Política

DERECHOS Y HUMANOS

Escandaloso: Cecilia Pando se reunió en secreto con el Gobierno

Fue hace dos semanas pero el ministro Garavano lo ocultó. El dato se filtró y llegó a Página/12. Y la misma Pando lo confirmó. Repudio y exigencia desde los organismos de derechos humanos.

Daniel Satur

@saturnetroc

Miércoles 11 de mayo de 2016 | 12:11

Foto: NA

Dos semanas antes de que se hiciera público un fallo judicial a su favor y en contra de la libertad de expresión de la revista Barcelona, Cecilia Pando tuvo una reunión privada en el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. Y nada menos que con propio ministro Germán Garavano.

Los dos hechos (la reunión con Garavano y, poco después, el fallo en su favor) no parecen ser casuales. Que una defensora confesa de las torturas, las desapariciones de personas y hasta las apropiaciones de bebés cometidas durante la dictadura sea recibida de forma privilegiada por el gobierno nacional y apoyada por la corporación judicial a costa de emitir una sentencia violatoria de la elemental libertad de expresión, son componentes de una misma línea político-institucional.

Es escandaloso pero no es nada paradójico que desde la cartera dedicada a “preservar” los derechos humanos se reciba a una apologista de la violación a esos mismos derechos, quien entre otras cosas fundó la derechista ONG Familiares y Amigos de Presos Políticos de la Argentina.

Quienes ocupan desde el 10 de diciembre esos despachos se abocaron a intentar torcer la larga historia de lucha popular contra el genocidio y sus consecuencias. El propósito es nada menos que reflotar la nefasta Teoría de los Dos Demonios que tuvo su apogeo en los años inmediatamente posteriores a la dictadura, donde (juicio a las juntas militares mediante) se impuso la impunidad para miles y miles de genocidas.

Sin embargo algo de vergüenza parecen tener en el Ministerio ya que el encuentro con Pando fue mantenido en reserva oficial, como si no hubiera existido. Una reacción diferentes a la que tuvieron desde esa cartera en febrero pasado, cuando sí anunciaron que el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural, Claudio Avruj, se reunió en la ex ESMA con el Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv), una ONG prima hermana de la de Pando.

Garavano no dijo nada, Pando lo confirmó

En ningún comunicado ni gacetilla de prensa el Ministerio de Justicia informó que el 25 de abril Pando fue recibida en la sede de la calle Sarmiento 329. Evidentemente hubo una decisión de ocultar el encuentro. Y si hoy se conoce es porque el dato se filtró, la información llegó al diario Página/12 y cuando desde ese medio llamaron a Pando ésta confirmó que había sido así.

La periodista Alenadra Dandán escribió hoy que, ante una consulta de Página/12, “la propia Cecilia Pando confirmó que (la reunión) tuvo carácter de ’privado’ y no iba a dar a conocerse. ’Iba a quedar todo así, nuestra intención no era comentarlo, ni que saliera por ningún lado, ¡no sé cómo salió el dato, realmente!’”.

Dandan agrega que “Pando aseguró que la reunión tuvo un carácter ’humanitario’. ’Nuestra preocupación es el tema de las irregularidades en cuanto a los juicios a los militares’, señaló. Enumeró los reclamos que llevaron ante los representantes del gobierno, que son los mismos que enarbolaban frente al palacio de Tribunales (…) Explicó que desde el Gobierno le dijeron que debían hacer los pedidos a los tribunales, pero que los representantes del Estado manifestaron que “sí, que el tema tiene que tener una solución.”

Esta mañana Pando agregó ante Radio Télam que sabe “qué tiene de malo pedir una audiencia y que me reciban. En su momento estuve también con la ministra Nilda Garré.”

Repudio inmediato

Alejandrina Barry, hija de desaparecidos y referente del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH), dijo a La Izquierda Diario que la reunión entre Garavano y Pando “realmente no sorprende. El secretario de Derechos Humanos Avruj, más allá de que en algunos momentos dice que no reivindica la Teoría de los Dos Demonios, tiene una política en esa línea. Hace tres meses en la ESMA y hace dos semanas en el Ministerio el Gobierno recibió a familiares de represores. Lo de la ESMA tenía además el significado de que ese predio es donde fueron torturados y desaparecidos gran cantidad de familiares y compañeros. En el caso de mis viejos fue justamente una patota de la ESMA la que los secuestró, los desapareció y me raptó a mí”.

Tampoco le sorpredió a Barry que la reunión haya sido secreta. “Más allá de los discursos hacia afuera, la realidad es que el acuerdo del gobierno con la ideología y la política de Pando es evidente. Y no es que ella reivindique la Teoría de los Dos Demonios nomas, sino que defiende al genocidio en su conjunto. Si considera presos políticos a quienes ejecutaron la dictadura más sangrienta de la historia de nuestro país, está todo dicho”. La dirigente de derechos humanos agregó que “obviamente Pando no actúa sola, sino que es parte de una política más de conjunto que venimos viendo desde hace rato de sectores reaccionarios como los editorialistas del diario La Nación y otros que claman claramente por la impunidad, sabiendo que cuentan con un gobierno que los va escuchar con mucha atención”.

Quien también repudió el hecho fue Pablo Llonto, periodista y abogado querellante de causas de lesa humanidad. En declaraciones a Página/12 Llonto dijo que “es una vergüenza que el ministro de Justicia reciba a un símbolo de la defensa del terrorismo de Estado y del genocidio, a una provocadora (…) Si cambiáramos de escenario y por un momento nos fuéramos a Alemania, es como si allí viésemos que algunas de las instituciones dedicadas a las políticas del Nunca Más, a la lucha contra lo que fue el Holocausto, empezaran a recibir a los representantes de los nazis”.

¿Qué quiere Pando?

Sobre los reclamos de Cecilia Pando al Estado, Barry y Llonto también dieron su opinión.

“Denuncia irregularidades en los juicios, como si a los genocidas se los tratara mal”, se indigna Alejandrina. Y agrega que “por el contrario, los organismos de derechos humanos venimos denunciando que la Justicia, a pesar de décadas de lucha popular por encarcelar a los genocidas, todavía tenemos una cifra de condenados que no llega siquiera a igualar la cantidad de centros clandestinos de detención que hubo en la dictadura. Hoy hay muchos juicios que están paralizados e incluso la Justicia dio muchas absoluciones. Y mientras las cárceles están superpobladas de jóvenes pobres sin condena, muchos de los represores gozan de condenas en sus casas lujosas”.

Llonto, por su parte, agregó que los represores tienen “derecho y cualquiera tiene derecho a quejarse o peticionar sobre las cuestiones de cada detenido, pero eso tienen que hacerlo ante la Justicia”. Pero que “esto es una petición sectorial de un grupo de condenados. Es como si un grupo de condenados por violación forman una asociación de familiares de condenados por violación y dicen que son presos políticos”.

Sobre la política de la Secretaría de Derechos Humanos, Llonto agregó que “Avruj dice que no está de acuerdo con la teoría de los dos demonios, pero su postura se va confirmando mes a mes con cada paso. Primero recibió a los familiares en enero. Ahora la secretaría de Derechos Humanos está respondiendo notas a los represores en vez de ponerle un sello y poner que sean presentadas en los Juzgados. Hacen hasta dictámenes y muchas están esperando una resolución como si hubiese algo para pensar en todo esto. La secretaría no se abrió para esto”, sentenció.

Por último Barry reclamó que “se haga público lo que se habló y acordó en esa reunión con Pando. No tenemos dudas de todo lo conversado y acordado es sobre más impunidad. Esto es muy grave ya que, pese a la enorme lucha que venimos dando desde hace tantos años, solo un tercio de los pocos condenados por los crímenes de la dictadura están en cárceles comunes, el resto está con prisión domiciliaria, algo que le es negado a la gran mayoría de los presos de la clase trabajadora y el pueblo pobre. La gran mayoría de los genocidas sigue muriendo impune y sin condena”.

“La verdadera deuda en este tema, de parte del Estado y los diferentes gobiernos
que se sucedieron en estas décadas, es la apertura total de los archivos que están en poder del mismo Estado para poder avanzar en la condena de todos los genocidas. Y en ese marco también queremos juicios por centro clandestino de detención y no solo por víctimas individuales. A Pando y sus aliados les decimos que nuestros objetivos de juicio y castigo a todos los genocidas, incluyendo a los civiles y empresarios que también participaron del genocidio, no se detendrá nunca”, finalizó Barry.

Alejandrina Barry en la cabecera del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia durante la movilización del último 24 de marzo







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