tiemblan”. Hoy, se confirma que esa unidad entre obreros y estudiantes, es la clave para vencer.

La batalla de PepsiCo y la batalla electoral

Ahora, los trabajadores no están dando esta pelea solos, fueron acompañados por muchas organizaciones sociales, sindicales, estudiantiles, de DDHH y también organizaciones políticas. ¿Pero todas las organizaciones políticas acompañaron? ¿Dónde estaban Cambiemos, el PJ y la izquierda?

No queda duda de qué lado de la mecha se encuentra Cambiemos, mientras sus funcionarios como Triaca se arrodillan ante la patronal, María Eugenia Vidal se niega a recibir a las obreras de Pepsico, al igual que la jueza Mentasty, que se reúne con el presidente y después la juega de imparcial. Mientras Jorge Macri es el intendente del partido donde se encuentra la planta, Mauricio manda a reprimir.

El PJ dejó clara su posición cuando el traidor de Daer, que sigue atornillado desde hace 30 años al sillón de secretario general, entregó la lucha y dijo que la única forma de resistir al ajuste, era votando a Randazzo. De lucha mejor ni hablemos.
El Frente de Izquierda acompañó la lucha desde el primer día, cuando en asamblea los trabajadores votaron ingresar a la planta, allí estuvieron las figuras del FIT, en todas las acciones convocadas, se hicieron presentes los referentes del PTS. La Diputada Nacional Nathalia González Seligra, entregó desde su banca un aporte de 30 mil pesos para el fondo de lucha. Y la candidata a diputada en la Ciudad, Myriam Bregman, se hizo presente el día de la represión y llevó la lucha a los medios, sacándole la careta a Macri, a Vidal, a Daer y también al fiscal.

Que la izquierda siempre está en las luchas obreras es indiscutible. ¿Pero cómo sería el conflicto de PepsiCo si tuviera 30 diputados? Si así fuera, las leonas y sus compañeros tendrían otra fuerza, toda la lucha contra el ajuste tendría otra fuerza. Por eso, la batalla de PepsiCo y la batalla electoral, se unen en la pelea que tenemos por delante jovenes y trabajadores contra los despidos y el ajuste. ¿De qué sirve apoyar la lucha de los obreros si después se vota a los partidos de empresarios? Ya vimos bien claro dónde se pararon ellos en este conflicto. Lo que queremos hacer desde el PTS-FIT, es fortalecer la lucha de los trabajadores, por eso entendemos que hay que hacer una gran campaña electoral, para fortalecer a la izquierda, que es la única fuerza política que se planta. Desde La Izquierda Diario te invitamos a colaborar con la campaña.






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