DERECHO A LA SALUD

Estado de Chile reconoce ante Corte Interamericana de DDHH negligencia con paciente fallecido

Luego de largos 16 años de obstaculizar el caso, intentos de soborno por parte del estado y tragedias al interior de la familia; el Estado chileno tuvo que reconocer que vulneró la dignidad y el derecho a la salud del fallecido Vinicio Poblete Vilches, donde la crisis de la salud y la negligencia de médicos también jugaron un rol preponderante en este abuso sobre una familia pobre de La Pintana.

Raúl Gómez

Trabajador AP de Salud

Sábado 5 de agosto

En enero del 2001, Vinicio Poblete Vilches fue ingresado a la urgencia del Hospital Sótero del Río por una enfermedad respiratoria. Luego de una cirugía, presentó complicaciones, las que lo hicieron volver al centro en donde finalmente murió.

Además de criticar que su padre fue operado sin autorización, los hijos alegaban que en la segunda visita de Vinicio este no fue ingresado ni tratado en concordancia a su gravedad, es decir, en la Unidad de Cuidados Intensivos . Y como si fuera poco, también se les negó la práctica de autopsia por parte del recinto hospitalario.

Así, el caso fue llevado a la justicia, pero este fue sobreseído tres veces y aunque se habían emanado órdenes de detención contra los médicos querellados en el caso, éstos nunca declararon ni fueron aprehendidos, pese a comprobarse que seguían trabajando en recintos de salud.

Posteriormente, a la familia se le negó el acceso completo al expediente del caso y recién para el 2008 se ordenó la entrega del mismo, pero, sorprendentemente, al día siguiente este "se extraviaría".

Así fue como la familia de Vinicio decidió reclamar ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, sin antes observar que el mismísimo director de Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores de la época, Juan Aníbal Barría, ofrecería una compensación económica a cambio de que desistieran de llegar a dichas instancias.

En abril del 2009, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) acogió a trámite la denuncia que había sido presentado en 2002 contra el Estado chileno. Esta concluiría que "el personal médico del hospital se abstuvo de obtener el consentimiento informado de la presunta víctima" y que la manera en que fue dado de alta " pudo tener incidencia en el rápido deterioro que sufrió en los días posteriores a su salida del hospital" y " se presume que existió una falta de provisión del tratamiento intensivo que requería el paciente en su segundo ingreso al hospital". Finalmente, tampoco se habrían realizado las investigaciones internas en un plazo razonable.

El 21 de abril pasado, el Estado de Chile envió un escrito a la Corte reconociendo que "la decisión del alta médica del señor Vinicio Poblete constituyó un obstáculo en el acceso a condiciones que le garantizaran su derecho a la integridad corporal y, además a su salud. En efecto, esto fue así dado que el alta tuvo lugar aun cuando de la información que constaba se desprendía que no era una medida pertinente."

El Estado debió asumir que la hospitalización "en una unidad de cuidado distinta de la recomendada en la ficha clínica, debido a la ausencia de camas y la falta de diligencias por parte del Estado para gestionar su traslado a otro centro de salud, implican vulneraciones al derecho a la integridad corporal en relación al derecho a la salud, en concordancia con los estándares de Derechos Humanos fijados por esa ilustrísima Corte”.

Vinicio Poblete, hijo de la víctima expresó que “nosotros recurrimos a los tribunales internacionales porque aquí nunca encontramos justicia. Espero que la Corte obligue al Estado a darle más dignidad a la salud pública y un trato humano y digno, no como lo que estamos viviendo".

En Cancillería señalaron que no se referirán al tema.

Una vez más vemos cómo se atenta contra la vida de un ser humano, un trabajador perteneciente a los estratos más precarizados del país. Inaceptable es que se atente contra la voluntad de elegir por nuestras vidas y que no haya existido una atención oportuna para salvarle la vida a Vincio por ausencia de camas o que los médicos implicados ni siquiera se hayan presentado ante la justicia cuando ellos gozan de una apacible vida amparada por lo políticos de la casta gobernante que en su afán corrupto trataron de sobornar a una humilde, pero valiente y digna familia de La Pintana.






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