Internacional

RUMBO AL II CONGRESO DEL MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO DE TRABAJADORES

Entrevista: Los desafíos de la izquierda revolucionaria en Brasil

Reproducimos la entrevista que Esquerda Diário de Brasil realizó el 7 de marzo a Diana Assunção y Carolina Cacau, militantes del MRT.

Domingo 12 de marzo | Edición del día

Este mes tendrá lugar el II Congreso del Movimiento Revolucionario de Trabajadores (MTR), parte de la Fracción Trotskista – IV Internacional. Reproducimos la entrevista que Esquerda Diário de Brasil realizó a Diana Assunção y Carolina Cacau, militantes del MRT que en las últimas elecciones fueron candidatas a concejalas en las ciudades de San Pablo y Río de Janeiro respectivamente, en las listas del PSOL. Diana es trabajadora no docente de la Universidad de San Pablo y mimbro de la Secretaría de Mujeres de su sindicato, el Sintusp. Carolina es docente de la red estadual en Río de Janeiro y miembro del Centro de Estudiantes de la carrera de Trabajo Social en la Universidad del Estado de Río de Janeiro (UERJ).

ED: ¿Qué evaluación hacen de la actual situación política?

Diana: Estamos transitando el primer año del golpe institucional y ya están más que claros los objetivos de esa operación: implementar ataques aun mayores que los que el PT ya venía aplicando en su gobierno. A fines del año pasado, Michel Temer dio pasos con una enmienda constitucional que le puso techo al gasto público por 20 años, y ahora avanza con la reforma laboral y previsional. Todo esto ocurre en medio de nuevos escándalos de corrupción, y todos los políticos del orden están esperando los testimonios de la constructora Odebretch, ya que la gran mayoría tiene el “rabo preso”, para hacer planes para este año. También la operación judicial Lava Jato, que investiga los entramados de corrupción en Petrobras, define su rumbo según estos testimonios, después de un gran fortalecimiento el año pasado como brazo derecho del golpe institucional. El régimen político sigue bastante desprestigiado pero con cierto aliento, ya que muchos sectores de la burguesía quieren sostener a este gobierno que por ahora está “mostrando servicio” para garantizar los ataques a los trabajadores. Hay un fortalecimiento de los partidos dela derecha en la superestructura, un avance en la implementación de los ataques que se expresa con un nivel de desempleo mayor y con la caída del poder adquisitivo. Aun así, no podemos decir que de inmediato esto signifique un cambio total en la correlación de fuerzas entre las clases, ya que hay mucha incertidumbre sobre el rumbo del país. Hay que remarcar también que el golpe institucional dividió aguas en toda la izquierda.

Cacau: También hay que considerar el escenario internacional, con la asunción de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Eso tiene efectos directos en América Latina por su política proteccionista y xenófoba, y ya abrió espacio para manifestaciones masivas como las grandes marchas de mujeres el día de su asunción. Se nos plantea la necesidad de levantar una política claramente antiimperialista, pero sin confluir con cualquier tipo de reformismo o populismo de izquierda, que protesta contra Donald Trump lavándole la cara al Partido Demócrata.

ED: ¿Cómo ven el papel de las centrales sindicales ante el plan de ajustes del gobierno golpista de Temer?

Diana: Luego de 14 años el PT pasa de ser oficialismo a oposición, como resultado de un golpe institucional que ni siquiera combatió seriamente. Pero todavía siguen dirigiendo la gran mayoría de los sindicatos de Brasil, principalmente desde la CUT pero también a través de su aliado el Partido Comunista (PCdoB) que dirige la CTB. Estas centrales sindicales venían teniendo hace años un papel de contención y de auxilio en la política petista de conciliación de clases, impidiendo el surgimiento de una resistencia real de los trabajadores. Ahora, frente al enorme plan de ajustes que el gobierno de Temer quiere implementar, o sea, ante el intento de descargar la crisis en las espaldas de los trabajadores y del pueblo pobre, hay que oponerle a esta ofensiva un frente común de los trabajadores y de la juventud en la acción, para parar estos ataques desde sus estructuras. Es por eso que consideramos fundamental exigir de las centrales sindicales que rompan su subordinación a la política petista que si el año pasado le abrió espacio a la derecha y no combatió el golpe, este año de forma vergonzosa hacen alianzas con los golpistas en todos lados.

Hay que exigir a las centrales sindicales que rompan la tregua con el gobierno

Hay que exigir a las centrales sindicales que rompan la tregua con el gobierno de Temer y construyan desde las bases, con asambleas reales y democráticas, un plan de lucha, organizando un fuerte paro internacional de mujeres el 8 de marzo pero también el paro nacional del 15, convocado por ellos en su sitio pero que tiende a ser un día más de lucha de “aparatos” y no de resistencia real de la base.

Todavía hay pocas luchas de resistencia, pero eso es reflejo de la política de desmoralización del PT luego de su salida del gobierno y de la propia política de las centrales sindicales. Aun así vimos una importante batalla de los trabajadores de CEDAE, la empresa estadual de aguas y red cloacal de Río de Janeiro, la lucha de los empleados municipales en Florianópolis, el año pasado una jornada de lucha contra la enmienda constitucional que impuso el techo a los gastos públicos por 20 años que movilizó al movimiento estudiantil y a trabajadores de todo el país, movilizaciones del Movimiento de Trabajadores Sin Techo (MTST) y ahora comienza a organizarse una importante batalla en la Universidad de San Pablo contra la denominada “PEC del fin de la USP”, la enmienda constitucional que pretende habilitar recortes, despidos masivos, entre otros ataques a la Universidad de San Pablo.

ED: ¿Qué papel tienen ahí los sectores de izquierda?

Cacau: Creemos que para que el Frente Pueblo Sin Miedo (FPSM), que reúne a los principales sindicatos y movimientos sociales del país, sea capaz de parar los actuales ataques es necesario que todas las organizaciones impulsen una fuerte lucha desde las bases. Por eso venimos exigiendo un plan de lucha efectivo, con asambleas masivas y verdaderamente democráticas. Para eso, es necesario batallar para que en las jornadas nacionales de lucha organizadas por la CUT, los bastiones de los trabajadores participen con un paro activo, piquetes, manifestaciones obreras. Para aumentar nuestra capacidad de resistencia contra los ataques, para generar una capacidad de resistencia que sea verdaderamente capaz de parar los ataques. La izquierda tiene que batallar por influenciar y ayudar en la organización de las bases de los sindicatos más poderosos del país, que están en su mayor parte dirigidos por la CUT, pero también por la CTB, por Força Sindical y otras centrales. Eso solo podrá hacerse exigiendo a estas centrales que presenten un plan de lucha unificado convocando a asambleas democráticas de las bases en los lugares de trabajo, y combatiendo la influencia del PT y demás sectores de la burocracia sindical en estas organizaciones. No dar esta batalla, o sea, mantenerse en la pasividad, es la forma más funcional para que las roscas del PT con los golpistas sigan, mientras los ataques avanzan.

Diana: Exactamente. Cuando era gobierno, el PT aplicaba el ajuste y comandaba la corrupción. Ahora en la oposición, los parlamentarios del PT votan junto con los golpistas la impunidad de los políticos y apoyan a los golpistas para tener más cargos en el Congreso. Convivir pacíficamente con las direcciones petistas de los sindicatos y de los movimientos sociales en el FPSM significa aceptar la pasividad que estas direcciones imponen a sus bases. Significa aceptar que las acciones del FPSM sigan siendo insuficientes para frenar los ataques de la derecha. Significa contribuir a un movimiento de oposición que tiene como verdadero objetivo elegir a Lula en 2018 y no parar los ataques del gobierno con la lucha. La izquierda independiente del PT tiene los parlamentarios del PSOL y dirige a varios sindicatos y corrientes de oposición agrupadas en la CSP-Conlutas y en la Intersindical. Si esas fuerzas se coordinan y se alían al MTST para influir sobre las bases de los sindicatos de la CUT y demás centrales, arrastrando a contingentes importantes a acciones unificadas, la resistencia a los ataques de la derecha y de la patronal será cualitativamente superior. Hay que comenzar por dar el ejemplo, movilizando en forma unificada a las propias bases sindicales para mostrar la fuerza de los trabajadores en acción, sea en solidaridad con todo conflicto de resistencia que surja, como es hoy el campamento del MTST en la Avenida Paulista o en las manifestaciones nacionales convocadas por el FPSM. La voz de los parlamentarios del PSOL puede cumplir un gran papel en la medida que sea puesta al servicio de esas batallas.

ED: ¿Cuál es la política para las luchas de resistencia que están en curso?

Cacau: Río de Janeiro es uno de los estados en crisis de “calamidad” financiera, reflejo directo de la Ley de Responsabilidad Fiscal y de los intereses capitalistas de garantizar el pago de la deuda pública, que es un verdadero robo a la población. Por eso, los ataques del gobernador Luiz Fernando Pezão son diversos, desde el atraso en los pagos de salarios hasta el aumento del costo de servicio básicos, y en las últimas semanas se expresó con fuerza en la aprobación de la privatización de CEDAE, empresa pública de aguas y cloacas del estado de Río de Janeiro. Las universidades vienen sintiendo el impacto como en la Universidad Estadual (UERJ), que lleva meses sin clases por falta de condiciones mínimas, producto de la desidia del gobierno. Al mismo tiempo que estamos en la línea de frente de estas luchas, actuando codo a codo con los trabajadores, haciendo una gran campaña contra la privatización y resistiendo juntos contra la represión policial, estamos buscando una política que parta de exigir a aquellos que tienen más responsabilidad y peso político la organización de reuniones de base en los sindicatos para organizar un plan de lucha unificado.

Estamos exigiendo que los parlamentarios del PSOL organicen reuniones abiertas para coordinar y organizar un plan de lucha real

Por eso estamos exigiendo que los parlamentarios del PSOL, en primer lugar Marcelo Freixo, los sindicatos y todas las organizaciones estudiantiles, organicen reuniones abiertas para coordinar y organizar un plan de lucha real para derrotar estos ataques, que tendría que partir de masificar la lucha en las bases, construyendo reuniones de cientos de activistas en cada lugar de trabajo con delegados elegidos en todo el país y que todas las direcciones pongan esfuerzos en ese sentido.

Reuniones de ese tipo pueden inclusive dar lugar a organismos que se unifiquen en todo el país a través de delegados elegidos en cada lugar. Sin construir esta unidad en la acción, independiente de las divergencias políticas entre todas las organizaciones, es muy difícil impedir el avance de los ataques.

Diana: Aquí en San Pablo también venimos enfrentando al alcalde João Dória (PSDB), un empresario millonario que busca “mostrar servicio” en la alcaldía para convencer a la población de que representa los intereses del pueblo mientras vive en la cuarta mayor mansión de la ciudad. Pero precisamente en la USP estamos buscando articular una unidad entre el Sindicato de los Trabajadores de la USP, la Asociación de Docentes y el Centro de Estudiantes, con el objetivo de mover la mayor fuerza posible entre trabajadores no docentes, estudiantes y docentes para construir una lucha de resistencia muy fuerte que tenga la capacidad de enfrentar la política del Rectorado y del gobernador Geraldo Alckmin (PSDB), que quiere ganar la opinión pública en contra de los tres sectores que hoy construyen la universidad. Es una tarea de todo el movimiento mostrar en acciones concretas que queremos una USP al servicio de la mayoría del pueblo, lo que para nosotros quiere decir al servicio de los trabajadores y el pueblo pobre. Eso solo puede darse con una lucha masiva en la que las organizaciones se vuelquen con el mayor peso posible a movilizar la base, donde el PSOL, como principal partido de la izquierda, debería poner todas sus fuerzas para garantizar que esa lucha triunfe. Creemos por ejemplo que es posible que haya una alianza entre el campamento del MTST en la Avenida Paulista y la lucha en la USP, en el sentido de enfrentar este proyecto elitista de ciudad y universidad privatizada. Todo esto tendría que materializarse en comités unificados de trabajadores, estudiantes y empleados con delegados elegidos en la base que pudiesen construir un fuerte organismo de dirección. Creemos que la política en los conflictos de lucha deben articular una exigencia a las organizaciones y partidos políticos de la izquierda con la autoorganización de los trabajadores, y en medio de ese proceso unitario de lucha nosotros batallamos por una política abiertamente revolucionaria y anticapitalista.

ED: ¿Cuál es la respuesta a los principales problemas políticos actuales, como la crisis en el régimen, los ataques de Temer y la crisis en los estados?

Cacau: En Río de Janeiro estamos levantando una fuerte campaña por el no pago de la deuda pública. Ha sido una forma ofensiva con la que buscamos mostrar y debatir con trabajadores y jóvenes, que es imposible terminar con la calamidad de ausencia de camas e infraestructura en los hospitales públicos, la amenaza de privatización del agua y el cierre de universidades –como la situación de la UERJ, la ruina de las escuelas públicas y el pago en cuotas o no pago de nuestros salarios sin una política que enfrente a los grandes monopolios y las ganancias de los patrones, porque lo que está en juego es sobre quiénes van a descargar la crisis. Claro que es solo una parte de un programa más acabado que involucraría también la lucha por la reestatización de todas las empresas privatizadas y que se ponga bajo control obrero a todas las empresas públicas, como forma también de enfrentar la corrupción, y los impuestos progresivos a las grandes fortunas. Luchamos también contra la reforma laboral y previsional, exigiendo aumento de salario de acuerdo con el aumento del costo de vida, división de las horas de trabajo entre todas las manos disponibles para trabajar, sin reducción de salario, y la efectivización de todos los trabajadores tercerizados sin necesidad de concurso público o proceso de selección. Estas son algunas de las cuestiones que venimos levantando.

Diana: Al mismo tiempo, parte de la exigencia que venimos haciendo a las centrales sindicales también buscaba enfrentar la separación entre la lucha económica y la lucha política. Eso porque gran parte de las direcciones reformistas quieren subordinar la lucha económica a su objetivo de reelegir a Lula en 2018, haciendo que toda lucha de resistencia en el fondo sirva para fortalecer este objetivo y no el de fortalecer una alternativa independiente.

Quieren subordinar la lucha económica a su objetivo de reelegir a Lula en 2018

Es por eso que incluso la política de elecciones anticipadas o ‘directas ya’ terminan siendo formas distintas de anticipar una salida dentro del régimen sin poner a los trabajadores y a la juventud como sujeto. Es por eso que consideramos necesario seguir luchando por una Asamblea Constituyente Libre y Soberana, impuesta por la fuerza de la movilización, para cambiar las reglas del juego, avanzar en el debate de todos los problemas del país, lo que de nuestra perspectiva significa avanzar hacia un verdadero gobierno de los trabajadores de ruptura con el capitalismo.

ED: ¿Cómo va a ser el próximo Congreso del Movimiento Revolucionario de Trabajadores?

Diana: Este es el II Congreso del MRT, que es parte de la Fracción Trotskista – Cuarta Internacional, cuya principal organización es el Partido de Trabajadores por el Socialismo (PTS) de Nicolás del Caño y Myriam Bregman, que integra el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT). Es nuestro segundo Congreso porque en 2015 dejamos de usar el nombre Liga Estrategia Revolucionaria – Cuarta Internacional, que condensó 15 años de defensa del trotskismo e importantes batallas en la lucha de clases, que son parte orgánica de nuestra tradición actual.

Impulsamos Esquerda Diário, que es parte de la Red Internacional de diarios en 11 países y 5 idiomas, como una herramienta para hacer avanzar la lucha de los trabajadores y la juventud en perspectiva anticapitalista, que llegó a tener 700.000 visitas en un mes y en el Congreso vamos a debatir cómo seguir avanzando. Tuvimos una importante experiencia el último año con las candidaturas anticapitalistas del MRT por el PSOL que alcanzaron nacionalmente más de 8.000 votos, con Maíra Machado, Flávia Valle, Danilo Magrão, además de la mía y la de Cacau.

Queremos debatir en este Congreso cómo avanzar en una organización con cada vez mayor presencia nacional, ampliando la influencia de las ideas del marxismo revolucionario, que en nuestra época es el trotskismo, y traduciendo el programa y la estrategia revolucionaria al momento actual en Brasil. Nuestra estrategia es buscar una inserción profunda en la clase obrera, a partir de sus bastiones más concentrados, y nuestra intervención en todos los movimientos progresistas y democráticos está al servicio de eso.

Diana: Queremos reflexionar sobre los principales fenómenos de la lucha de clases y políticos de los últimos años, que dieron lugar al surgimiento de nuevas organizaciones de izquierda que podemos denominar “neoreformistas” porque presentan un programa y una estrategia reformista con amplia influencia, algunas veces llegando al poder como fue el caso de Syriza en Grecia. Analizar el hecho de que este programa y estrategia se hayan demostrado fallidos en el momento en que Syriza ignoró el propio referéndum en el que el 61% de la población griega votó por el rechazo a la Troika y aplicó el plan de ajustes es fundamental para pensar qué tipo de izquierda hay que construir hoy: ¿una izquierda que quiere asumir el poder por vía parlamentaria para administrar el capitalismo (como también quiere hacer Pablo Iglesias y Podemos en el Estado español) o una izquierda que quiere construir una fuerza material orgánica desde las bases que utilice puestos parlamentarios para avanzar en una política de ruptura con el capitalismo?

Contra estas alternativas, venimos resaltando la política del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) de Argentina, en especial la política del PTS que es un ejemplo de que no es necesario bajar el programa para llegar a sectores de masas. Esta discusión para nosotros está planteada, incluso en debate con el PSOL en Brasil, por ejemplo en Río de Janeiro, donde Marcelo Freixo obtuvo una expresiva votación pero presentaba un programa que no era de ruptura con el capitalismo. En ese sentido también hay un debate con el conjunto de la izquierda sobre el espacio para el avance de una izquierda revolucionaria en Brasil, cuando algunas organizaciones de la izquierda, en especial el PSTU y el MES de Luciana Genro le hicieron coro al golpe institucional, sea apoyándolo directamente o vanagloriando la operación judicial Lava Jato y al juez Sérgio Moro.

Cacau: Queremos debatir el fuerte desafío de construir una juventud anticapitalista y revolucionaria, como la agrupación juvenil Faísca, que se proponga luchar por todos nuestros derechos pero con una perspectiva clara, de aliarse a los trabajadores, que retome lo más profundo de las jornadas de movilizaciones de Junio de 2013 y de las grandes luchas de secundarios, para enfrentar con fuerza la reforma de la enseñanza secundaria, nuestro derecho a la recreación, al arte y a la cultura, y por la legalización de las drogas.

Es con esta perspectiva también que construimos la agrupación de mujeres Pão e Rosas con mucha fuerza también este 8 de marzo, con dos publicaciones este mes para contribuir teóricamente con una reflexión marxista sobre la cuestión de género, que debata con las principales corrientes de pensamiento del feminismo actual que abandonaron la perspectiva de la revolución socialista como única forma de buscar la verdadera emancipación de las mujeres. Queremos luchar fuertemente contra toda violencia machista, por nuestro derecho al aborto y por la libre identidad de género y en defensa de la población LGBT.

De la misma manera, queremos levantar con mucha fuerza la lucha de los negros y negras, por la igualdad salarial entre negros y blancos, contra toda forma de violencia policial y también enfrentando una antigua discusión que divide a la izquierda sobre la vergonzosa posición de apoyar las “huelgas” de los policías que asesinan todos los días en los barrios y favelas, en especial la población negra.

También vamos a debatir en el Congreso cómo fortalecer nuestra inserción y desafíos en el movimiento obrero, cómo avanzar en los importantes trabajos que tenemos en el Sintusp, en el subterráneo y docentes de San Pablo, choferes de Porto Alegre y fortalecer a nuevos que venimos construyendo en la industria, en CEDAE y en recolectores de Río de Janeiro y otros sectores, debatiendo cómo fortalecer el movimiento Nossa Classe (Nuestra Clase) en esa perspectiva. También discutiremos el fortalecimiento de la propaganda marxista hacia dentro y afuera de la organización, lanzando una nueva revista teórica y una ofensiva de cursos de formación y un plan editorial. Estamos dándonos el gran desafío de pegar un salto en nuestra actuación en Río de Janeiro, pero también en otros estados como Río Grande do Sul y Minas Gerais, y abriendo un nuevo trabajo en el Nordeste.

Diana: En síntesis, esperamos realizar un Congreso que contribuya a poner las ideas del trotskismo a la ofensiva, afilando nuestras herramientas para ello, retomando lo mejor de la tradición revolucionaria internacional y votando medidas que puedan expresar la audacia que venimos teniendo en los últimos años, sea con nuestras candidaturas anticapitalistas, sea con el lanzamiento de la agrupación juveni Faísca, como planteó Cacau, porque queremos llegar a cientos y miles de jóvenes y trabajadores, para presentar frente el PT una alternativa viable en Brasil que pueda ser embrión de la construcción de un partido revolucionario. Consideramos que eso pasa por debates con el PSOL, principal partido a la izquierda del PT, pero principalmente con todo el espectro social que tiene al PSOL como referencia política. Todos estos objetivos son parte de la lucha por construir un partido revolucionario, no solo en Brasil sino internacionalmente, que pueda reconstruir la IV Internacional.








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