Política

En el nuevo número de LID impreso: toda la cobertura de Atlanta

En este nuevo número que ya está en las calles: las mejores imágenes, todos los discursos y un poster para coleccionar del acto histórico. No te lo pierdas.

Jueves 24 de noviembre | Edición del día

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Editorial de esta semana:

La izquierda exige paro nacional

Con la fuerza de los miles que estuvimos en el acto de Atlanta, y los sectores combativos, levantemos un programa para romper la tregua de la CGT y enfrentar el ajuste.

Carlos "Titín" Moreira

Macri y la economía

Hace un año Macri era electo presidente. Prometió pobreza cero, y hoy un 30% de los habitantes son pobres. Prometió sacar el impuesto al salario (“ganancias”) y hay más trabajadores que lo pagan.

Michetti dijo que en el segundo semestre se vería la lucecita en el túnel y Mauricio dijo que habría “brotes verdes”. Lo que está verde es la salida de la recesión que con su secuela de despidos golpea a los trabajadores, que se suman a las decenas de miles de empleados públicos en la calle. Han cerrado miles de Pymes, las automotrices como FIAT vuelven a suspender y VW anuncia 7000 despidos entre Argentina y Brasil. El gobierno prometió reactivación con la lluvia de dólares que vendrían, pero tenemos un blanqueo menor de lo esperado y además esa plata va a la especulación ante las altas tasas de interés. Y este panorama negativo en lo económico es probable que se agudice ante la llegada de Donald Trump al gobierno y la probable suba de tasas en EEUU.

Salir a contener

La iglesia sigue a la cabeza del reclamo de la mayoría de las organizaciones piqueteras. Desde la marcha de San Cayetano y por orden del Papa se ha propuesto como interlocutor activo entre los más necesitados y el gobierno. En el medio también está la CGT. Hubo reunión. El gobierno solo ofreció $250 por cada hijo. ¿La sangre llegará al río?

El gobierno se niega a prohibir los despidos, pero como demagogia firmó un acta con empresarios que se comprometen a no despedir hasta marzo. Puro verso. Si no van a despedir, ¿por qué no se vota como ley?

Y el gobierno ya hizo saber su preocupación por el bono que están negociando los bancarios que rondaría los $10.000. Mayor garante de las ganancias empresarias, imposible.

Contra los trabajadores

Macri primero y Triaca después hablaron contra los convenios colectivos de trabajo. Con el verso de que hay que tener convenios del siglo XXI lo que ocultan es que quieren flexibilizar aún más el trabajo. Ante un cierto grado de incredulidad de los mismos empresarios reunidos Triaca dio como ejemplo el nuevo convenio que están negociando para los petroleros del Sur. La burguesía, sea extranjera o local, necesita más productividad. Y como no está dispuesta a invertir en nuevas maquinarias y tecnologías, solo se le ocurre lograrlo con superexplotación de la mano de obra: con menos salarios y mayores ritmos de trabajo.

Y ese aumento de los ritmos, si se impone, llevará a mayores lesiones, accidentes y enfermedades laborales. Por eso en el combo macrista también está cambiar la ley de ART y lograr que no sea tan costoso para los empresarios que un trabajador se enferme, se lesione o se muera en el laburo. Repudiable.

El ministro de Trabajo habló de los convenios de 40 años atrás. Es que hace 40 años la lucha de la clase trabajadora culminó en junio y julio de 1975 con una huelga general contra el gobierno de Isabel Perón para que convalidara las paritarias y los nuevos convenios que muchos se mantienen hasta hoy pese a algunos cambios realizados bajo el menemismo. Hasta Bullrich, el ministro de Educación, confesó que actuaba como "gerente de Recursos Humanos".

Como decimos en La Izquierda Diario digital: “La defensa de los convenios colectivos no es en detrimento de la generación de empleo sino una limitación a la sed de ganancia y la explotación de las patronales. La utilización de las nuevas tecnologías con que se pretende reducir la fuerza de trabajo, debería estar puesta en función de reducir la jornada para los trabajadores y repartir las horas disponibles entre el conjunto de la población laboriosa.”

Ante este panorama, más resalta, más choca, la tregua que la CGT unificada le ha dado al gobierno. El acto que junto a los movimientos sociales en el Congreso fue, como dice Nicolás del Caño, para lavarse las manos. No fue un acto de lucha. El gobierno ha sabido seducir a los popes de la CGT.

Como resalta La Nación este miércoles 23: “Triaca y Quintana le transmitieron calma a la CGT tras el desafío retórico de Macri de "renovar los gremios". Les aseguraron que no hay intenciones de reformar el modelo sindical. Es más, todo lo contrario: el Gobierno repartió ayer $ 1784 millones para las obras sociales sindicales”.

Unidad para golpear con un plan de lucha

Las CTA hacen medidas absolutamente impotentes. Lo que necesitamos los trabajadores es la más amplia unidad para enfrentar los planes antiobreros del macrismo y los gobernadores, que cuentan con el apoyo del FPV en el Senado y de muchos de sus diputados. Y esa unidad que necesitamos es para poder golpear con un plan de lucha con paros progresivos hasta doblarle el brazo al gobierno, las patronales y sus políticos.

Por eso la exigencia de paro general a la CGT y a todos los sindicatos no es para generar expectativas en la dirección traidora que dirigen la amplia mayoría de los gremios sino para desenmascarar ese rol pérfido que tienen y que los trabajadores, la inmensa masa proletaria del país saque las conclusiones y un importante sector se movilice por ese reclamo. La izquierda lucha por eso, el Frente de Izquierda lo dijo a los cuatro vientos en el acto de Atlanta: queremos un paro general. Y entonces tronó el grito: “se va acabar / la burocracia sindical”. Porque no es por falta de combatividad de los trabajadores que no hay paro nacional sino por la traición de los dirigentes mayoritarios. Recomendamos leer la entrevista que le hicimos a Raúl Godoy (página 11), diputado en Neuquén y obrero de Zanon, que fue uno de los presentadores en el gran acto en Atlanta.

La izquierda como alternativa

El Frente de Izquierda hizo un gran acto en Atlanta. Este número de La izquierda Diario refleja lo más importante de esa jornada y las cuestiones que dejó planteadas. Entre ellas, la convicción de que la izquierda debe ser una alternativa ante los grandes bloques capitalistas, de un lado Cambiemos y del otro el peronismo en todas sus variantes. Y ser alternativa no significa que ya podemos desplazar a los capitalistas que gobiernan sino que las ideas socialistas penetran más fácil en amplias franjas de trabajadores y jóvenes, y eso permite forjar un trabajo profundo que sea no solo de organización para la lucha cotidiana (aunque nos preparemos para una perspectiva de mas ajuste y más resistencia). Sino, en especial, de inculcar que los trabajadores debemos hacer política. Pero una política independiente de toda variante patronal incluso de las que se disfrazan de un tinte progresista. El Frente de izquierda lo dice claro: “Estamos por la independencia política de los trabajadores”. La clase obrera debe avanzar a la lucha política consciente contra los capitalistas.

Con este número de La Izquierda Diario queremos llegar a miles de trabajadores, mujeres y jóvenes. No sólo para transmitirles las imágenes y discursos de la jornada histórica que vivimos en Atlanta. También para invitarlos a militar junto al PTS para que el Frente de Izquierda, como cerró Nicolás del Caño, “sea una fuerza arrolladora e imparable”. Tomalo en tus manos.




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