Política

NACIONAL

Espionaje ilegal: un recorrido histórico por los cimientos de la democracia

Espionaje ilegal, apriete a jueces y causas judiciales armadas durante el gobierno de Cambiemos. La democracia burguesa, y sus cloacas. Los servicios de inteligencia de nuevo en la mira.

Rosa D'Alesio

@rosaquiara

Miércoles 1ro de julio | 00:21

Hace menos de un mes salía a la luz las pruebas de que en la era macrista se hizo uso y abuso de los servicios de inteligencia. La lista de los espiados es extensa, la de los imputados también. Este martes, a pedido del juez Villena, fue detenida Susana Martinengo, exsecretaria de Documentación de Mauricio Macri. El juez de la causa que se tramita en el juzgado de Lomas de Zamora, además pidió la detención de alrededor de veinte integrantes del grupo de espías ilegales.

El mismo día que ocurrían algunas de estas detenciones, aparecían nuevos nombres de los espiados durante el Gobierno de Mauricio Macri. Familiares, periodistas, oficialistas y opositores, movimientos sociales, partidos de izquierda, dirigentes obreros, hasta exfuncionarios detenidos, fueron víctimas del megaespionaje de la era Cambiemos.

Espionaje ilegal: detuvieron a Susana Martinengo y demás funcionarios macristas

La investigación se tramita en doce causas federales, que analizan el espionaje desde 2017 al 2019. ¿Los jueces irán hasta el final y pedirán la captura de los responsables políticos? Los principales sospechosos de ordenar este megaespionaje son Mauricio Macri, Patricia Bullrich y Marcos Peña. No son los únicos, también en el gobierno del jefe comunal, Horacio Rodríguez Larreta y el de la exgobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, hicieron uso de las cloacas de la democracia constitucional.

¿Por qué los distintos gobiernos acuden a esta práctica? Una de las máximas sobre el espionaje ilegal, y sobre quién lo ejerce, es que quien recolecta más información es quien más poder tiene.

La diputada Myriam Bregman, lo afirma con varios ejemplos. Al ser entrevistada en #SeTeníaQueDecir, retóricamente preguntó “qué cosa, que no sea nociva ha hecho la AFI”. Y recordó que la exSIDE –la actual AFI- estuvo implicada en infinidad de casos, como el encubrimiento de la causa AMIA o la reforma laboral durante el gobierno De la Rúa que “usaron los fondos reservados para comprar una ley completamente siniestra para los intereses de los trabajadores y trabajadoras en la Argentina”, sostuvo la abogada que también denunció el espionaje ilegal de la Gendarmería durante el gobierno de Cristina Kirchner.

Bregman: "No son los sótanos de la democracia, son sus cimientos"

Antes Que Sea Tarde -programa que se emite todos los días a las 20 h por La Izquierda Diario Multimedia- entrevistó a Christian Castillo, sociólogo y dirigente del PTS-FIT para hablar sobre el megaespionaje PRO.

“Tenemos que ver cómo operan los distintos gobiernos que recurren a estas maniobras. En el caso del Gobierno de Cambiemos ellos decían que venían a regenerar la institucionalidad y sin embargo están todos enchastrados en el lodo del espionaje y estos elementos lo muestran con claridad”, aseguró Castillo.

Así analizaban el tema junto al periodista Ricardo Ragendorfer en Alerta Spoiler:

Espionaje, los cimientos de la democracia constitucional

Para la dirigente de izquierda, estas prácticas ilegales de espionaje, “más que sótanos de la democracia, son los cimientos de la democracia constitucional misma”.

Bregman señala que: “Si sumás la cantidad de fuerzas de espionaje que hay en la Argentina, la verdad es que da escalofríos y sólo tienen como objetivo servir a los gobiernos de turno, controlar la oposición, controlar la justicia y perseguir a la izquierda y los que luchan”.

Cuando Bregman define que el espionaje ilegal son los cimientos de la democracia constitucional, se refiere, entre otras cosas, a que desde el gobierno de Raúl Alfonsín, hasta el actual Gobierno de Alberto Fernández, utilizan el espionaje ilegal para sus fines políticos.

Recordemos algunos de los casos más resonados, además de los ya mencionados. Raúl Alfonsín se valió de la SIDE para infiltrar los sindicatos y realizar provocaciones, como los desmanes del local de Modart en una marcha convocada por la CGT. Cuando llegó a la presidencia, Alfonsín nombró como jefe de su custodia a Raúl Guglielminetti, un genocida que actuó en el Centro Clandestino Orletti, miembro del Batallón 601, uno de los organismos de espionaje durante la dictadura. Durante el menemismo, con la colaboración de la CIA y el Mosad, la SIDE constituyó la principal herramienta de encubrimiento del atentado a la AMIA. El gobierno de La Alianza, como dijimos, usó los fondos de la SIDE para pagar coimas a los legisladores que votaran la Reforma Laboral. Duhalde, luego de la masacre del Puente Pueyrredón, dijo que el asesinato de Kosteky y Santillán había sido “un enfrentamiento entre piqueteros”. Esta fue la versión que trataron instalar desde el jefe de la SIDE, Carlos Soria, y el secretario de Presidencia, Aníbal Fernández.

Muchos de los “buchones” que actuaron durante la dictadura pasaron a cumplir tareas en los gobiernos constitucionales. Jaime Stiuso, es uno de los más emblemáticos. Entró al servicio de inteligencia en 1972 y dejó la SIDE hacia el final de la segunda presidencia de Cristina Fernández de Kirchner.

Esto demuestra que tanto las funciones de organismos de inteligencia, como muchos de sus miembros, fueron preservados en los gobiernos pos dictadura.

El espionaje ilegal continúa tan vigente, que en pocos meses de gobierno del Frente de Todos, podemos mencionar varios casos. Uno de ellos lo realizaron en Neuquén, el pasado 24 de mayo se conoció que habían recogido información sobre la lucha de los mineros de Andacollo de la empresa Southern Trident Explorations. El informe fue emitido por el Centro de Reunión de Información (CRI) de Neuquén, lo confeccionó la Gendarmería Nacional que está bajo las órdenes de la ministra de Seguridad de Sabina Frederic.

Esta misma fuerza de Seguridad que fue la responsable de la desaparición seguida de muerte del joven Santiago Maldonado, por el cual su hermano Sergio y Myriam Bregman, fueron espiados.

La misma fuerza que bajo el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, almacenaba una base de datos llamada “Proyecto x”, donde se espiaba a dirigentes obreros y sociales. Incluso se infiltran en manifestaciones como la de las y los trabajadores de Kraft Terrabusi. También en la lucha de los trabajadores de la autopartista Lear se infiltraron, pero los trabajadores supieron detectar y expulsar de sus filas. El responsable político de este último hecho era Sergio Berni, actual ministro de Seguridad en el gobierno de Axel Kicillof.

Más de un siglo de espionaje

Claudia Ferri, editora de la sección Historia de La Izquierda Diario, escribió un interesante artículo sobre la historia del espionaje en el país. Allí cita el libro Espionaje y revolución en el Río de la Plata . Se trata de una investigación a partir de una serie de documentos que encontró en Nantes, Francia, Hernán Díaz, coordinador del trabajo, a partir de los cuales se pudo conocer una red diplomática de espías que funcionó en Buenos Aires y Uruguay. Esta red era impulsada por las embajadas de Francia, Estados Unidos, Inglaterra e Italia entre los años 1918 y 1919.

“Surgió –dice Ferri- porque supuestamente tenían información de que militantes anarquistas del Río de La Plata estaban organizando un atentado en Europa contra los presidentes aliados que estaban en ese momento negociando la paz por la primera guerra mundial”. Es obvio que era falsa la acusación, pero lo que había detrás de estos espionajes ilegales fue el temor por el avance de la revolución en el mundo después de que triunfara en Rusia en el año 1917.

El espionaje continúo. En 1946 al general Perón, la Secretaría de Coordinación de Informaciones del Estado, le sirvió para perseguir a los opositores políticos. Luego, durante la Revolución Fusiladora, la rearman al modelo de la CIA para perseguir a la resistencia peronista y a la izquierda. Bajo la dictadura de Onganía se iniciaron las escuchas y las pinchaduras de teléfonos desde las oficinas de ENTEL, ex empresa telefónica.

Por estos pocos ejemplos que citamos hasta acá, se puede afirmar que la exSIDE -la actual AFI- es una pieza clave en la estructura de inteligencia nacional, conocida como “Comunidad informativa”. Como demuestra la historiadora Claudia Ferri, estos servicios de inteligencia surgen impulsados por el imperialismo.

En Argentina, los servicios de inteligencia comenzaron a intervenir de manera coordinada a partir de los años 60 y 70, en el último ensayo revolucionario, a través del Plan Sistemático de Inteligencia (PSI) desde donde cruzaban información y creaban una base de datos de las víctimas espiadas.

Citamos algunos de los organismos de inteligencia que operaban en el PSI: la SIDE, el SIN (Navales), el SING (Gendarmería), el SIA (Aeronáutica), el Batallón 601 (Ejército), la DIPBA (Policía Bonaerense), la D2 (Policía cordobesa) y la Dirección de Coordinación de la Policía Federal. Sus agentes eran entrenados en tareas “antisubversivas” y sabían infiltrarse en las organizaciones obreras y estudiantiles.

Con la vuelta de los gobiernos constitucionales, estos agentes continuaron ejerciendo su oficio de fisgonear, otros se reciclaron y son burócratas sindicales, el más conocido es el actual Secretario de la UOCRA, Gerardo Martínez.

Como demostramos, el espionaje y las infiltraciones a organizaciones populares continuaron después de la dictadura. El caso de Américo Balbuena en la agencia Walsh, es solo un ejemplo.

Bajo estos fundamentos que brindan los dirigentes del PTS-FIT, que denuncian el espionaje ilegal y son querellantes en varias causas, es que piden que se disuelva todo aparato de espionaje que tenga por finalidad la de perseguir al pueblo trabajador y a los que luchan, así como la eliminación de los fondos reservados para este tipo de espionaje.

Además, junto a víctimas de la dictadura, Myriam Bregman solicitó que se abran los archivos secretos que están en manos de estos servicios de espionaje.

Mario Santucho: “Hay un pacto de silencio entre los militares, por eso no abren los archivos”

Desde 1983, ningún gobierno tomó la exigencia de los organismos de derechos humanos y ordenó la apertura integral de los archivos de la secretaría de inteligencia. Todos estos gobiernos decidieron dejar a resguardo las cloacas del Estado capitalista.







Temas relacionados

Espionaje ilegal   /    Agencia Federal de Inteligencia (AFI)   /    SIDE   /    Mauricio Macri   /    Myriam Bregman   /    Espionaje   /    Christian Castillo   /    Libertades Democráticas   /    Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO